Las consecuencias en la carne
Según estimaron la diferencia tiene consecuencias directas sobre la producción potencial de carne.
“Cada 10 puntos porcentuales adicionales de destete, representarían aproximadamente dos millones de terneros más por año en Argentina”, señalaron los especialistas.
Incluso señalaron que la tasa de destete “es una variable clave porque determina cuántos animales ingresarán posteriormente a las etapas de recría y terminación”.
“Cuando ese indicador es bajo, el flujo de animales destinados a la producción de carne también se reduce, lo que limita la oferta de carne futura”, remarcaron desde FAUBA.
Además, indicaron que a ese número de terneros se suma otro factor como el bajo peso al destete. “También puede mejorarse”, precisaron.
Los especialistas explicaron que, en los sistemas pastoriles de cría como la producción de terneros, la disponibilidad de forraje define “la condición corporal de las vacas y su capacidad reproductiva”.
“Cuando la oferta de pasto es insuficiente en relación con la carga animal, se reducen las tasas de preñez y, en consecuencia, la cantidad de terneros que finalmente llegan al destete. Este indicador podría mejorar con mayor acompañamiento técnico y políticas públicas orientadas al sector”, precisaron.
“No se trata de prácticas sofisticadas, sino de transferir conocimientos y mejorar el manejo productivo”, señalaron.
La incidencia del financiamiento
Por otro lado, Rodríguez y Garbulsky sostuvieron que “la falta de financiamiento para organismos públicos como el INTA y las universidades limita la capacidad de asesoramiento a los productores”.
“A esto se suma la ausencia de programas de apoyo o créditos para mejorar aspectos básicos de la infraestructura productiva, como mejoramiento de los recursos forrajeros, nutrición mineral, alambrados o sistemas de provisión de agua”, opinaron.
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