Pino destacó además que, a través del diálogo, desde su gestión "se han logrado muchas cosas, como la baja persistente de las retenciones a las exportaciones".
Las palabras de Pino llegan a colación de las declaraciones previas de su propio vice, Marcos Pereda Born, quien horas antes había anunciado en Expoagro que lanzaría su propia candidatura a presidente de la entidad con una lista por fuera del oficialismo y que en las próximas elecciones de septiembre enfrentaría a la actual conducción de la entidad.
Pereda Born había sostenido además en diálogo con Chacra TV que Pino "de ninguna manera debiera presentarse [a competir por un nuevo mandato] porque él ya cumple su limitación de 3 mandatos consecutivos para La Rural". Además, recordó que esa restricción fue impuesta por un cambio del reglamento impulsado por el oficialismo que ambos integran.
Las interpretaciones cruzadas por la reelección de Pino
La discrepancia respecto de una posible reelección surge a partir de que, en 2023, bajo la gestión de Pino, se modificó el estatuto. Con el cambio, se desechó la anterior normativa de reelección indefinida y se limitó a tres mandatos consecutivos. Como el nuevo estatuto entró en vigencia en 2023, Pino considera que debe contarse la reelección a partir de ese período y no de 2021, cuando inició su primer mandato.
Desde la oposición se alzaron voces críticas contra esta interpretación, entre las que está la de Pereda Born. El actual vice sostuvo que "lo natural y lo bueno para la institución es hacerla fuerte y no debilitarla tratando de tensionar y encontrar cuestiones laterales de interpretación para un estatuto".
A fines de febrero, en grupos de WhatsApp de integrantes de la SRA comenzó a circular una carta contra la posible reelección del actual presidente que, con el correr de las horas, ganó firmas de socios de la emblemática entidad fundada en 1866.
“No podemos convertirnos en un ejemplo más de aquello que criticamos: dirigentes más preocupados por aferrarse a un sillón que por promover nuevas voces en el sector que representamos”, sostenía el texto, que además hablaba de “retroceso institucional”, “violación del estatuto”, “contradicción ética” y “una renovación necesaria”, entre otros planteos.
“Seis años son suficientes para cualquier proyecto. La alternancia no es una opción, es una garantía de salud democrática”, se advertía en ese escrito.
Clarín


