Gattinoni por su parte, indicó: “Venimos de una Niña que no se terminaba de definir y finalizamos esta campaña con un evento que se está debilitando”. En ese punto aseguró que los pronósticos actualizados a febrero marcan condiciones neutrales para este otoño-invierno en un 70%. “Terminaría el enfriamiento del pacífico muy rápidamente y el clima se va a desarrollar con más normalidad”, dijo la meteoróloga del INTA.
El trimestre junio-julio-agosto muestra chances de precipitaciones normales en la región Pampeana y podemos tener una salida del invierno con probabilidad de lluvias superiores a lo normal en la Pampa deprimida, noreste de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sur de Entre Ríos.
En línea con Gattinoni, “los modelos internacionales marcan que la probabilidad de que ocurra El Niño es de un 60%. El océano va hacia condiciones más cálidas lo que significa que hay que planificar, hay que ir mirando no solo la campaña fina sino la gruesa”, subrayó.
Por su parte, Mercuri especificó: “Que no sea Niña es muy importante para nuestro sector productivo porque es la principal causa que debilita la probabilidad de precipitaciones”.
En este sentido, el director del CIRN, remarcó que es muy importante analizar zona por zona los riesgos más probables acorde a la fase climática esperada. “Por eso, integrar clima y agronomía desde ahora, tempranamente en la planificación, puede marcar la diferencia en los resultados de la próxima campaña”, aseguró.
Bichos de Campo


