El telegrama enviado a los trabajadores aclara que “es obligatorio presentarse en el establecimiento durante el lapso de tiempo establecido”, es decir, las cuatro horas diarias fijadas en el nuevo esquema de trabajo.
Otro hecho que motivó la atención de los delegados gremiales es que la medida alcanza solo al personal de las plantas de Lehmann y Clason, no así de la planta de Suardi, cuyo personal recibe asistencia del gobierno municipal.
De las consultas efectuadas se infiere que la empresa definió de esta forma que parte de un plan transitorio está a la espera de definiciones sobre una eventual venta.
Al respecto, en el sector industrial de esta provincia se menciona nuevamente que podrían estar avanzadas las negociaciones con Savencia, la empresa francesa que actualmente administra Milkaut, con sede en la localidad de Franck, próxima a Esperanza, en el centro santafecino. Es la misma compañía que se hizo cargo de Ilolay (de los Sucesores de Alfredo Williner) con sede en Rafaela.
La crisis
En tanto, casi semanalmente se repiten las quejas de los trabajadores, que enfrentan una situación salarial que –remarcan– “es insostenible”. Es que en los últimos meses solo percibieron pagos parciales semanales (17.000 y 21.000 pesos), montos que califican como una “burla”.
Como informó este medio, en Lehmann el personal custodia una partida de quesos especiales a modo de una “garantía” de cobro y desde Atilra, el gremio de los trabajadores del sector, se insiste en que se está organizando una movilización a Buenos Aires para visibilizar la preocupación.
A ello se suma la severa crisis operativa, ya que las plantas de Suardi y Clason están prácticamente desactivadas, y la de Lehmann procesa apenas 15.000 litros diarios, menos del 5% de su capacidad instalada.
En tanto, se refrescaron datos del Banco Central (BCRA) que reflejan la gravedad del deterioro financiero de la láctea: la deuda supera los 13.400 millones de pesos; la firma acumula más de 3800 cheques rechazados (documentos sin fondos) y la deuda comercial se estima cerca de 60 millones de dólares a un poco más de un centenar de tamberos, lo que provocó en el segundo semestre de 2025 el corte total del suministro de materia prima, con las consecuencias arriba descriptas.
La Nación – José E. Bordón


