Actualmente, el toro se encuentra en una empresa de biotecnología bovina para extraer dosis de semen, que luego serán comercializadas, antes de regresar al campo.
Picco aclaró que, por el momento, no tienen intención de vender el animal, pese al interés generado en el mercado. “En principio no nos queremos desprender del toro, aunque ya hubo varios interesados”, indicó.
Segú el cabañero, Murray Grey es una raza bovina de origen australiano, reconocida por su docilidad, alta fertilidad y facilidad de parto. Produce carne de excelente calidad, con muy buen marmoreo, gran terneza y un destacado engrasamiento intramuscular, un atributo cada vez más valorado por el consumidor y la gastronomía de alta gama. Además, se destaca por su gran desempeño en cruzamientos —especialmente con Angus—, aportando vigor híbrido, eficiencia productiva y adaptación a sistemas pastoriles y extensivos.
En el sudoeste bonaerense, una región de marcada amplitud térmica, la raza mostró una notable capacidad de adaptación tanto al calor como al frío, lo que llevó a los productores a definirla como “la raza del cambio climático”.
En ese marco, Cabaña La Trinidad importó este año 106 embriones desde Australia, seleccionados con asesoramiento técnico internacional, con el objetivo de seguir fortaleciendo su rodeo. “Somos pocos los criadores de Murray Grey en Argentina, pero vemos mucho futuro y una respuesta muy positiva de invernadores y productores”, destacó.
Una historia ganadera con impronta familiar
Javier Picco, ingeniero naval y empresario vinculado a las actividades naval, ferroviaria y tecnológica, sostiene desde hace casi treinta años un proyecto ganadero que se convirtió en su espacio de pertenencia. Lo desarrolla junto a su esposa, María Griselda Díaz, y sus hijas, Lucrecia y Mía, en un modelo familiar que con el tiempo creció, se diversificó y ganó reconocimiento en distintas regiones del país.
La actividad agropecuaria comenzó en 1997, con la compra del primer campo en la zona de Bordenave-Darregueira, en el partido de Puan. Con los años se sumaron nuevos establecimientos en esa región y en Cañuelas, localidad con fuerte vínculo familiar. El primer paso productivo fue la raza Angus, con una producción anual de alrededor de 100 toros, que se comercializan en distintos puntos del país.
Más adelante incorporaron Shorthorn, en un guiño a la tradición ganadera de Cañuelas, y luego la Murray Grey, en una apuesta estratégica por su adaptación climática y calidad de carne. La cuarta raza en sumarse fue Wagyu, emblema mundial de la carne premium, con un pequeño rodeo puro en pleno desarrollo.
Clarín – Esteban Fuentes


