En el caso de Argentina el cupo otorgado fue de 511 mil toneladas para 2026, lo que supera a lo embarcado el año pasado, pero al mismo tiempo le pone un tope al crecimiento.
En definitiva, las medidas implementadas por China no hicieron más que recalentar el mercado internacional de la carne. Entre los compradores del alimento, China tiene que competir con Estados Unidos, ya que ese país incrementó fuertemente sus compras por su crisis productiva.
En Estados Unidos el stock ganadero sigue sin reaccionar, su producción de carne cae y sus compras crecen. Las existencias suman 86 millones de vacunos. Es el nivel más bajo en 75 años. Mientras su producción se redujo 10% en los últimos 5 años, pero sus importaciones crecieron 67% al pasar de 1,5 a 2,5 millones de toneladas entre 2021 y lo proyectado para este año por el Departamento de Agricultura de ese país (USDA).
En este contexto, la faena vacuna en Argentina se viene cayendo a un ritmo de 9% mensual desde agosto y se espera que siga así al menos en el primer semestre. El año pasado se dio una fuerte caída en la faena de vacas, ya que creció el nivel de preñez del rodeo.
Se espera que este año vuelva a reducirse la oferta de esta categoría por la buena oferta forrajera que alentaría una mayor producción de terneros y la retención consecuente de vientres. Eso debería impulsar mejoras en el precio del ganado, o al menos sostenerlo en buenos niveles para los ganaderos. Por otra parte, ese escenario sería un nuevo dolor de cabeza para los frigoríficos, que vienen alertando por sus problemas de competitividad y rentabilidad.
Bichos de Campo – Nicolás Razzetti


