Su crecimiento sostenido refleja una mayor confianza en el sistema y una adopción cada vez más extendida entre productores, cooperativas y empresas.
Amplia diversidad de productos y alcance federal
Uno de los aspectos destacados del warrant es su versatilidad, ya que puede aplicarse a una amplia gama de productos.
Las emisiones realizadas hasta la fecha incluyen, entre otros, trigo, maíz, soja y girasol, tanto en grano como en sus derivados (aceites y harinas), además de azúcar, fertilizantes, tabaco, ganado en pie, leche en polvo, cáscara deshidratada, yerba mate, envases, frutas y legumbres.
Esta operatoria se distribuye en 18 provincias, lo que pone de manifiesto el carácter federal del instrumento y su adaptación a distintas economías regionales, más allá de los complejos granarios tradicionales.
Un marco normativo que impulsó su expansión
La operatoria de warrants se encuentra regulada por la Ley N.º 9.643, la cual fue modificada por el DNU N.º 70/2023 y reglamentada posteriormente mediante el Decreto N.º 640/2024. Estas actualizaciones normativas introdujeron cambios clave que permitieron flexibilizar el uso del instrumento, ampliar el universo de productos alcanzados y modernizar los procedimientos.
Entre las principales innovaciones, se destaca la autorización expresa del uso del warrant y del certificado de depósito en formato electrónico, tanto a través de la plataforma provista por la Secretaría como mediante plataformas privadas, lo que agiliza las operaciones, reduce costos y mejora la trazabilidad.
Con un marco regulatorio actualizado y cifras récord de emisión, el warrant se consolida como una herramienta estratégica para el financiamiento productivo.
Su crecimiento sostenido refleja una mayor articulación entre el sistema financiero y el sector agroindustrial, con impacto directo en la competitividad, la inversión y el desarrollo de las economías regionales.
El Litoral, Santa Fe


