
El maíz también hará su aporte, si bien todavía no culminó su siembra y falta que se definan los rendimientos. No obstante, las estimaciones de la entidad bursátil ubican la cosecha en 61 millones de toneladas, otro récord para el país, de la mano del clima, pero también de un considerable aumento en el área sembrada en detrimento de la soja.
Esta última tendrá un ciclo magro, ya que se espera una trilla de 47 millones de toneladas, un 5% menor a lo registrado en el ciclo pasado.
Pero la oleaginosa que sí presentará un avance importante es el girasol, cuya área sembrada crecería 13% hasta los 2,7 millones de hectáreas - el nivel más alto del siglo - con una estimación de producción que supera los 5,5 millones de toneladas.
Si se concreta el volumen proyectado por la BCR, Argentina podría exportar un total de 110 millones de toneladas entre granos y subproductos - harinas, aceites y biocombustibles -, volumen que “podría llegar a convertirse en la mayor marca histórica para el país”.

“Para el ciclo comercial 2025/26 se proyectan envíos al exterior de granos cereales y oleaginosos por un total de 69,2 millones de toneladas, con el maíz posicionándose como el principal grano de exportación (40 millones de toneladas) pero también el trigo aportando despachos récord de 17 millones”, apuntó la BCR.
De acuerdo con los precios internacionales proyectados para el próximo ciclo, el aporte del sector en términos de valor de exportaciones ascendería a US$ 36.800 millones, US$ 600 millones por encima de los resultados de la campaña anterior.
“En efecto, la caída de precios internacionales de los commodities agrícolas se lleva la mayor parte del efecto volumen, y el aumento interanual en el valor de las exportaciones es de apenas US$ 600 millones, el más alto de los últimos tres años, pero aún por detrás de las marcas de la 2020/21 y 2021/22”, subrayó la Bolsa rosarina.
Entre los principales complejos, el sojero se quedaría nuevamente con el podio como principal exportador, con más de US$ 19.500 millones generados por los despachos de granos y derivados, pero también se destaca la fuerte recuperación del maíz, con un aporte de US$ 8.200 millones, el triguero con US$ 3.750 millones y el de girasol con US$ 2.500 millones.
Clarín


