Con esta variedad, se asegura la calidad y la disponibilidad de materia prima durante todo el año. “Es importante remarcar que este desarrollo tiene un gran impacto en lo que es la salud humana, debido a que estas papas son nutricionalmente mejores, por no tener en su composición un compuesto neurotóxico como la acrilamida. Por lo tanto, los beneficios son tanto para el sector productivo, para los consumidores y para la industria procesadora de papas chips”, destacó Sergio Feingold, investigador del INTA Balcarce.
“Cuando abrimos un paquete de papas chips solemos encontrarnos con papas que tienen un color amarronado, esto se debe a este fenómeno de endulzamiento inducido por frío que en Piru INTA lo evitamos”, comentó Massa. Esas papas, además de tener ese color más oscuro, son de un sabor mucho más amargo”, aclaró Feingold.
Edición génica en papa
Este avance se realizó sobre la variedad Atlantic, que es la más importante para la industria de papas chips, es decir, de papas de paquete. Piru INTA se desarrolló en el Laboratorio de Agrobiotecnología del IPADS INTA Balcarce con la técnica de edición génica, conocida como CRISPR. Esta técnica permite hacer un mejoramiento puntual con alta precisión sobre caracteres específicos del cultivo sin incorporar ADN foráneo, por lo cual se genera una nueva variedad no transgénica.
En este caso, Piru INTA presenta pérdida de función del gen de la invertasa vacuolar, lo que reduce significativamente la acumulación de azúcares reductores durante el almacenamiento en frío.
“La innovación que presentamos está realizada sobre uno de los caracteres más importantes para la industria, que es el tema de almacenamiento en frío”, indicó Massa, quien agregó: “Esto es clave porque la industria procesadora de papas requiere que haya disponibilidad de materia prima durante todo el año y esto solamente se puede hacer con la cosecha en distintas regiones del país o sino alargando la posibilidad de almacenamiento”.
La Capital


