Una de las explicaciones de la notable adaptación de los consumidores a los altos precios actuales de la carne vacuna es que en Estados Unidos la gente come cada vez más en el hogar y cada vez menos fuera de casa, en restaurantes, fast food o parrillas.
“Desde 2005, el costo de comer en casa subió U$S 1,50, mientras que el costo de comer fuera de casa se incrementó U$S 10 por comida. El consumidor elige cada vez más cocinar en casa y cada vez menos consume fuera de casa”.
Los precios de la carne vacuna son muy altos, expresados a moneda constante, a punto de superar los máximos históricos, pero la demanda doméstica sigue increíblemente firme y el consumidor convalida la suba de precios –a diferencia de otras veces–, y en esta oportunidad los consumidores no se desplazan a otras proteínas más baratas, como el pollo, el cerdo o el pavo. La “preferencia” por la carne vacuna es muy clara.
Según otro reciente informe del Rabobank, la generación de ingresos por la faena y el procesamiento de cada novillo o vaquillona en Estados Unidos, una vez comercializadas todas sus partes, pasó de los U$S 2 mil por animal en el año 2004 a los U$S 5 mil por cabeza en 2024, aportando la mayor parte de esta valorización de cada animal –por la venta de toda la res– los ganaderos y el sector del “retail”.
“Se está produciendo un bien –la carne vacuna– que ajusta cada vez mejor con lo que requiere el consumidor, y este se muestra dispuesto a pagar más por el producto", sostiene el reporte del banco de Países Bajos.
China
Hay un notable momento del mercado internacional. En septiembre, China importó 316 mil toneladas de carne vacuna (récord histórico), un 45% más que en igual mes del año pasado. La importación fue por un valor de U$S 1.740 millones, un 69% más que en septiembre del 2024.
El fuerte repunte de las compras chinas de los últimos meses ha llevado a que las importaciones en enero-septiembre asciendan a 2,12 millones de toneladas, prácticamente el mismo volumen que en igual período del año pasado.
Debe observarse que hasta hace unos pocos meses se pronosticaba para el corriente año una importante caída en las importaciones de China. Expresado en dólares, las compras acumuladas en lo que va del año totalizan los U$S 11.100 millones, un 11% más que el año pasado.
El precio medio de importación se ubica sólo 10% por encima del año pasado. El notable volumen que está importando China podría obedecer –entre otras razones– a la posibilidad de que a partir del 1° de enero próximo el Gobierno imponga limitaciones (cupos, aranceles adicionales) a las importaciones de carne vacuna.
Clarín


