En el caso del sorgo forrajero o granífero, se evaluó la intención en un 10 % inferior, por ciertos impactos y resultado no favorables de la campaña pasada
Por su parte, en girasol se sembraron 160.000 ha, un 18 % más, que lo implantado el ciclo anterior. Los cultivares de la oleaginosa, en crecimiento y desarrollo vegetativo, presentaron buen, muy buen estado a excelente, sin inconvenientes.
Las perspectivas para el maíz
En maíz temprano se sembraron 95.000 ha, un 20% más, que lo implantado el ciclo anterior. Continuaron las buenas condiciones ambientales, las que favorecieron a los maizales, por lo que mostraron buena emergencia, densidad de plantas y desarrollo vegetativo, hasta la fecha, sin complicaciones.
Se utilizó alta tecnología, debido a las grandes expectativas por los potenciales elevados rendimientos futuros, dada la oportuna recarga de agua que tuvieron los perfiles de los suelos.
Por su parte, se sembraron 476.500 ha de trigo, con variedades de ciclo largo, intermedio y corto. Los trigales evidenciaron un buen stand de plantas y sanidad. Siempre en equilibrio con las condiciones climáticas y la tecnología utilizada. No revelaron problemas en las etapas de fructificación y comienzo de madurez. Así como también, presentaron bajo porcentaje de enfermedades.
Los trigales se encuentran en un 90% en estado bueno, muy bueno y excelente; 8% levemente regular a regular y el 2% restante, malo.
En tanto, el informe da cuenta de que la superficie total del área de estudio, centro norte santafesino, constituida por los departamentos Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y San Jerónimo, como consecuencia de las precipitaciones ocurridas en las últimas dos semanas de octubre, se produjo una paulatina recuperación del agua útil en los perfiles de los suelos y se detectó disponibilidad para la etapa de siembra de diferentes cultivos de la campaña, en toda el área del SEA.
La dinámica de los distintos escenarios y las particularidades zonales de cada región geográfica santafesina, determinaron los primeros resultados de la campaña fina 2025. Además, los múltiples factores actuantes comenzaron a condicionar, regular y definir las planificaciones finales de la nueva campaña agrícola 2025/2026, según cada área santafesina en particular y las inversiones en tecnología.
La Capital


