Los interesados en importar equinos o habilitar predios privados como espacios de cuarentena deberán presentar la documentación en línea, incluyendo planos del establecimiento, manuales de bioseguridad y registros de actividad.
El Senasa verificará las solicitudes, evaluará las condiciones del predio y otorgará la autorización correspondiente, con una validez de un año renovable. Cada establecimiento autorizado se incorporará al Sistema Único de Registro (SUR), requisito indispensable para emitir el Documento de Tránsito Electrónico (DT-e) que ampara los movimientos desde los puntos de frontera hacia el sitio de aislamiento.
Esta trazabilidad electrónica no solo mejora la eficiencia administrativa, sino que también refuerza el control logístico sobre los desplazamientos de animales vivos dentro del territorio nacional, un aspecto clave para la bioseguridad y la transparencia en las operaciones de comercio exterior.
Nuevos estándares para predios y profesionales
La resolución distingue entre dos tipos de establecimientos:
- Los Predios Cuarentenarios de Importación (PCI), destinados a equinos procedentes de países donde existen enfermedades no presentes en Argentina o consideradas de alto impacto.
- Las Unidades de Aislamiento de Importación (UAI), que se aplican para animales provenientes de regiones con riesgo sanitario moderado.
Ambos espacios deberán cumplir estrictos protocolos de higiene, manejo y aislamiento. Además, cada predio contará con un veterinario acreditado ante el Senasa, responsable de supervisar el cumplimiento de las medidas sanitarias, informar cualquier sospecha de enfermedad y garantizar la correcta implementación de los procedimientos de bioseguridad.
En los casos en que los volúmenes de importación superen la capacidad del Lazareto Oficial —ubicado en la Ciudad de Buenos Aires— o cuando las distancias entre el punto de ingreso y el destino final lo justifiquen, los predios privados autorizados podrán funcionar como alternativas logísticas de cuarentena.
Impacto en la logística del comercio exterior
Desde una perspectiva logística, la nueva normativa amplía la capacidad operativa para la importación de equinos y reduce los cuellos de botella asociados al control sanitario en frontera. Al permitir la habilitación de más predios bajo control del Senasa y agilizar la gestión de autorizaciones, el sistema contribuye a optimizar los tiempos de despacho y traslado, manteniendo los niveles de bioseguridad exigidos internacionalmente.
La incorporación de herramientas electrónicas y trazabilidad también representa un avance en la gestión documental, alineando los procedimientos locales con los estándares del MERCOSUR y de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Estos ajustes fortalecen la reputación sanitaria del país y garantizan mayor previsibilidad en las operaciones vinculadas a la exportación e importación de animales vivos, un segmento relevante dentro del comercio agropecuario y deportivo de alto valor económico.
Con esta actualización, Argentina busca consolidar un modelo más eficiente, transparente y seguro en el control de las cuarentenas equinas, combinando supervisión técnica, tecnología y coordinación interinstitucional para proteger su estatus sanitario y sostener la competitividad del sector.
Infobae


