Horacio Veller, subsecretario de Combustibles Líquidos de la Secretaría de Energía de la Nación, si bien dijo que la actual norma sobre biocombustibles “está completamente agotada”, los proyectos tratados en el Senado “no tienen suficiente consenso”.
El funcionario –que proviene del sector hidrocarburífero– dijo que las iniciativas presentes en el Senado son inviables porque “implicarían, en el caso del biodiésel, un aumento inmediato del 10% en el precio en surtidor (del gasoil), lo que afecta a toda la economía. Además, el incremento en el porcentaje de corte propuesto tendría un impacto directo en la recaudación fiscal”.
Por esta razón, Veller informó que “desde el Poder Ejecutivo nacional venimos trabajando durante los últimos ocho meses en una propuesta alternativa, que incluye consultas a los gobernadores, con el objetivo de conformar una iniciativa transparente, honesta y equilibrada, que permita generar un escenario de certidumbre, crecimiento y evolución para la industria de los biocombustibles”. De todas maneras, aclaró que “aún no tenemos algo concreto para contarles (al respecto)”.
En ese sentido, y antes de finalizar la reunión y pasar a un cuarto intermedio, Atauche indicó que “debido a la voluntad generalizada de generar un único dictamen, solicitaremos al gobierno que nos acerque su proyecto para poder elaborar un solo dictamen, que también incorpore las propuestas de la senadora Vigo y otros senadores, a fin de tratarlo en una próxima reunión plenaria y avanzar hacia su aprobación”. El próximo encuentro quedó acordado para dentro de dos semanas.
En los próximos dos días Veller debería presentar la propuesta del gobierno nacional para poder integrarla con la iniciativa de la Liga Bioenergética, de manera tal que en dos semanas un proyecto unificado tenga dictamen favorable para poder ser tratado en el recinto del Senado.
Los senadores que representan a las provincias de la Liga Bioenergética confían en poder lograr la mayoría necesaria para dar impulso a una iniciativa superadora de la actual Ley 27.640/2021.
A partir de agosto pasado rige en Brasil un corte obligatorio de bioetanol con nafta del 30%, mientras que en el caso biodiésel es del 15%. En el caso del bioetanol, como está habilitado el uso de bioetanol al 100% con vehículos flex fuel, el uso de bioetanol representa un corte efectivo superior al 45%.
La Ley del Combustible del Futuro, aprobada en 2024, establece el marco regulatorio para subir el corte obligatorio de bioetanol con nafta en un 35%. Cuando eso se logre, es muy factible que en algunos años más de la mitad del consumo interno en Brasil corresponda a bioetanol, lo que implicaría, en los hechos, que la nafta proveniente de fuentes fósiles sería el combustible “de corte” con bioetanol y no a la inversa como sucede hoy.
Bichos de Campo


