Aquel inicio fue en el 2003 en coincidencia con el boom sojero en el NOA, y ello produjo un gran desarrollo en la zona, con una buena expansión de la frontera agrícola y ganadera, recuerda. Así fue que durante muchos años Emilio se dedicó de lleno al servicio de fumigación, desmonte, servicio con rastra de discos, rabasto, movimiento de suelos, siembra desarrollo de campos en general.
Pionero del picado
“Llegó un momento en el que me hartó aquel trabajo, y además me habían ofrecido picadora ya desde el año 2008, asique dejé lo que hacía y me compré la picadora y me trasformé en el primer picador de la zona”. Diez años más tarde, volvió a ser pionero al ser el primero en desarrollar el esparcido de abono,
La idea del manejo del abono la tomo a partir de lo visto en un viaje que hizo en el 2018 con la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros. “Hoy es algo muy en auge y para mi actividad es de gran utilidad porque me ocupa los meses de invierno, donde tenía un bache, debido a que es una estación seca y, por ende, no se hacen cultivos de grano fino”.
Emilio con el picado y el esparcido va más allá de Las Lajitas y llega a localidades como Joaquín V. González, Apolinario Saravia, El Quebrachal, “este departamento es muy grande, tiene algo así como 250 km de largo que recorro prácticamente a diario en mi camioneta, y también llego más al norte, principalmente en Tartagal, en la frontera con Bolivia, en el departamento General José de San Martín”.
Hoy trabaja para dos feedlots muy grandes en Salta, “Uno es el de Inversora Juramento en la zona de Joaquín V. González, y el otro se ubica en Tartagal, llamado Desdelsur, que es uno de los mayores productores de novillos, que además produce, procesa y exporta legumbres. En ambos hago silo y barrido de corrales con el esparcido de los residuos”.
De acuerdo con las palabras de Emilio, el tema de la bosta resulta una actividad muy interesante y detalla, “Personalmente hace varios años que comencé a desarrollarlo, y en todo ello no resulta fácil el manejo de equipos, para lograr el éxito, sobre todo cuando se maneja mucho volumen, todo demanda bastante “cabeza” para su armado”.
Trabaja con equipos instalados sobre camión, con equipos desarrollados por el mismo, y explica “No hay muchos equipos sobre camión, y si bien en el país hay varios, no es algo estandarizado. Y cada uno que los tiene, como Aguirre Saravia o Norbert Brenner –menciona como referentes otros emprendedores en el mismo tema--, lo ha hecho su manera probando y corrigiendo errores”.
Para Emilio es básico trabajar con equipos sobre camión por sus grandes ventajas en agilidad y maniobrabilidad. “Es que las distancias son muy grandes en la zona. Por ejemplo, en Tartagal el equipo recorre 4 a 5 km hasta llegar al lugar de descarga debido a que el feedlot tiene 20 ha y entonces solo para salir de él se recorren varios km.”
El equipo
“Hoy mi equipo de integra de dos picadoras, varios tractores, una segadora para hacer apoyo a la picada con pre oreo. El año pasado corté crotalaria consociada con sorgo para silo en Tartagal; también hago algo de segado de alfalfa para Inversora Juramento. Probablemente en el futuro agregue una megaenfardadora, ya que las empresas grandes siempre precisan forraje”, anticipa.
En picado para silo hace maíz, sorgo, Gatton Panic, grama, Brachiaria, las típicas gramíneas de verano que pica con el cabezal de corte por discos en la picadora. “En algunos casos trabajo con la segadora y luego el recolector”. Afirma que es difícil conseguir mano de obra apropiada lo cual le impide crecer con él quisiera. Por ejemplo, afirma, “En siembra intenté varias veces trabajar de manera sostenida, pero por la falta de personal que no se consigue vendí sembradoras y luego volví a compararlas varias veces, pero me resulta imposible”.
Ocurre que cuando se adelanta el silo porque llueve temprano, y se pica Gatton o grama, en ese mismo momento también está sembrando. “Entonces es bastante complicado hacer ambas operaciones en simultáneo y sin gente. Es que se hago una cosa u otra, si se hacen las dos, salen mal ambas. Además, la picada requiere un palero bueno o un embolsador y tampoco se encuentra”.
Este fue un año bastante flojo para Emilio, que detalla “hice unas 3.500 ha de picado entre todos los cultivos, cuando el año pasado, que resultó más parecido a lo corriente, sembré 4.000 ha y piqué con los dos equipos entre 4.000 y 5.000 ha. Este año además andaré alrededor de los 7.000 viajes de abono con los dos acoplados compactadores, por ello digo que el trabajo diario da para entretenerse y divertirse”.
Para finalizar, Emilio señala “En el plano personal, ya soy Lajeño si se quiere, con dos hijas que viven en Salta capital a unos 209 km de donde desarrollo mi actividad, hacia donde voy y vengo continuamente, pero estoy más que nada en acá en Las Lajitas”.
Clarín – Juan B. Raggio


