La realidad es que, en lo que respecta a la soja –el producto con mayores registraciones de embarques libres de retenciones–, los valores negociados reflejaron el impacto del beneficio durante el lunes y martes, pero a partir del miércoles los precios comenzaron a desinflarse.

Pazo justificó la medida para poder sortear “una dificultad generada por un ruido político de una oposición que estaba buscando romper el equilibrio fiscal a través de la suba del gasto público en el Congreso”.
Y además aseguró que el régimen se implementó “fundamentalmente para proteger a los productores” y que el gobierno “tiene al campo como un actor privilegiado”.
“No nos podemos olvidar de todas las restricciones que se le pusieron al agro durante los últimos gobiernos, que generaron la duplicidad de tipos de cambio y eso provocó una brecha cambiaria que era la peor retención que tenía el campo”, expresó.
Pazo reconoció que cubrir el cupo de 7000 millones de dólares en apenas tres días –en realidad se completó el miércoles, el primer de día de vigencia formal del régimen– superó las expectativas del gobierno.
“No nos imaginábamos eso; quizás particularmente yo pensé que iba a tardar entre una semana y diez días en cumplirse el cupo. Es importante aclarar que se cumplió únicamente para lo que es granos, porque para carnes sigue vigente hasta el próximo 31 de octubre”, concluyó.
Bichos de Campo


