En esa línea remarcó que los cambios en los derechos de exportación, junto con la posibilidad de que el exportador liquide mercadería futura (hasta 360 días), alteraron el esquema de pagos vigente. “Esto benefició a los dueños de campos, pero perjudicó a los arrendatarios que siembran”, expresó Piccolini.
Mariano Maurette, responsable de la sección Campos de Alzaga Unzué & Cía, agregó que lo que va a pasar ahora es que las partes van a hablar y llegar a un acuerdo entre ambos. “La medida va a durar poco y va a ser una situación extraordinaria, porque el precio de la soja se dispara durante dos o tres semanas. Antes del 31 de octubre va a estar liquidado. En ese plazo puede haber algún alquiler que esté desfasado, porque la soja va a tener un valor muy alto. Es muy reciente todo", sostuvo.
Agregó que lo más seguro es que ambas partes conversen y se llegue a un arreglo con las cuotas que vencen próximamente. “Habrá quien lo pague sin chistar, pero va a ser difícil. Me parece una situación muy particular, porque el arrendatario tiene que pagar un precio extraordinario que no es el que va a cobrar cuando coseche y que le descontrola todos los números. Lo más probable es que haya algún debate al respecto", afirmó.
Por lo corto de la medida, los protagonistas de este “altercado” van a ser muy pocos, dado que la mayoría va a conversar y arreglar. “Van a llegar a algún valor, tal vez con alguna pequeña suba, pero no el valor de la soja con cero retenciones. Además, ya venía un poquito alegre la soja, porque con la suba del dólar ya estaban cobrando un poco más", subrayó.
En esa línea, Juan José Madero, director de la división campos de LJ Ramos Brokers Inmobiliarios, aclaró que el mercado de campos, sean alquileres o compraventa, no reacciona inmediatamente con una baja o eliminación de retenciones. “Y menos siendo algo temporal y tan corto. De hecho, el mercado de alquileres para esta campaña que viene 2025/26 ya está cerrada. Será para la campaña que viene, 2026/27, donde el escenario estará definido de otra manera", sostuvo.
Por último, resaltó que no ve que pueda haber ningún tipo de movimiento por esas dos razones: “El tema temporal tan corto por esta eliminación de retenciones y porque la campaña ya está cerrada. Los campos están alquilados, puede que haya algo marginal, pero los campos de mayor calidad, los más demandados, se cerraron desde hace tiempo".
Aclaró que donde las partes tendrían que sentarse a negociar es si hay alguna cuota pendiente de pago, ya que algunos se hacen a cuotas con valor pizarra, pero esto se da para liquidación de cuotas de contratos alquilados: “Ahí sí puede haber algo de influencia en el costo de alquiler de manera muy coyuntural”.
La Nación – Belkis Martínez


