Además, recuerda considerar aspectos como precio de la bolsa, relación con el proveedor y acceso a datos confiables. “Hay híbridos que no son de las marcas más conocidas, pero tienen muy buen desempeño y un costo competitivo. Esa información también está disponible en los informes de la Red”, agrega.
Nutrición: ajustar dosis y nutrientes
La nutrición aparece como un punto crítico con grandes oportunidades de mejora. En planteos tardíos, los suelos suelen ofrecer mayor disponibilidad inicial de nitrógeno por mineralización, lo que lleva a aplicar dosis bajas (50-70 kg/ha) que resultan insuficientes.
“Los ensayos muestran respuestas hasta los 200 o 220 kg/ha de N, dependiendo del ambiente. Pero esa respuesta también depende de fósforo, azufre y micronutrientes. En suelos más ricos en fósforo, la eficiencia agronómica del nitrógeno es mucho mayor”, subraya Álvarez Prado.
El especialista recomienda una nutrición balanceada, basada en análisis de suelo, ya que las brechas pueden alcanzar el 40% del rendimiento potencial. Esto no siempre implica mayores costos: estudios de la Red en el sur de Santa Fe mostraron que el aporte de leguminosas como vicia —con biomasa aérea superior a 5000 kg— puede suministrar entre 32 y 40 kg de N a los maíces tardíos e incluso a los trigos posteriores.
Sanidad: monitoreo y decisiones
El uso de fungicidas es otro punto evaluado en profundidad por la Red. Los resultados son consistentes: respuestas positivas en más del 65% de los ensayos y hasta 80% en regiones como el centro-norte de Córdoba.
“En algunos casos, vimos respuestas de más de 1.000 kg/ha. Pero no se trata de aplicar por receta: en zonas como el sur de Santa Fe o el centro de Buenos Aires, la clave es el monitoreo y la aplicación justificada”, aclara Álvarez Prado.
Como mensaje final para quienes planifican un maíz tardío en la zona Núcleo, el especialista subraya tres decisiones fundamentales: elegir híbridos con información multianual que permitan evaluar desempeño y estabilidad, revisar el plan de fertilización apuntando a una nutrición completa y ajustada al diagnóstico de suelo, y monitorear enfermedades aplicando fungicidas solo cuando sea necesario.
La Red de Maíz Tardío de Aapresid sigue aportando conocimiento técnico para que cada decisión esté respaldada en datos concretos, reduciendo brechas y elevando el techo productivo del cultivo.
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