Además de los cereales tradicionales, el sector apuesta por una interesante diversificación. El informe de la Dirección de Apoyo Territorial y Agencias detalla que se estima la siembra de 850 hectáreas de cártamo y 200 de garbanzo, cultivos que en años anteriores tenían una presencia menor. A ello se suma una expectativa de incremento en la superficie de maní, que el ministro marcó como interesante, y una variedad que refleja la capacidad del sector para adaptarse y explorar nuevas oportunidades de mercado.
Perspectivas
Las proyecciones para los cultivos de estación cálida también son buenas. A partir de octubre, se dará inicio a la siembra de soja, algodón, sorgo y maíz, que se beneficiarán del clima que, según Dudik, "viene bien" para estos productos primarios. Este optimismo se basa en las condiciones favorables que se han registrado, especialmente en términos de lluvias, cruciales para el desarrollo de estos granos gruesos. Las proyecciones indican que estos cultivos terminarán de "completar las hectáreas cultivadas de la provincia".
Dudik se refirió al impacto de estas proyecciones: "Vamos a tener una importante dinamización de nuestra economía provincial". "La cosecha y la siembra en curso movilizarán todo un engranaje productivo, incluyendo el sistema de transporte, la mano de obra, los silos de acopio y las cosechadoras", expresó.
Finalmente, el ministro destacó el rol fundamental de los actores privados: "Valoro una vez más el esfuerzo del productor, que en condiciones adversas es capaz de salir adelante. Y agradezco el gran esfuerzo que hace el sector privado para acompañar, principalmente los comercializadores de agroquímicos e insumos agropecuarios".
De buenas a excelentes son las condiciones a nivel país
El panorama en el país es también alentador porque las intensas precipitaciones de agosto dejaron un escenario inédito en la región núcleo. De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el mes acumuló un promedio de 193 milímetros en la red de estaciones GEA, más de seis veces el registro histórico.
El impacto fue inmediato: 83% de la región presenta suelos saturados al cierre del mes, una situación poco común en invierno, la estación históricamente más seca del año.
En este contexto, el trigo muestra un presente más que alentador. La BCR estima que 98% del área se encuentra en condiciones de buenas a excelentes.
"A nivel regional, 25% del área con trigo se encuentra en excelentes condiciones; 55% en buenas condiciones y 17% bajo condiciones buenas. Un 3% del área se considera en condiciones regulares a malas por mantenerse bajo agua en sectores bajos. Esos últimos cuadros se consideran perdidos por asfixia radicular", detalla el informe semanal para la zona núcleo de la entidad rosarina.
En varias zonas del centro-sur de Santa Fe y en el sudeste de Córdoba, técnicos reportan cultivos con abundante macollaje y potencial de rindes que podrían superar los 60 quintales por hectárea si no se registran heladas tardías.
Del mismo modo, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires también plantea en su Panorama Agrícola Semanal (PAS) una situación en general favorable para el trigo.
"La cobertura del fenómeno de Santa Rosa alcanzó buena parte de la superficie implantada sobre el oeste del área agrícola", destaca. Y si bien menciona que 27,3% de la superficie presenta excesos hídricos, concentrada fundamentalmente sobre el este y sur del área agrícola.
La paradoja que describen los analistas es clara: tras años de sequía donde cada milímetro de lluvia era esperado, ahora lo que se cuentan son los días sin precipitaciones para poder avanzar con las tareas de campo.
"Aunque hay una creciente preocupación por la recurrencia de las lluvias, el impacto en los cultivos de invierno se estima positivo en vistas a la creciente demanda de agua que presentarán al iniciar estadios reproductivos", menciona el PAS.
Diario Norte, Chaco


