Si bien los valores no eran de carácter obligatorio, su consignación en la Carta de Porte le otorgaba un peso significativo en la operatoria. Con el tiempo, la composición de la mesa se amplió e incorporó a nuevas federaciones y entidades rurales, generando debates sobre la representatividad y la transparencia del proceso.
En los últimos años, varias organizaciones se retiraron formalmente. La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) y la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETyL) habían expresado que la dinámica de costos debía trasladarse a negociaciones privadas, sin intervención estatal. En paralelo, la Sociedad Rural Argentina planteó que la mejor política era la libertad de mercado, permitiendo acuerdos directos entre productores y transportistas.
Argumentos de la nueva resolución
El texto de la Resolución 48/2025 señala que, pese a que los valores de referencia fueron concebidos como simples guías, “han sido objeto de diversas interpretaciones respecto de su aplicación, dando lugar a acuerdos divergentes”. En este marco, la Dirección Nacional de Transporte Automotor de Cargas consideró necesario “eliminar barreras regulatorias que atenten contra los principios constitucionales de la libertad económica”.
Asimismo, el documento destaca que en marzo de este año representantes de transportistas y dadores de carga firmaron un acta acuerdo con un nuevo cuadro tarifario de alcance nacional, surgido del consenso entre las partes sin intervención de la autoridad pública. Ese antecedente fue determinante para avanzar hacia la derogación de las resoluciones previas.
Con este cambio, la Secretaría de Transporte busca “claridad y eficacia en la desregulación, desburocratización y simplificación del Estado Nacional”, alineándose con una política general de apertura en el sector.
Impacto en la logística agroindustrial
La eliminación de las tarifas de referencia representa un cambio estructural para la logística del agro, uno de los sectores más sensibles del comercio exterior argentino. El transporte automotor de granos es clave en la dinámica de exportación, ya que conecta los centros de producción con los puertos y terminales de embarque.
En un país donde más del 80% de los granos se moviliza por camión, la definición de precios de transporte impacta directamente en los costos logísticos y en la competitividad de la cadena agroindustrial. Con el nuevo esquema, las tarifas quedarán completamente expuestas a las condiciones del mercado: oferta y demanda, disponibilidad de unidades, estacionalidad de las cosechas y costos de insumos como combustibles y repuestos.
La medida puede favorecer a los grandes actores con capacidad de negociación y flotas propias, mientras que los pequeños transportistas podrían enfrentar mayor presión en las discusiones de precios. Del lado de los productores, la eliminación de un marco tarifario común abre la posibilidad de acuerdos más flexibles, pero también de mayor dispersión de valores entre regiones.
Próximos pasos
La resolución instruye a notificar a las principales cámaras de transportistas y entidades agrarias, así como a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte y a organismos dependientes del Ministerio de Economía. Desde su publicación, la norma ya se encuentra en vigencia.
Con esta decisión, el Estado abandona un rol de mediador que ejerció durante casi una década y transfiere la responsabilidad plena de definir tarifas al ámbito privado. Se consolida así un nuevo escenario para la logística del agro, donde la competitividad dependerá cada vez más de la eficiencia operativa y de la capacidad de negociación de los distintos eslabones de la cadena.
El Cronista


