En tanto, el “récordman” mundial enumeró los principales desafíos que enfrentan la agricultura en general y la producción de maíz en particular:
“El cambio climático, que obliga a adaptarse a lluvias extremas o sequías prolongadas; las nuevas plagas y enfermedades, que ponen a prueba la sanidad de los cultivos; y la adopción tecnológica, son clave para tomar decisiones y mejorar la eficiencia”, destacó el especialista.
En su disertación, puso énfasis además en los recursos más relevantes: “El patrimonio del agricultor está en el suelo, el agua y el ambiente. No es una moda: tenemos que desarrollar sistemas amigables y sustentables”, advirtió Cruz.
Rentabilidad y calidad como ejes
Por otro lado, en el cierre de su intervención, el ingeniero remarcó que la agricultura debe ser vista como un negocio, en el que la rentabilidad y la calidad son innegociables:
“La calidad es el secreto de la cantidad. El alto rendimiento se logra con procesos, protocolos y obsesión por los detalles. El costo que debemos reducir no es por hectárea, sino por tonelada producida”, insistió el expositor en el Congreso.
Con testimonios como el de Ernesto Cruz, el Congreso Internacional de Maíz dejó en claro que la Argentina no solo tiene las condiciones naturales, sino también el desafío de animarse a producir más y mejor, incorporando tecnología y estrategias que garanticen rentabilidad y sustentabilidad.
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