Los temas que se tratan son variados, entre ellos, las brechas de rendimiento y sustentabilidad; plasticidad del cultivo; producción en zonas extrapampeanas; inocuidad de los alimentos; protección del cultivo, insectos y enfermedades que lo acechan; chicharrita; manejo de malezas; variedades y mejoramiento genético; nutrición; rotación; bioinsumos; manejo de los suelos; agtechs; inteligencia artificial; maquinaria; lechería; ganadería; forrajes; políticas públicas; biocombustibles; agregado de valor, y entre otros.
En la inauguración, en la que participaron el gobernador de Santa Fe, la vicegobernadora, Gisela Scaglia y el ministro de la Producción santafesino, Gustavo Puccini, se realizó un show con música en vivo y proyecciones en pantallas gigantes que estaban desplegadas en el salón principal. La puesta mostró que el agro está cercano a la tecnología, a una mirada moderna y con la mirada centrada en la innovación.
En el primer panel estuvieron dos expertos del cultivo: el estadounidense Tony John Vyn, histórico profesor de Purdue University, y Lucas Borras, de extensa trayectoria en investigación del cultivo en el país del norte. Además, la participación internacional se destacó con los mexicanos Carlos Muñoz Zavala, assistant research del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT, por sus siglas en inglés), y el ingeniero agrónomo Ernesto Cruz, productor que obtuvo los rendimientos más altos de maíz en el mundo.
Campo e industria
Durante su discurso, Pullaro destacó la centralidad del maíz y el campo en la identidad provincial. “Para nosotros es muy importante que en Santa Fe se hable del maíz y del campo porque son parte de nuestro ADN. Santa Fe es campo e industria, y también son las universidades que producen ciencia y tecnología”, subrayó.
El mandatario señaló que la Argentina atraviesa un escenario complejo, pero insistió en que la salida está en el interior productivo: “Cada vez que el país miró al campo le fue bien. Necesitamos que nos permitan hacer lo que sabemos: producir, trabajar y mostrar un camino diferente para poder salir adelante”.
Pullaro también repasó la situación fiscal de la provincia y el desafío de sostener políticas públicas de largo plazo. Recordó que hace 21 meses Santa Fe tenía déficit y deuda flotante, pero remarcó que “se logró estabilizar la economía y concretar la inversión más grande en obra pública de los últimos 20 años con recursos propios”.
De cara al futuro, planteó que el país necesita “una etapa diferente, que cuide las cuentas públicas pero que también mire al interior productivo, a las rutas y a los puertos que necesitamos para exportar más”. En ese sentido, consideró imprescindible alcanzar un acuerdo político que garantice estabilidad: “Ese consenso tiene que materializarse en un acuerdo productivo que nos permita mirar a mediano y largo plazo. La Argentina necesita políticas públicas acordadas, y para eso necesitamos mucho diálogo político que nos dé la perspectiva del futuro”, concluyó.
La vicegobernadora Gisela Scaglia expresó que el CIM es “un homenaje al maíz” y celebró que se organice en Santa Fe. “Para que exista el maíz tiene que haber un productor que se anime a sembrarlo en el campo, que mire hacia arriba para ver si el sol no lo va a quemar y si el agua lo va a ayudar. Para que exista el maíz tienen que existir condiciones y reglas de juego que no cambien en el medio de la cosecha”, afirmó.
Scaglia añadió que detrás de cada espiga hay investigación, biotecnología y trabajo. “Los santafesinos y la Región Centro sabemos hacerlo muy bien. El maíz es y será siempre un producto insignia porque le da valor agregado a la economía”, aseguró.
La Nación – Germán de los Santos


