
El fenómeno de primarización también se ve en otros cultivos. En el caso de la cebada cervecera, la industrialización cayó 17% en el primer semestre de 2025 respecto de 2024 y 20% en relación con el promedio de los últimos cinco años. Es el volumen de procesamiento más bajo desde 2014 y coincide con un desplome del consumo interno de cerveza vinculado a la caída del poder adquisitivo. Las exportaciones de malta, también se deterioran 19%.
Repercusión política
Según pudo saber Ámbito, el informe llegó a los despachos de legisladores que representan a las provincias con fuerte anclaje productivo. Es un tema que preocupa a los gobernadores de la zona núcleo. Sobre todo, por la pérdida de empleo y derrame sobre el entramado productivo local que la reprimarización puede generar.
El promedio de 2019 a 2025 muestra que el 66% de la cebada se exporta sin agregar valor en origen. En el caso del maíz es el 63%; en el trigo, el 57%; en la soja, el 11%; y en el caso del girasol alcanza el 4%. Hace algunos años el Consejo Agroindustrial Argentino impulsó una propuesta que parecía tener bastante consenso para agregar valor a los cultivos. No se pudo o no se quiso avanzar y ahora el Gobierno pareciera alejarse de cualquier política industrial.
Las fuentes consultadas no descartaron que haya movimientos en el Congreso. La cuestión comenzaría por reuniones informativas para instalar el tema, pero no descartan que de profundizarse el fenómeno surja alguna iniciativa para intentar revertirlo. Un problema con los gobernadores hoy configuraría un riesgo político, dado los escasos márgenes legislativos que tiene el Gobierno.
Crecen las importaciones de alimentos
En el mismo sentido, el informe de RIA advierte sobre otro fenómeno complejo para las economías regionales: el crecimiento en las importaciones de alimentos. Esta semana se conocerá el dato de julio, pero en junio mostraron una suba de 131%, siempre haciendo referencia a sectores que cuentan con producción local.
En el caso de los limones el salto llega al 1.544%, las importaciones del tomate elaborado crecieron 369%, en las zanahorias la suba acumulada es del 216%. Luego aparecen otros casos como naranjas, cebollas e incluso productos industrializados como la yerba mate y el más reciente: la carne vacuna con importaciones que crecen a un ritmo del 1.905% entre enero y junio de este año.
En este caso, la apreciación cambiaria, la eliminación de controles comerciales y sanitarios influyen en el deterioro de la producción local. Según el semáforo que elabora Coninagro, nueve economías regionales tienen fuertes caídas (rojo), siete muestran señales de alerta (amarillo) y solo tres están en terreno positivo (verde).
Ámbito Financiero – Andrés Lerner


