Hoy, los distribuidores pautan compras con las insumeras para cubrir necesidades inmediatas, de dos o tres semanas. Sin embargo, las condiciones climáticas están afectando la logística. “Este es un año muy húmedo, muy llovedor. Hay retrasos y siempre está el temor al cuello de botella logístico”, apuntó.
En cuanto al cambio de hábitos, reconoció que el productor “fue muy cauteloso en el pedido de insumos” y que ahora empieza a buscar tener stock antes de las aplicaciones. “Cuando se larga, se larga”, sintetizó.
Consultado sobre si la cadena se está adaptando a estas nuevas condiciones, respondió: “Estamos más cerca de que el productor y el distribuidor hayan entendido este nuevo mundo. Ya llegamos a un punto donde no puede bajar más (el precio). Si un insumo baja es porque una empresa necesita plata. En ese caso, quema el producto: algo que vale 10 lo vende a 8, para evitar financiarse en un mercado financiero muy caro”.
La pregunta central, según Napolitano, es quién financiará al sector hasta mayo. “Parece que parte irá en la espalda de las insumeras y parte en la de los distribuidores”.
También describió que algunas empresas están sobredimensionadas y no es sostenible mantener esa estructura con la rentabilidad actual. “Se achicó el mercado en dólares, no en volumen. Muchas empresas tenían estructuras que hoy no necesitan. Algunas queman productos para cumplir objetivos o mantener personal. Esto tiene un límite, y creo que estamos llegando a ese límite. Lo escuchás cada vez menos, pero pasa. Si no lo mencionamos, parece que hablamos de cualquier cosa y hay productores que consiguen glifosato más barato. Pero no es porque China siga bajando, China está en los límites de costo”.
Sobre el panorama internacional, recordó que China maneja prácticamente todo lo que es insumos para el agro, con un papel menor de India. “Es la primera vez que escucho que en China digan ‘no puede bajar más’, y eso en una cultura que no suele decir que no. Stock hay, pero no sabemos cuántas empresas tienen crédito en China”.
Mirando hacia la campaña gruesa, Napolitano consideró que “no habría por qué temer por la oferta de insumos” y que hoy sería una buena decisión que el productor comience a abastecerse. “Creo que los productos dejaron de bajar hace bastante, así que es seguro volver a la recompra. Esto se lo digo a mis amigos productores: si después me quieren venir a reclamar, es lo mismo que les diría ahora”.
Su principal duda pasa por cómo se afrontarán los pagos: “El mercado exige herramientas de financiamiento que hoy no se están viendo, porque el sector financiero está caro. La baja de retenciones y la certeza de que hasta mayo no habría cambios en ese sentido, ayuda a planificar. Por más que los números estén muy finos, encarás de otra forma el plan de siembra”.
Finalmente, señaló que, si mejora el clima y se seca un poco el suelo, la humedad en el perfil permitiría una buena campaña. “Hoy el número cierra para maíz. La soja está muy fina y dependemos mucho de lo internacional. Competimos con países que no tienen retenciones e incluso con productores subsidiados, como en Estados Unidos. A eso se suman costos ocultos como el estado de los caminos. Y cuando ves los números del Banco Central, el campo sigue siendo el principal aportante de dólares. Mirá si no es importante el campo”.
Bichos de Campo


