Sin embargo, se destaca que en el mismo período la producción de agrocomponentes disminuyó un 4.2%.
Las que verdaderamente están en peligro son las pequeñas y medianas empresas, ya que hoy tienen altos costos de producción frente a importaciones de piezas a bajo costo en el mercado laboral. Esto desplaza rápidamente a la producción nacional, debilitando un sector estratégico en la cadena agroindustrial.
Ante esta situación, la asociación está trabajando en acciones que permitan mejorar la competitividad de los asociados. La generación del clúster de maquinaria agrícola, que es la concentración de productores, agroindustria e instituciones soporte para construir redes de valor y enfrentar desafíos comunes, está en proceso.
Conscientes de que esto no es suficiente, Afamac busca acompañarlas también con medidas concretas que permitan restablecer las condiciones de competencia. Entre ellas:
Una reforma impositiva que elimine los impuestos distorsivos.
Una reforma laboral que disminuya los costos no laborales y que fomente y promueva el aumento de productividad.
Acceso a líneas de crédito con tasas especiales para asegurar la inversión en innovación y tecnología, a plazos acordes a los ciclos productivos del sector.
Sanción de leyes que promuevan la competitividad de la fabricación nacional de maquinaria agrícola y agrocomponentes.
Para la entidad provincial, sin medidas que garanticen equidad de la competencia frente a las importaciones, muchas de las empresas no podrán sortear la profunda crisis que atraviesan y eventualmente desaparecerán. “Comprometiendo el abastecimiento y la competitividad de toda la agroindustria nacional”, advierte.
La Voz del Interior


