El maní está exento por su carácter de economía regional, y el girasol se industrializa casi en su totalidad en la provincia. Córdoba aportaría el 28% del total nacional previsto en este rubro, calculado en USD 5.500 millones.
Inversión y logística para una campaña de gran escala
El ingreso bruto de la producción se estima en USD 7.875 millones, un 8% más que en el ciclo previo. Para concretar la siembra y cosecha, los productores realizaron una inversión inicial cercana a los USD 4.200 millones.
El desarrollo de la campaña requiere también una infraestructura logística significativa. Las tareas de siembra y cosecha demandan más de 140 millones de litros de gasoil.
El 75% del volumen producido será transportado hacia los puertos, lo que supone alrededor de 858 mil viajes en camión y un recorrido total de más de 520 millones de kilómetros. El resto se industrializa dentro de la provincia, incluyendo la totalidad del maní y el girasol.
Aportes provinciales y desempeño económico de los cultivos
Los tributos vinculados directamente a la actividad agrícola —como ingresos brutos sobre producción y comercialización, sellos, tasas viales y arrendamientos— podrían generar una recaudación provincial cercana a los USD 263 millones. Este monto no contempla el impuesto inmobiliario rural.
En términos de rentabilidad, el maíz temprano presenta los márgenes más altos, con una estimación del 26,3%. El maíz tardío muestra valores levemente positivos, mientras que la soja de primera, el sorgo y la combinación trigo-soja reflejan resultados negativos, en un contexto de costos elevados y precios internacionales moderados.
Infobae – Revista Chacra – Ariana Citcioglu Beati


