Miércoles, 06 Agosto 2025 02:27

En San Luis, el costo del riego pasó de 8000 a 380.000 pesos por hectárea y los productores exigen respuestas

Guillermo Cismondi, productor agropecuario del Valle de Conlara, en San Luis, aún no sale de su asombro tras recibir el nuevo valor del canon de riego dispuesto por el gobierno provincial para 2025: 380.000 pesos por hectárea al año, cuando hasta el año pasado pagaba 8.000. “Fue un aumento desmedido del agua. En mi caso, con 29 hectáreas empadronadas sobre 50 de superficie total, es como si le estuviera alquilando la mitad del campo al Gobierno”, expresó en diálogo con Clarín Rural.

El incremento fue aprobado en diciembre, en el marco del presupuesto impositivo provincial, sin consulta ni consenso con el sector productivo. “Les mandé una carta al gobernador y al Ministerio de Producción explicando que esto es una barbaridad. Comparado con provincias vecinas como Mendoza, San Juan o Córdoba, que tienen sistemas de riego desarrollados, el valor acá es hasta diez veces mayor. Ellos pagan entre 28.000 y 30.000 pesos por hectárea”, explicó.

Además del canon por riego superficial, los productores deben enfrentar otros costos difíciles, como el derecho de uso de agua para pozos ganaderos, que ronda los 2 millones de pesos. En una región semiárida, donde el riego es esencial para la productividad, esta medida agrava aún más un contexto ya complejo.

Un modelo productivo bajo presión

Cismondi, quien trabaja junto a su hijo haciendo agricultura y prestando servicios como contratistas, se describe como un pequeño productor que apuesta por la eficiencia. En su campo producen maíz y soja, en ocasiones trigo para semilla y centeno para pasturas. Además, prestan servicios de pulverización, siembra y cosecha a terceros. “Vivimos en el campo, somos nosotros dos y solo contratamos mano de obra en los picos de trabajo. Cumplimos con todos los impuestos y nos esforzamos por mantenernos a flote”, relató.

Ante la falta de infraestructura hídrica adecuada, Cismondi cuenta que muchos productores invierten de su propio bolsillo para sostener el sistema de canales, compuertas y mangas. “Nosotros usamos riego por manto, con mangas que compramos a una empresa de Buenos Aires. Implementamos mejoras con ventanitas para eficientizar el uso del agua, pero es muy costoso y exige mucha mano de obra”, explicó.

El aumento de costos no llega en un buen momento. En los últimos años, el Valle de Conlara sufrió fuertes sequías y hasta heladas tardías devastadoras, lo que impactó de lleno en los rindes. A modo de ejemplo, Cismondi detalla que en años buenos pueden lograr hasta 150 quintales de maíz en secano, pero en promedio manejan 60 quintales de maíz y 30 de soja con riego. “Para producir 100 quintales de maíz, necesitamos al menos 300 milímetros de agua adicional. Si no tenemos ese volumen y el calor aprieta, se pierde la floración y el rendimiento”, señaló.

Sin respuestas oficiales y con futuro incierto

Ante la falta de comunicación clara por parte de la Sociedad del Estado encargada del agua, Cismondi denuncia un accionar autoritario y sin conocimiento técnico del manejo hídrico. “No tienen idea de lo que es manejar un dique. No hay planificación ni transparencia. La respuesta es nula y lo poco que se escucha es muy vago”, agregó.

La situación es tan crítica que los productores del Valle están organizando reuniones con el Ministerio de Producción y las sociedades rurales para exigir una revisión del canon. “Este jueves vamos a tener un encuentro. Queremos saber qué va a pasar, porque ya tenemos que preparar la tierra para la siembra con riego y no podemos planificar nada con esta incertidumbre”, reclamó.

Mientras tanto, el panorama se oscurece para muchos pequeños productores. “Si no baja este canon, varios van a tener que abandonar el campo. La situación ya era difícil, pero esto directamente la hace inviable. Estamos apostando a seguir, pero cada vez se nos aprieta más el zapato”, lamentó.

En medio de este escenario complejo, el productor destaca como una señal positiva la reciente quita de retenciones a las economías regionales anunciada por el Gobierno nacional durante la Exposición Rural de Palermo. “Los precios de los granos empezaron a reaccionar, eso nos da un poco de aliento. Pero a nivel provincial, seguimos esperando una respuesta que no llega”, cerró.

El Valle de Conlara, con potencial productivo y tradición agrícola, corre hoy el riesgo de apagar su motor productivo si no se corrige a tiempo esta política hídrica que, más que fomentar, asfixia al productor.

Clarín – Lucas Villamil