Niveles de humedad
Esta situación se ve reforzada por los adecuados niveles de humedad útil en la tierra. "Un detalle importante es que fueron precipitaciones constantes y sin alta intensidad. Eso es bueno porque la humedad va penetrando en el perfil y hace que la lluvia sea más efectiva que un golpe de agua en media hora", indicó el jefe de la Extensión Rural.
El escenario se torna más alentador considerando que las áreas de trigo sembradas en esta campaña serán mayores a las de años anteriores. "Tenemos referencias de colegas de la región donde aumentó la superficie de este cultivo, algo que los productores hacen para contrarrestar las malezas, además de la rentabilidad que tiene", sostuvo Almada.
Así, se espera que esta disponibilidad de agua se traduzca en una mayor cantidad de espigas viables por metro cuadrado, sentando las bases para una campaña triguera con rendimientos prometedores.
Claves
Las lluvias de julio, en particular, han sido clave para fortalecer las perspectivas de un invierno con precipitaciones por encima de lo normal, lo que solidifica las expectativas de una muy buena cosecha en el departamento San Martín. "Venimos con precipitaciones escasas. En abril tuvimos 57 milímetros, en mayo los registros fueron de 55 y junio no hubo lluvias. Ahora llega julio que rompe todos los moldes y los promedios históricos con 85", destacó Almada.
Sobre el cierre, desde el INTA Carlos Pellegrini también vaticinaron los beneficios resultados para los cultivos próximos. "Pensando en lo que se va a implantar en agosto, girasol, y el inicio de la campaña de maíz, a principios de septiembre, estas precipitaciones también vienen muy bien para recargar los perfiles".
Diario El Litoral, Santa Fe – Rodrigo Pretto


