El cambio es clave y el Gobierno debe crear condiciones para fomentar inversión, empleo y exportaciones, según dijo. “El compromiso es seguir trabajando, invirtiendo y demostrando con hechos la capacidad de respuesta. Creemos que es esencial que este proceso no se detenga hasta alcanzar la eliminación total de las retenciones", afirmó.
Alfonso Bustillo, presidente de la Asociación Argentina de Angus, sostuvo que esta reducción mejora los números del sector y puede incentivar tanto la siembra como la producción de carne. “Representa una señal positiva para la industria exportadora que, con una baja del 6,5 al 5%, mejora su rentabilidad”, expresó. Lo relevante, dijo, es que esta baja se sostiene en el tiempo. “En una actividad como la ganadería, que requiere planificación a largo plazo, la previsibilidad es esencial para fomentar la inversión”, aseveró.
Alejandro de La Tour, de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford, añadió que toda reducción de impuestos, especialmente si viene acompañada del compromiso de mantenerse en el tiempo, tiene un impacto positivo en el sector. Si bien para el agro los recortes anunciados no son todo lo significativos que la situación requiere, representan una señal importante. “Las medidas llegan en un momento clave, en plena etapa de fertilización con nitrógeno y urea en los cultivos de fina [trigo y cebada], lo que podría llevar a varios productores a recalcular márgenes y, eventualmente, aumentar las dosis para mejorar los rendimientos. Lo mismo podría ocurrir con la superficie destinada a soja y otros cultivos de verano", indicó.
Desde el punto de vista ganadero, significan un mejor margen que puede incentivar la producción. “Aún están lejos del objetivo de fondo: que el sector pueda competir en igualdad de condiciones, sin discriminación, y con retenciones más bajas. Además, persisten otros factores que afectan la toma de decisiones, como el reciente aumento de tasas, que encarece el acceso al crédito”, dijo.
El empresario de la maquinaria agrícola Néstor Cestari agregó que toda medida que busque incentivar la producción es útil. “Si se sostiene en el tiempo es probable que haya mejoras hacia adelante. Lo importante no es solo anunciar medidas, sino cumplirlas, porque es la única forma de alcanzar resultados concretos”, afirmó, y observó que el impacto será positivo. “Todo lo que implique incentivos al sector agropecuario termina beneficiando a toda la economía”, resumió. Recordó que influyen otros factores, como el clima, el valor de los cereales o el ánimo del productor, pero este tipo de señales van en la dirección correcta.
Marcelo Fioretti, productor agrícola de Castelli, dijo que lo anunciado tiene que servir para comenzar a girar la rueda en el agro. “El campo está acostumbrado a trabajar y a producir. Si hay condiciones, eso genera empleo y movimiento en toda la economía. Estamos bastante cansados de que nos pongan trabas. No pedimos nada regalado, pero todo lo que signifique un beneficio es positivo y los gobiernos deben apoyar. El campo es un engranaje clave para que el país funcione. El productor siente que está con la cabeza bajo presión. Ojalá estas medidas sean el inicio de un cambio real", afirmó.
Por otra parte, las empresas que estuvieron en la Rural, hicieron un balance “positivo” del paso por la muestra. Gonzalo Mosquera, del sector de ventas de Farmquip, aseguró que la exposición sirvió como un termómetro para ver los ánimos de los productores para enfrentar las inversiones en el año. “Hubo muchas consultas y en algunos días estuvimos bastante más atareados que otros. Al haber sido más estable económicamente este año, y que ha subido el precio de la carne, la gente está mucho más abocada a realizar inversiones", completó.
La Nación – Belkis Martínez


