Además de la propuesta del bono, otra versión que circuló fue la de un ofrecimiento a Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina, a un posible cargo en el Gobierno. Este tipo de maniobras ocurren mientras no sólo crece el malestar entre los productores sino también entre muchos dirigentes rurales que critican la cercanía que tiene Pino con el presidente Javier Milei.
En este sentido, el consultor Javier Preciado Patiño, destacó a Ámbito que “lo del bono es una idea vieja y además no tendría un efecto inmediato ni en la economía del productor ni en la dinámica del mercado. Los precios no se verían influenciados y la venta del grano dependerá de las expectativas del productor. Al igual que la baja temporal de las retenciones lo que mueve el amperímetro del campo son las medidas concretas: anunciar la eliminación de las retenciones a la exportación de carne vacuna en Palermo tendría un efecto muy superior, y no sería un costo fiscal relevante”.
Internas
Las internas (ruralistas y partidarias) están a la orden del día y son las que explicarían los rumores vinculados al “bono por retenciones”, que en realidad ya había analizado oportunamente la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA). Según explicó el economista y consultor David Miazzo, “el proyecto presentado hace algunos años en la Cámara de Diputados implicaba que el estado cobre los derechos de exportación, pero les entregue a los productores un bono, que podrían retener o vender. De esta manera se le daría un activo que al fin y al cabo le termina mejorando el precio y la rentabilidad”.
Miazzo, explicó a Ámbito que, en aquel entonces, cuando se analizó este tema, desde FADA se definió “que el bono estuviera en la liquidación primaria de granos, pero para eso tenía que eliminarse el derecho a exportación como un impuesto, o sea, dejaba de existir y pasaba a ser un pago a cuenta de impuestos que AFIP te retiene en la primera venta del grano y a cambio de eso te deposita los bonos, directo al productor y sin intermediarios. De esa manera, el exportador empieza a pagar precios llenos. El productor sigue recibiendo menos, pero el organismo fiscal depositaría la diferencia que se genera por el DEX en bonos que se empezarían a pagar después del quinto año en cinco cuotas iguales, es decir que el esquema desde el primer año duraba nueve años y se podría utilizar para pagar impuestos.
Uno de los aspectos por los cuales tampoco sería posible implementar este tipo de medidas radica en que hoy el principal desafío que tiene el Gobierno es bajar el riesgo país para poder refinanciar la deuda y quitarle presión al mercado cambiario. De ninguna manera incrementar la oferta de títulos públicos va en esa línea.
Lo que sí esta confirmado es que el presidente Javier Milei estará en la inauguración oficial de la Exposición Rural el próximo sábado. Si bien hay expectativas por posibles anuncios para el campo en virtud de la importancia que tiene este evento para el sector y para el mundo político, los mismos estarían vinculados a la ganadería y eso no sería lo que el campo espera.
El mercado de granos esta prácticamente frenado y casi no se registran operaciones, con lo cual el ingreso de dólares para los próximos meses se podría ver comprometido fuertemente. En esta línea, no sería descabellado pensar que será necesario algún tipo de propuesta para tentar a los tenedores de granos y a los exportadores para que -en algún momento del segundo semestre- se acelere la comercialización. Pero para eso debería anunciarse una baja de retenciones o similar para darle un respiro a al agro, que a priori deberá enfrentar una campaña de rentabilidad comprometida.
Ámbito Financiero – Daniel Aprile


