Además, en la provincia austral se podrán hacer controles preventivos en los puntos de ingreso terrestre, aéreo o marítimo, así como también se podrán establecer puestos sanitarios permanentes o móviles en coordinación con fuerzas de seguridad o aduaneras.
Una vez promulgada la ley, el Poder Ejecutivo de Santa Cruz tiene un plazo de 30 días para su reglamentación.
Esta iniciativa es sólo un paso más en un debate en el que los funcionarios se ponen al frente de la defensa de los intereses de los privados. El próximo vienes habrá una reunión de los gobernadores patagónicos en la localidad chubutense de Gobernador Costa para analizar este tema y ver cómo se avanza a nivel regional. Desde el vamos, todas las provincias expusieron sus diferencias con la decisión de Senasa de permitir el ingreso de asados desde el norte, donde todavía se vacuna contra la fiebre aftosa. La Patagonia, en cambio, es una “zona libre de aftosa sin vacunación”. Por eso se tema perder ese estatus sanitario internacional.
Los frigoríficos de la zona centro y norte del país se manifestaron a favor del levantamiento de la barrera sanitaria, porque esto les permitiría incrementar su demanda de carne, mientras que los industriales y productores de la Patagonia se vienen expresando en contra de la misma. Santa Cruz es clave, porque allí se ubican los principales frigoríficos de carne ovina del país.
En tal sentido, Roberto Gutiérrez, de la rural de Conesa, en Río Negro, lamentó: “Nunca hubo predisposición al diálogo de parte de los funcionarios. Entendemos que en una reunión reciente con dirigentes el líder de ARCA, Juan Paso, se jactó de ser el autor de la medida lo que nos desconcierta. El gran beneficiario acá es el supermercado La Anónima y también algos frigoríficos exportadores”.
Bichos de Campo – Nicolás Razzetti


