La medida generó malestar generalizado, y repudio desde casi todos los eslabones productivos.
La cadena de la soja, nucleada en Acsoja, expresó en las últimas horas un duro comunicado, donde dejaron en claro que la situación es un obstáculo a futuro, y se complica la planificación de la próxima siembra.
“Teníamos alguna esperanza en que la suba de retenciones no se repitiera”, dijeron desde la entidad, luego de reconocer algunos méritos de la gestión presidencial.
Como una cosa no quita la otra, los sojeros aseguraron: “Se han acercado muchas evidencias acerca del impacto que esto conlleva sobre el encauzamiento de la economía hacia un sesgo anti exportador, rubro en el cual somos el principal sector, pero que en este caso nos encamina hacia una nueva frustración en las expectativas de romper el estancamiento”.
Acosja, formada por actores de toda la cadena, desde productores hasta exportadores, admitió los problemas a futuro en caso de mantenerse este nivel de derechos de exportación: “Los números fríos de la campaña que estamos planificando muestran el quebranto que con esta desproporcionada carga fiscal tendrá la siembra de soja en vastas zonas del país”.
“Todo el espectro de instituciones de las cadenas agropecuarias ha manifestado las críticas a este verdadero impuesto al precio arbitrario e injusto y en el caso de la soja discriminatorio respecto a otros cultivos. Por ello, nuestra producción está muy por debajo de su potencial ante la incapacidad de sucesivos gobiernos de lograr una solución inteligente con un profundo desconocimiento sobre los efectos y no entendiendo la reacción positiva que liberar estas variables traerían en una mayor producción, uso de tecnologías disponibles, volviendo a darnos competitividad en el mercado mundial de alimentos”, repitieron desde la asociación que más entiende de soja.
“Volvemos a instar a las autoridades a rever esta medida y entender que las diferentes alícuotas de las retenciones entre distintos cultivos genera un desincentivo artificial y absolutamente pernicioso para el país al discriminar la producción de aquellos productos que el mercado internacional demanda y generan mayores beneficios al productor y a la economía de todo el país”, dijeron, a la vez que remarcaron: “Es crítico eliminar los derechos de exportación a todos los productos agroindustriales para romper el estancamiento de nuestra economía y volver a ilusionarnos con un desarrollo sostenible en todo el territorio de nuestro país”.
Bichos de Campo


