Las dudas se centran ahora en que pasará a partir del mes que viene, cuando las retenciones deberían volver a subir. El presidente Javier Milei aseguró en varias oportunidades que no habrá marcha atrás en julio y la alícuota volverá al 33% para la soja y al 31% para los derivados. En las últimas horas, circularon en el mercado rumores de todo tipo.
En el sector exportador anticiparon a Ámbito que ni bien la suba se efectivice, se trasladará a la pizarra, es decir que bajará el precio que se le paga al productor por el grano. En el campo adelantan que se frenará la liquidación: “Se van a quedar secos hasta noviembre”, dijo el directivo de la Sociedad Rural Andrés Costamagna en una entrevista con el canal Ahora Play.
Los productores ya hicieron “colchón”
Para Costamagna, los productores ya hicieron un margen en la primera mitad del año: “Hoy hay más ventas de lo normal, el campo entra en el 'carry trade' por el plazo fijo, ya hizo el colchón para aguantar hasta noviembre”, dijo. Sobre este punto, remarcó que “el Rofex está operando con un diferencial de u$s 30 dólares y por no renovar el decreto se van a quitar unos 30 dólares. Se van a ir todos a noviembre y los u$s2.000 millones que solés tener en julio, agosto, septiembre, no los vas a tener”.
En la vereda de enfrente, la Casa Rosada necesita más que nunca que la liquidación de divisas se mantenga para llegar con el tipo de cambio quieto a las elecciones y mejorar las chances electorales del espacio de Javier Milei. Mientras tanto la demanda de dólares crece, según datos del INDEC, la cuenta corriente de la balanza de pagos registró un déficit externo de u$s5.191 millones.
El directivo y consultor agropecuario consideró “inadecuada” la intención del Gobierno de subir nuevamente la alícuota: “Hasta acá llegaste con la baja temporal sin deteriorar el déficit fiscal, así que se podría mantener”, dijo. Pero lo cierto es que la recaudación no repunta y volvió a traer dolores de cabeza al palacio de Hacienda.
El costo fiscal de la baja de retenciones ya supera los u$s700 millones y si hay algo de lo que Javier Milei no deja dudas es de su compromiso con el ancla fiscal. La decisión que el Gobierno deberá tomar es de sábana corta y se da en días agitados por el contexto internacional y noticias adversas en el plano financiero.
Ámbito Financiero – Andrés Lerner


