Tal vez en el Banco Central esperaban otro efecto en la disponibilidad de divisas, pero en el mercado local de granos nadie se muestra sorprendido por la restringida oferta de soja por parte de los productores. Por un lado hay que observar que la industria no está pagando un precio suficientemente atractivo, la tonelada está en torno a los 108.000 pesos por tonelada, por debajo del mercado a término. Pero hay otras cuestiones de base que explican el comportamiento de la oferta. El corredor de granos Adolfo Shaw expone algunas de ellas. “En primer lugar, estamos recién a mediados de abril, la cosecha está empezando, y además ya se ve que por efecto de la sequía va a haber la mitad de la soja que el año pasado, es lógico que haya poca oferta”, dice.
Luego agrega que al productor nunca le gusta vender lo que aun no tiene cosechado, y menos en un año como este en que los rendimientos a campo están dando más de una sorpresa, arrojando volúmenes mucho peores de los esperados.
“La gente ya tiene cierta cantidad de compromisos tomados, y eso es lo primero que entrega, es lo que se está entregando en estos días. Este año lo preocupante es que para pagar estas deudas tendrán que usar un mayor porcentaje de la cosecha”, explica Shaw, y luego se mete en otro factor determinante en el débil acatamiento del llamado a vender con el dólar soja 3: “La percepción del productor es que este no va a ser el último dólar soja del año. Todos piensan que el Gobierno antes de irse hará lo que esté a su alcance para que el productor venda hasta el último grano y no dejarle nada al que venga. Al mismo tiempo, piensan que el próximo Gobierno muy probablemente unifique el tipo de cambio”.
En ese escenario, el incentivo real que ofrece la iniciativa actual es la posibilidad de vender la soja a un dólar de 300 pesos y comprar insumos con un dólar oficial. Pero ahí entra en juego la urgencia con que se necesiten esos insumos. La soja, se sabe, es la moneda de cambio del productor, y para cambiarla por pesos la oferta tiene que ser superadora.
Clarin


