
“Evidentemente los efectos de la importante sequía que afecta la mayoría de las cuencas lecheras y la incidencia de altos costos de producción (concentrados, entre otros insumos vinculados a la alimentación del rodeo) generaron efectos negativos sobre la producción de leche”, evaluó la OCLA.
Y anticipó: “La fuerza inercial que trae la producción de 2022 seguramente se desacelere en los próximos meses y tengamos valores negativos importantes en el segundo y tercer trimestre de este año”.
Cabe recordar que, sobre la base de datos aportados por las empresas, OCLA proyectaba a principios de año una caída de la producción del 0,7% a lo largo de 2023, mientras que ahora ya presagia una baja del 4,7% y que aún pude seguir desmejorando.
Fuente: Infocampo


