Ayer los sojeros aportaron USD 153 millones y permitieron que el Banco Central vuelva a terminar con saldo comprador por USD 73 millones. De esta forma, el saldo neto de ventas en abril se achicó a USD 48 millones y es muy probable que a partir de hoy se vuelva positivo.
Pero la incógnita sigue siendo el “día después”, es decir cómo seguirá comportándose el mercado cambiario una vez que haya finalizado el tipo de cambio más atractivo para incentivar exportaciones.
Una opción que tienen las aceiteras para que las plantas no dejen de funcionar es importar soja de Brasil, lo que ya se ha hecho en otras oportunidades. El problema es que la competencia son los compradores chinos, dispuestos a pagar valores más altos, lo que dificulta este opción, que igual resultaría insuficiente para compensar la caída de la producción
En el esquema ideado por Sergio Massa, se supone que ingresarán unos USD 2.000 millones provenientes de economías regionales, que también trabajan por 90 días con un tipo de cambio más atractivo de $ 300. El ministro también anunció nuevos préstamos de organismos multilaterales por unos USD 2.000 millones, pero no está claro cuándo ingresarán. Lo más probable es que nada de lo anunciado entre en el corto plazo.
La menor producción en las plantas aceiteras tendrá un fuerte impacto además en la economía real. Se espera una disminución del 65% del transporte de cargas en el complejo cerealero, que pasaría de 3,5 millones de camiones a solo 1,2 millones. El efecto sobre el nivel de actividad será automático, por lo que se espera una caída no menor a 3% del PBI este año. Incluso el riesgo es a una pérdida aún mayor.
El panorama se va complicando también por el lado de las cotizaciones del tipo de cambio. Los dólares financieros subieron ayer un escalón, con el dólar libre cerrando en un nuevo récord nominal de $ 408, un valor similar al que finalizó con contado con liquidación. La suba en lo que va del año es de 18%, todavía por debajo de la inflación acumulada.
Un aumento más acelerado de la brecha cambiaria traería más complicaciones al Gobierno, en un momento en que la inflación se aceleró y resulta cada vez más difícil de encauzar.
Infobae.


