Soja. El contenido de proteína de la cosecha continúa en niveles bajos
En un informe sobre la evolución de la campaña de soja, el INTA de Marcos Juárez indicó que la cosecha de la oleaginosa progresó sobre el 81% de los 17 millones de hectáreas implantados, en tanto que estimó la producción en 47 millones de toneladas, por un rinde promedio nacional de 28 quintales por hectárea. Los técnicos del organismo indicaron que “se obtuvo una calidad con buenos valores de PH y P1000 (peso de mil semillas), con un contenido promedio de proteína del 36,2% y de aceite, del 22,8 por ciento”. En el informe se destaca que “a lo largo de todo el ciclo del cultivo en la zona central del país predominaron restricciones hídricas dadas por una limitada recarga de los perfiles del suelo desde el otoño, junto con escasas e irregulares precipitaciones, reflejándose esto en forma generalizada en una caída del potencial productivo”.
Desde hace 24 años que el organismo, a través de su laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas, realiza un muestreo durante la cosecha de soja en acopios y en cooperativas de la zona núcleo sojera para conocer la calidad de la cosecha.
“Relevamos muestras representativas del calado de camiones de soja de primera y de segunda en los establecimientos que se encuentran distribuidos en diversas localidades del sudoeste y del sur de Santa Fe, sudeste, sudoeste y noreste de Córdoba y del norte de Buenos Aires. Este año analizamos 139 muestras determinando la calidad comercial e industrial de las mismas”, describieron.
En este contexto, señalaron que esta campaña no presentó problemática en el rubro grano dañado, siendo el valor promedio obtenido de 1,3%. “La Norma XVII, Nº 151/2008 contempla los granos brotados, fermentados y ardidos, por calor, quemados o ‘de avería’ y podridos, y establece como base de recibo y tolerancia un 5% para este rubro. El valor promedio de grano verde fue del 0,7%, valor deseado e inferior al establecido como tolerancia de recibo, que es del 10%”, afirmaron.
“Los granos se cosecharon secos con un valor de humedad promedio del 11,8%. El peso hectolítrico (PH) promedio fue de 70,9 kg/hl y el P1000 promedio fue de 150 g, valores normales y similares a las dos últimas campañas”, añadieron.
En cuanto al contenido de proteína, uno de los parámetros más requeridos por la industria, indicaron que “la soja de primera arrojó un valor promedio del 36,1% sobre sustancia seca (sss), y para la de segunda, de 36,2% sss, no observándose diferencias entre ellas como suele ocurrir en otros años”.
Según el análisis de lo recolectado, “el promedio general fue del 36,2% sss, muy próximo a la campaña anterior, que fue del 36,1% sss, continuando con valores bajos respecto de las demandas industriales. El 23,9% de las muestras de primera superaron el valor del 37% de proteína y el 20,5% de las muestras lo hicieron para soja de segunda”, destacaron.
Respecto del contenido de aceite, los estudios demostraron que “los valores obtenidos fueron del 23,2 y del 22,4% sss para la soja de primera y de segunda, respectivamente, dando un promedio del 22,8% sss, un 0,3% inferior a de la campaña pasada. El Profat, que surge de la suma del contenido de proteína y aceite, promedió el 59%, siendo 59,3% para la soja de primera y 58,6% para la de segunda”, destacaron.
Campo – La Nación