COMENTARIO DE CIERRE DEL MERCADO - CHICAGO
SOJA
Julio US$ 10,20 / Noviembre US$ 4,50
La soja volvió a cerrar con importantes ganancias en Chicago por la ajustada relación entre la oferta y la demanda, que seguirá inalterable en lo que resta de la actual campaña y que persistirá en la campaña 2021/2022. Así de breve y contundente resulta el fundamento de la tendencia alcista que acerca los precios de la oleaginosa al récord de 650,74 dólares alcanzado a principios de septiembre de 2012.
Pasa que los 119,88 millones de toneladas proyectados por el USDA hoy como cosecha 2021/2022 en Estados Unidos resultan insuficientes para hacer frente al consumo interno y a la demanda exportadora, donde China no muestra síntomas de querer reducir sus compras, tanto es así que el organismo elevó su cálculo sobre las importaciones chinas de 100 a 103 millones de toneladas.
Según el organismo, las existencias finales estadounidenses de la nueva temporada agrícola serían de 3,81 millones de toneladas, un dato que estuvo en línea con los 3,76 millones previstos por los privados. Vale tener en cuenta que ese volumen, bajo, se lograría con exportaciones por 56,47 millones de toneladas, que resultan menores que los 62,05 millones de la temporada actual. ¿Por qué Estados Unidos ajustaría tanto sus ventas externas?
MAÍZ
Julio US$ 2,96 / Septiembre US$ 5,32
Los precios del maíz cerraron en baja en Chicago por la diferencia suscitada entre las existencias finales estadounidenses 2021/2022 proyectadas por el USDA en 38,28 millones de toneladas y los 34,14 millones previstos por los operadores. Hasta ahí el argumento frío usado por los fondos para retirar ganancias. Claro que cuesta validar que ese volumen pueda tener una lectura bajista por sí mismo, porque continúa siendo una cifra baja, pero, sobre todo, porque tendría como elementos iniciales una cosecha prevista en 380,76 millones de toneladas y un rinde promedio de 112,66 quintales por hectárea, que habrá que ver si se logran en medio de las actuales restricciones de humedad que registran zonas del Medio Oeste y de Estados como Dakota del Norte, que tiene más de 90 por ciento de sus suelos con condiciones de sequía extrema.
Pero, además, el USDA estimó las exportaciones de la nueva campaña en 62,23 millones de toneladas, más de 10 millones de toneladas abajo de los 70,49 millones que EE.UU. prevé embarcar en el actual ciclo comercial. Como en el caso de la soja, ¿por qué se daría semejante retracción de las ventas externas? Vale destacar que las importaciones chinas fueron elevadas de 24 a 26 millones de toneladas para la campaña 2020/2021 y que para la nueva campaña fueron sostenidas en 26 millones. Es cierto que se prevé un importante crecimiento de la oferta de Ucrania, ¿pero eso será suficiente para golpear tanto las aspiraciones de ventas externas estadounidenses?
En otro orden, no menos importante, el USDA ajustó de 34,34 a 31,93 millones de toneladas el stock final 2020/2021 en Estados Unidos y de 109 a 102 millones de toneladas su previsión sobre la golpeada cosecha total de maíz en Brasil, con exportaciones brasileñas que caen de 39 a 35 millones. Con esto último el organismo se diferenció de la CONAB que también hoy ajustó su cálculo pero de 108,97 a 106,45 millones de toneladas.
Habrá que esperar a la rueda de mañana para ver si las bajas de hoy fueron sólo una excusa de los fondos para retirar algo de ganancias en un mercado que aún tiene argumentos para defender su solidez.
TRIGO
Chicago Julio US$ 4,41 / Septiembre US$ 4,13
Kansas Julio US$ 7,25 / Septiembre US$ 7,07
Los precios del trigo cerraron en baja en Chicago y en Kansas. Buena parte de esas bajas respondieron a la decepción de los operadores con las cifras publicadas por el USDA. Primero, por el stock final estadounidense 2020/2021, que fue calculado en 23,72 millones de toneladas, arriba de los 23,02 millones esperados por los privados, y segundo, por las existencias finales 2021/2022, que fueron proyectadas en 21,05 millones, frente a los 19,87 millones calculados el mercado. No hubo diferencias en cuanto al volumen de la nueva cosecha en EE.UU., que fue calculada en 50,95 millones de toneladas, cerca de los 50,92 millones esperados por los privados.
Claro que para llegar a esa cosecha los cultivos deberán contar con mejores condiciones que las vigentes actualmente para el trigo de primavera, que emerge sobre suelos secos en el norte de las Grandes Planicies.
En cuanto a las cifras de los principales países productores y exportadores, el USDA estimó en 85 millones de toneladas la cosecha de Rusia, mientras que los privados ubican actualmente la nueva producción entre 79 y 80 millones de toneladas.
Granar Research