COMENTARIO DE CIERRE DEL MERCADO - CHICAGO
SOJA
Mayo US$ 8,63 / Julio US$ 10,01 / Noviembre US$ 9,65
La soja volvió a negociarse en alza en Chicago, por la vigencia del mismo combo alcista que la llevó a cotizarse en lo más alto en ocho años: existencias muy escasas en Estados Unidos y una demanda de las fábricas que, con buenos márgenes por la suba del valor del aceite, sigue buscando mercadería para garantizarse una molienda sin baches. Esto se combina con un saldo exportable 2020/2021 agotado cuando todavía restan cuatro meses para la nueva cosecha.
Atado a lo antedicho, el mercado considera que el miércoles próximo, en su nuevo informe mensual, el USDA deberá ajustar su previsión sobre las existencias finales, para legarle a la nueva campaña uno de los stocks históricos más bajos, que dejará al mercado atado a la suerte o desgracia de lo que pase en los campos del Medio Oeste en los próximos meses.
En ese sentido, el mapa sobre monitoreo de la sequía publicado hoy por el Centro Nacional de Mitigación de la Sequía alimentó la corriente alcista al reflejar un crecimiento de las zonas con déficit hídrico en varios de los Estados clave para la producción de granos gruesos, como Illinois, que es el principal aportante a los intereses de la soja.
MAÍZ
Mayo US$ 2,46 / Julio US$ 4,04 / Septiembre US$ 5,71
La tendencia alcista del maíz sumó otra rueda en Chicago y luce recargada, sobre todo por lo que ocurre en Brasil, donde las lluvias siguen siendo esquivas para las zonas sembradas con el maíz de la segunda cosecha. Los estimadores privados corrigen casi a diario sus planillas y comienza a explorar cifras impensadas pocas semanas atrás. De los 109 millones de toneladas proyectados por el USDA en abril queda sólo el recuerdo, hoy ya se pone en duda que el volumen total logre arañar los 100 millones de toneladas. Y como ya lo hemos señalado, además del impacto de la caída productiva sobre un mercado que está demandando maíz, también influye el hecho de que el nuevo grano comenzará a entrar en el circuito comercial con casi un mes de atraso.
Todo lo anterior llegó para presionar todavía más a un mercado que se encontraba con una oferta disponible estadounidense muy baja frente a compradores que no se dan por aludidos cuando se habla de precios altos para racionar la demanda. Esa lógica del mercado no está funcionando en este tiempo del mercado. Para el nuevo informe que el USDA publicará el miércoles hay consenso entre los operadores en cuanto a que el organismo recortará su cálculo sobre el stock final 2020/2021.
Como se señaló en el caso de la soja, la novedad aportada por el Centro Nacional de Mitigación de la Sequía, con la ampliación de la “mancha” de déficit hídrico sobre zonas clave para la producción de granos gruesos, acentúo la tónica alcista. Por caso Iowa, en principal productor estadounidense de maíz, tiene más del 78 por ciento de sus suelos con déficit de humedad y la condición de sequía moderada también se amplió. Y si bien los pronósticos auguran lluvias en los reportes extendidos para las próximas dos semanas, los operadores hoy exigen ver para creer.
TRIGO
Chicago Mayo US$ 3,12 / Julio US$ 3,21
Kansas Mayo US$ 2,94 / Julio US$ 3,58
Los precios del trigo lograron consolidar nuevas subas en Chicago y en Kansas. El aporte alcista del maíz volvió a resultar determinante. Frente a la escasez del grano grueso el trigo forrajero ganará clientes y elevará sus ventas. Los operadores esperan que esto se refleje en el informe mensual del USDA y que contribuya a reducir las existencias finales de la vieja campaña.
En cuanto al nuevo ciclo, la situación no mejora en el mayor productor de trigo de primavera, Dakota del Norte, donde casi el 85 por ciento de sus suelos registran una condición de sequía extrema. Bajo esas condiciones emergen los cultivos más tempranos, mientras siguen las siembras. La incertidumbre sobre el desarrollo de estas plantas alienta las subas en Chicago, plaza que concentra la comercialización del trigo de primavera.
Kansas, donde se negocian las variedades de invierno, sabe que el estado de los cultivos es peor que el vigente un año atrás –48% en estado bueno/excelente, contra el 55% de 2020, según indicó el USDA el lunes– y debe lidiar con eso cuando sabe que la oferta de cereales 2021/2022 puede no ser todo lo abundante que la demanda necesita.

Granar Research