Claves del éxito. Maíz: el club de los 20.000 se agranda
"La Catalina" es un establecimiento dedicado a la producción agrícola situado en la localidad santafesina de Diego de Alvear, que apuesta a altos rindes con un manejo que se basa en ambientación, rotaciones y tecnología. Así es como con este manejo puntilloso volvieron a lograr producciones en maíz de 20.000 kilos. "Esta campaña se ha diferenciado de las anteriores. Tuvimos menos lluvias y esto ha hecho que con mayor insolación, buen agua acumulada en los perfiles y temperaturas nocturnas frescas, los cultivos se expresaran mucho mejor tanto trigo, soja de segunda y fundamentalmente, el maíz que nos ha sorprendido con los rendimientos", comenzó explicando Gustavo Casagrande, Coordinador de Producción de Cosufi-Estancia La Catalina.
En este sentido, para destacar del establecimiento es que están explorando rindes de maíz que eran impensados tiempo atrás, donde en algunos lotes hubo techos de producción de 20.000 kilos con un récord de producción en un lote de 17.100 kilos por hectárea de promedio.
"Hace 5 o 6 años, cuando armábamos los ambientes de los lotes, en los de alta productividad aspirábamos a 14.000 kilos y hoy en esos ambientes podemos armar el club de los 20.000 kilos. Ya no son puntos sino que son sectores que llegamos con esta marca", indicó Casagrande.
Para el ingeniero agrónomo, los híbridos de maíz que utilizan son de la marca Dekalb. "El híbrido que para nosotros es el fuerte por ciclo y por productividad es el 7220", apuntó.
De todas maneras, este año el material que les permitió llegar a los máximos fue el DK 7270, que para Casagrande es un "híbrido muy bueno y muy interesante".
Y para esta campaña 2021/22, adelantó, van a incorporar el DK 7272 que según le comentaron los breeders y Dekalb se posiciona un poco por encima del DK 7270.
"Tenemos una genética que tranquilamente nos defiende en ambientes restrictivos y expresa todo su potencial en ambientes de muy alta productividad", describió sobre las características de Dekalb.
En este sentido, agregó que la marca a su vez tiene una característica muy importante, que es la resistencia a Mal de Río Cuarto (MRCV). "Aparece cada 10 a 15 años pero cuando aparece, hace bastante lío. Y cuando analizamos los porfolios de las distintas empresas y los precios, no hay diferencia de valor y sí lo tenés incorporado en la genética del híbrido. Reúne varias de las características que nos interesan", remarcó.
Por último, contó que también hay mucho trabajo de recorrida de lotes y análisis de la información tanto internamente como con gente que les prevé conocimiento desde afuera.
Rural – Clarín