SUPLEMENTOS RURALES

Agricultura. Nuevo paradigma: la precisión también llegó al breeding

Federico Vartorelli tiene una historia particular. Nació en Chubut, en una zona donde la agricultura no es tan fuerte. Su padre era piloto de avión y sus 6 hermanos estaban interesados en continuar la misma carrera fascinados ante los viajes que hacían cuando eran chicos. Todos iban a la cabina menos Federico, quien se posicionaba en la ventanilla y miraba hacia afuera, maravillado por lo que pasaba afuera, en el campo. “Esto me despertó el amor por la agricultura”, recordó Federico. Así, decidió estudiar agronomía y luego hizo un Posgrado en Nebraska (Estados Unidos) enfocado en genética. Ya lleva 20 años en el área de investigación y actualmente es el líder del área de Investigación para Latam en Bayer desde el 2010. Además, integra el equipo de investigación de la empresa a nivel mundial. Y es uno de los impulsores de las nuevas formas de trabajar en el mejoramiento genético ante las nuevas exigencias del consumidor a nivel mundial.

“Hay un nuevo paradigma: seguir produciendo más pero también seguir conservando más”, definió Federico durante un encuentro vía zoom organizado por la empresa alemana.

Por lo que, ante este nuevo escenario, planteó los lineamientos de Bayer, que está bajo 5 plataformas de innovación: el desarrollo del mejoramiento genético, eventos transgénicos, productos químicos y biológicos y la combinación de la ciencia de datos que les permite hacer agricultura de precisión.

“El futuro no es cómo le va a ir cada uno de estas cosas sino cómo van a ir convergiendo todas estas plataformas”, sintetizó.

Puntualmente, el experto hizo foco en una de estas plataformas, como es el mejoramiento genético, en este caso, de precisión.

“Nos movíamos en un sistema basado en conocimiento, experiencia, buscábamos generar millones de indicios para lograr que, por probabilidad, esos individuos sean superiores y mejores a los que ya teníamos”, indicó Federico haciendo referencia al tradicional breeding.

Pero ahora, con más herramientas que permiten ser más precisos, no se generan individuos al azar, sino que se pueden hacer combinaciones genéticas más precisas. “En pocos años pudimos tener acceso a plataformas de ciencia de datos que no teníamos antes”, apuntó.

“Aspiramos a generar información a nivel de productor, transformar en desarrollo y diseño de productos, posicionándonos en el mercado mucho más preciso porque tenemos más conocimiento del producto y del ambiente, logrando soluciones a medida que terminan satisfaciendo las necesidades del cliente y anticipándonos de las problemáticas que se vienen”, remarcó.

Ante este último punto, hizo referencia a que Bayer se anticipó 14 años al problema de Mal de Río Cuarto en Argentina.

En esta línea, dijo que una de las grandes oportunidades que se les abre cuando pueden “chipear” la semilla (tomar una muestra de cada una de las millones de semillas del programa de mejoramiento genético que manejan) es obtener la información genómica del genoma de ese individuo en particular.

Según manifestó, antes no tenían capacidad de hacerlo en cada uno de los individuos a un costo, escala y velocidad que tienen hoy.

Otro aspecto importante que resaltó es el sistema de manejo de información y de desarrollo de inteligencia artificial, utilizando modelos de análisis de datos, que previamente no disponían. “Esos modelos se traducen en acciones y decisiones en el tiempo y en la forma”, afirmó el experto.

Asimismo, remarcó que antes no tenían la capacidad de conocer los ambientes y sobre todo, el ambiente del productor que genera en su campo, como sí pueden hacerlo ahora. “La automatización, el uso de sensores y la posibilidad de acumular información en tiempo real y analizarla nos da posibilidad de conocer el ambiente que no teníamos antes”, precisó.

Por último, sostuvo que los millones de individuos que se generan en un programa de investigación están en ambientes controlados con una automatización, con una preservación de la identidad y una velocidad de trabajo que no contaban tiempo atrás. “Y si le sumamos los avances de biología que permiten trabajar hasta 3 a 4 generaciones por año, sí conseguimos acelerar nuestro programa de mejoramiento”, cerró.

En este contexto, uno de los ejemplos que dio el investigador es el trabajo que están desarrollando con el maíz de baja estatura.

“Cambia su robustez con el beneficio de que sean maíces de menor quebrado, tolerando densidades mayores y condiciones ambientales diferentes y permiten el control químico dentro del cultivo diferente a lo que es un maíz en estadios de desarrollo avanzado”, describió.

Rural – Clarín – Esteban Fuentes