La ganadería argentina atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años, impulsada por precios firmes, una demanda internacional sostenida de la carne vacuna y una mejora climática que permitió recomponer parte del sistema productivo. Así lo reflejan en las principales razas bovinas del país, que cerraron el año con récords de ventas y facturación. Sin embargo, detrás de esa foto positiva, los referentes del sector advierten sobre desafíos estructurales que siguen condicionando el crecimiento de largo plazo. En la Asociación Argentina de Brangus, su presidente, Mauricio Groppo, destacó que el balance anual fue ampliamente favorable. “La verdad que…