PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL
La semana en la que el huracán Ida dejó una estela de destrucción sobre la infraestructura exportadora estadounidense en la zona del Golfo de México, el balance fue negativo para los precios de los granos en Chicago, con pérdidas superiores al 5% para el maíz, que ya entró en el tiempo de la cosecha; al 2% para la soja, y de hasta el 1% para el trigo, que en Kansas cerró casi sin variantes. Sin actividad en el mercado estadounidense el lunes, por el feriado en celebración del Día del Trabajo, la atención estará puesta sobre el informe mensual que el USDA publicará el viernes, en el que incluirá una revisión sobre las áreas sembradas y potencialmente cosechables con maíz y soja. En el mercado físico local los precios se mantuvieron mayormente firmes, sobre todo los del trigo, que también terminaron con saldo positivo en el Matba Rofex, donde sigue habiendo muy buenas chances para generar estrategias comerciales que fijen pisos altos y que habiliten la posibilidad de capitalizar alzas todavía mayores.
Indicadores exógenos que impactan sobre los precios
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Viernes 3 de septiembre |
Viernes 27 de agosto |
Variación en % |
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Petróleo |
69,29 |
68,74 |
+0,80 |
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Dólar/Euro |
1,1893 |
1,1794 |
+0,84 |
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Real/Dólar |
5,2001 |
5,1983 |
+0,03 |
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Peso/Dólar* |
97,66 |
97,36 |
+0,31 |
*Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación
SOJA
La semana dejó mayoría de bajas para los precios de la soja en el mercado local, donde la transición de las propuestas de los compradores fue de 345 a 340 dólares por tonelada (de 33.589 a 33.204 pesos) para la zona del Gran Rosario y de 340 a 335 dólares para Bahía Blanca. En tanto que para Necochea las ofertas se mantuvieron en 335 dólares por tonelada.
Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agricultura de la Nación en $ 32.695, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 32.836 pesos. En su última referencia semanal, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 333,50 dólares por tonelada, equivalentes a 32.504 pesos. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 540 a 542 dólares por tonelada; el del aceite, de 1340 a 1310 dólares, y el de la harina, de 398 a 386 dólares por tonelada.
En el Matba Rofex las bajas semanales fueron mínimas para los precios de la soja. En efecto, los ajustes de las posiciones noviembre y mayo resignaron un 0,58 y un 0,25%, al pasar de 346 a 344 y de 318 a 317,20 dólares por tonelada.
Para la soja de la próxima cosecha también hubo mayoría de bajas, dado que para la zona del Gran Rosario las ofertas retrocedieron de 312/318 a 310/315 dólares por tonelada y para Bahía Blanca, de 315 a 310 dólares. Para Necochea el valor de la soja nueva se mantuvo estable, en 310 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 1º al 23 de septiembre, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 274.000 toneladas de poroto de soja, 1.503.700 toneladas de harina y 258.030 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 439.800 toneladas de poroto y 24.300 toneladas de harina; desde Necochea, 175.417 toneladas de poroto y 5000 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 25.777 toneladas de poroto, 37.500 toneladas de harina y 27.000 toneladas de aceite.
La soja terminó la semana con saldo negativo para sus precios en Chicago, donde los contratos noviembre y enero perdieron un 2,36 y un 1,96%, al pasar de 486,21 a 474,73 y de 487,68 a 478,13 dólares por tonelada. Entre los hechos que tuvieron influencia decisiva en las bajas semanales se destacaron buenas lluvias sobre casi todo el Medio Oeste, que podrían haber potenciado los rindes en los cultivos tardíos, y la paralización de los embarques en las terminales de Nueva Orleans tras el paso del huracán Ida, que generó destrozos en la infraestructura de varias firmas exportadoras, además de un corte general de la energía eléctrica de la región, del cierre del tránsito de barcazas por el clave río Mississippi –muy parcialmente reestablecida hacia el cierre de la semana– y de obstrucciones sobre rutas y vías férreas, que imposibilitan el acceso hasta la zona de descargas de camiones y de trenes.
Sobre este último punto, según los propios operadores del complejo portuario más importante de Estados Unidos para la salida de las exportaciones de granos desde el Golfo de México, aún no hay una fecha cierta para la normalización de la actividad, hecho que intranquiliza a los operadores, por la chance de que los compradores opten por cancelar negocios y abastecerse con grano de Brasil o de la Argentina. En el mientras tanto, los exportadores están desviando cargas hacia los puertos habilitados, entre ellos, los que tienen salida por el Pacífico.
En cuanto a los cultivos, el lunes el USDA relevó un 56% de la soja en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana pasada, pero por debajo del 66% vigente un año atrás. El dato oficial quedó en línea con el 56% previsto en promedio por los privados. Formó vainas el 93% de los cultivos, contra el 88% del reporte anterior, el 95% de 2020 y el 92% promedio. Está perdiendo hojas en 9% de las plantas, en comparación con el 3% de la semana pasada, el 7% de 2020 y el 7% promedio.
El miércoles, día en que comenzó de manera oficial el ciclo comercial 2021/2022, el USDA agregó un nuevo factor de tensión al mercado al indicar que en su próximo informe mensual del viernes hará una reevaluación de las superficies sembradas y cosechables con soja y con maíz. Si bien no hay mayores precisiones que esa, vale recordar que a fines de marzo, cuando el organismo publicó su reporte sobre siembras, el dato dado para la soja, de 35,45 millones de hectáreas, quedó casi un millón de hectáreas abajo del estimado en promedio por los operadores, que era de 36,42 millones de hectáreas. Qué encontrará el USDA, sólo sus técnicos lo saben, pero, como lo sostuvimos ese mismo miércoles en que se conoció esta noticia, minimizar la exposición a riesgos en la previa de dicho reporte parece la opción más recomendable.
De cara a ese informe mensual, StoneX estimó el rinde de la soja de EE.UU. en 34,16 quintales por hectárea y la cosecha, en 120 millones de toneladas, mientras que IHS Markit pronosticó 33,63 quintales y una cosecha de 118,61 millones de toneladas. En agosto el USDA proyectó 33,63 quintales por hectárea y 118,08 millones de toneladas.
Las bajas semanales estuvieron limitadas desde el jueves por el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, en esta ocasión para el segmento del 20 al 26 de agosto, donde el USDA relevó ventas 2021/2022 por 2.132.500 toneladas, por encima de las 1.750.000 toneladas del reporte anterior y del rango previsto por los privados, de entre 725.000 y 1.400.000 toneladas. Además, durante la semana el USDA confirmó tres nuevas ventas a China, por un volumen total de 512.000 toneladas.
En otro orden, el lunes StatCan estimó en 5,82 millones de toneladas el volumen de la cosecha de soja en Canadá, un 8,5% debajo de los 6,36 millones del ciclo precedente. En tanto que la producción de canola fue proyectada en 14,75 millones de toneladas, un 24,3% menos que los 19,48 millones del año pasado.
Y, en vistas de la próxima campaña 2022/2023, el miércoles una encuesta de FarmFutures auguró un crecimiento en la intención de siembra de soja en los Estados Unidos desde los 35,45 millones de hectáreas sostenidos actualmente por el USDA hasta los 36,74 millones de hectáreas.
MAÍZ
Los precios del maíz se mantuvieron muy firmes en el mercado físico, donde los compradores sostuvieron propuestas de 225 dólares por tonelada (por efecto de la devaluación el equivalente pasó de 21.906 a 21.974 pesos) para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea, mientras que para el Gran Rosario las ofertas pasaron de 192 a 193 dólares por tonelada. La notable bajante del Paraná, que obliga a los exportadores a originar más volumen en los puertos del Sur continúan siendo la explicación de la brecha entre los precios del cereal.
Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 18.372, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 18.378 pesos. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 235 a 233 dólares por tonelada.
El balance de la semana fue negativo para el maíz en el Matba Rofex, en sintonía con las perdidas externas, sin embargo, la dimensión de las pérdidas fue menor que la vista en Chicago. En efecto, los ajustes de los contratos diciembre y abril resignaron un 1,72 y un 1,80%, luego de pasar de 203,50 a 200 y de 194 a 190,50 dólares por tonelada.
En la venta del maíz de la próxima cosecha se registraron mayoría de bajas, dado que los interesados redujeron sus propuestas de 210 a 200 dólares por tonelada para Necochea y de 195 a 190 dólares para el Gran Rosario, mientras que para Bahía Blanca las mantuvieron estables, en 210 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 1º al 23 de septiembre, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 1.187.100 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 913.400 toneladas; desde Necochea, 201.760 toneladas, y desde otros puertos, 77.211 toneladas.
Negativo resultó el balance de la semana para los precios del maíz en Chicago, donde las posiciones diciembre y marzo retrocedieron un 5,37 y un 4,82%, tras variar de 218 a 206,29 y de 220,56 a 209,93 dólares por tonelada. La presión de la cosecha, que se inició en los Estados del Sur y que comienza a subir hacia el Medio Oeste, fue el principal factor de presión sobre los precios, pero no el único. En efecto, se agregó como hecho relevante la imposibilidad de despachar buques desde el Golfo de México por el legado de destrucción dejado tras el paso del huracán Ida por Louisiana y por Mississippi, que, en la medida que se prolongue la paralización, se pone en riesgo el cumplimiento de contratos y se abre la chance de que algunos compradores recurran, por ejemplo, al maíz argentino, que hoy es competitivo para ganar mercados.
Además, el hecho de que no se hayan confirmado nuevas ventas de maíz también limitó la chance de subas para el mercado del cereal, que todavía sigue sin conocer precisiones sobre qué pasará con los mandatos de corte con biocombustibles y que ve como semana tras semana cae el nivel de producción de etanol en Estados Unidos.
En ese sentido, el miércoles la Administración de Información sobre Energía de EE.UU. marcó la octava semana consecutiva con bajas en el nivel de producción de etanol, esta vez, de 933.000 a 905.000 barriles por día, el nivel más bajo desde fines de febrero último. El organismo también redujo, en este caso por quinta semana seguida, las existencias del biocombustible, de 21.223.000 a 21.110.000 barriles, en nivel más bajo desde el reporte del 11 de junio pasado.
Acerca de los cultivos, el lunes el USDA ponderó en estado bueno/excelente el 60% del maíz, sin cambios respecto de la semana pasada, pero por debajo del 62% de igual momento de 2020. El dato oficial quedó por encima del 59% previsto en promedio por los privados. Según el USDA, la etapa de grano pastoso la transitó el 91% de las plantas, contra el 85% de la semana anterior, el 93% del año pasado y el 89% promedio. Está dentado el 59% del maíz, respecto del 41% del reporte anterior, del 60% de 2020 y del 55% promedio. Está maduro el 9% del maíz, contra 4% de la semana anterior, el 11% de igual momento del año pasado y el 10% promedio.
En su informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, el USDA relevó el jueves cancelaciones de ventas 2020/2021 por 300.800 toneladas, un volumen mayor al previsto por los operadores. En cuanto a los negocios 2021/2022, fueron reportados en 1.159.500 toneladas, por encima de las 684.000 toneladas del reporte precedente y dentro del rango esperado por los privados, que fue de 850.000 a 1.600.000 toneladas.
En la previa del nuevo informe que el USDA publicará el viernes, donde, como lo señalamos anteriormente, el organismo revisará las cifras de área sembrada y de área cosechada, la firma StoneX estimó el rinde de maíz estadounidense en 111,41 quintales por hectárea y la producción, en 380,96 millones de toneladas. Por su parte, IHS Markit calculó un rendimiento más bajo, de 110,09 quintales, pero un volumen para la cosecha más alto, de 383,33 millones de toneladas en función de una mayor superficie. En agosto el USDA proyectó el rinde promedio en 109,59 quintales y la cosecha, en 374,68 millones.
La encuesta de FarmFutures de cara a la próxima campaña, auguró un crecimiento en la intención de siembra de maíz en los Estados Unidos, de 37,51 a 38,16 millones de hectáreas.
TRIGO
La semana fue positiva para los precios del trigo argentino. En el muy acotado mercado de la vieja cosecha los exportadores interesados mantuvieron sus ofertas en 235 dólares por tonelada (de 22.880 a 22.950 pesos, por efecto de la devaluación) para Bahía Blanca; en 230 dólares para el Gran Rosario, y en 215 dólares por tonelada para Necochea.
Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 22.788, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado 22.960 pesos. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos pasó de 290 a 289 dólares por tonelada.
Muy activo continúa el mercado del trigo de la nueva cosecha, que, además, recibió buenas lluvias durante la semana, que aliviaron –de momento– tensiones sobre el balance hídrico de las zonas productoras. Las propuestas de los exportadores crecieron de 240 a 245 dólares por tonelada (de 23.366 a 23.927 pesos) para Bahía Blanca; de 235 a 240 dólares para el Gran Rosario, y de 230 a 235 dólares para Necochea.
La tónica alcista del trigo también se reflejó al cabo de la semana en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones diciembre y enero sumaron un 0,94 y un 1,44%, tras variar de 233,80 a 236 y de 236,10 a 239,50 dólares por tonelada. Como lo venimos reiterando en los últimos PAS, el mercado cuenta con muy buenos valores para diseñar estrategias de cobertura, de manera de fijar pisos sólidos y de dejar abierta la chance para capitalizar eventuales nuevas subas.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 1º al 23 de septiembre, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario, 99.800 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 47.600 toneladas, y desde Necochea, 53.800 toneladas.
Acerca de los cultivos el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires redujo del 72 al 70% la proporción de trigo en estado excelente/normal, que sigue arriba del 59% de igual momento de 2020. En cuanto a la condición hídrica, la categoría optima/adecuada subió del 48 al 59%, frente al 46% de 2020. “Lluvias registradas alivian el escenario de déficit hídrico de forma oportuna sobre el centro del área agrícola, donde un 20% del área sembrada transita etapas críticas de encañazón. Hacia el sur, las precipitaciones acumuladas reabastecen los perfiles y promueven refertilizaciones en macollaje”, explicó la entidad.
Con leves bajas cerró la semana el trigo en el mercado estadounidense. En efecto, las posiciones diciembre y marzo en Chicago perdieron un 0,85 y un 1%, al pasar de 269,15 a 166,85 y de 273,83 a 271,08 dólares por tonelada. En Kansas, los mismos contratos resignaron un 0,14 y un 0,10%, tras variar de 266,02 a 265,66 y de 269,24 a 268,96 dólares por tonelada. El cierre de los embarques desde el polo de Nueva Orleans fue el principal factor de presión bajista, mientras concluye el tiempo de las cosechas en el hemisferio Norte.
Sin embargo, esa presión bajista se vio limitada por la depreciación de dólar frente a otras monedas relevantes para el comercio de materias primas, que le aporta competitividad al grano estadounidense en el mercado de exportación. Durante la semana la divisa estadounidense se depreció frente al euro un 0,84%, al pasar la paridad de 1,1794 a 1,1893. Pero esa pérdida de valor ante la moneda de la Unión Europea se amplió hasta el 1,68% en la comparación de las últimas dos semanas, desde los 1,1697 del viernes 20 de agosto.
En cuanto a la recolección del trigo de primavera, el lunes el USDA relevó su avance sobre el 88% del área apta, contra el 77% de la semana pasada, el 66% de igual momento de 2020, el 77% promedio y el 89% previsto por los operadores.
En su reporte semanal sobre las exportaciones estadounidenses, el USDA relevó el jueves ventas de trigo por 295.300 toneladas, por encima de las 116.000 toneladas del trabajo anterior y dentro del rango previsto por los privados, de entre 200.000 y 450.000 toneladas.
De cara a la próxima campaña, la encuesta de FarmFutures auguró un crecimiento en la superficie destinada al trigo en los Estados Unidos –la siembra de invierno comenzará a ser relevada por el USDA el martes–, de 18,92 a 20,12 millones de hectáreas.
En otro orden, el lunes StatCan estimó en 22,95 millones de toneladas el volumen de la cosecha de trigo, un 34,8% debajo de los 35,18 millones del ciclo anterior. El nuevo dato oficial quedó levemente por encima de los 22,60 millones previstos en promedio por los operadores, pero resultó inferior que los 24 millones de toneladas proyectados por el USDA en su último informe mensual, en el que calculó las exportaciones canadienses en 17,50 millones. Esto abre la chance a que el viernes el organismo estadounidense vuelve a ajustar su expectativa sobre las ventas externas de Canadá.
El martes el gobierno de Ucrania relevó el volumen de su cosecha de trigo en un récord de 32,52 millones de toneladas, muy por encima de los 24,90 millones del ciclo anterior, y cerca de los 33 millones proyectados por el USDA. Este país, junto con Rumania, están siendo los dos grandes ganadores en las licitaciones de compra de trigo por sus precios competitivos frente a las ofertas de Rusia, Francia y Estados Unidos, entre otros.
También el martes, desde Rusia SovEcon redujo de 76,20 a 75,40 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de trigo, producto de rindes más bajos de los previstos en la recolección del trigo de primavera. Este volumen aún se ubica por encima de los 72,50 millones estimados por el USDA. Cabe recordar que la semana anterior SovEcon ajustó su expectativa sobre las exportaciones rusas de 37,1 a 33,9 millones de toneladas, contra los 35 millones calculados por el USDA.
Y a contramano de la competitividad que los vendedores de trigo hoy buscan, el Ministerio de Agricultura de Rusia elevó en un 18% el arancel flotante semanal para las exportaciones de trigo para el período del 8 al 14 de septiembre, de 39,4 a 46,5 dólares por tonelada. Esta acción puede ralentizar las exportaciones rusas, que ya vienen lentas por el menor interés de los productores a convalidar los valores actuales. El mercado considera que los aranceles seguirán creciendo y que hacia finales de septiembre estarán por encima de los 50 dólares. Esto que sucede en el principal país exportador de trigo es visto como un dato alcista para el resto de los competidores en el mercado de grano fino.
Granar Research
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