PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL
La semana fue muy negativa para los precios de los granos, en Estados Unidos y en la Argentina. La jornada del jueves marcó un hito por el derrumbe que se registró sobre el complejo sojero, donde el aceite fue el producto que lideró las pérdidas. Entre los factores que derivaron en un balance semanal con quitas en torno del 8% para la soja y el maíz en Chicago, motorizadas por la liquidación de contratos hecha por los fondos de inversión, se destacaron la incertidumbre en el mercado de biocombustibles y la previsión de tiempo más frío y lluvioso para el resto del mes sobre las principales zonas productoras. Para que el trigo también cerrara con saldo negativo influyó, asimismo, la apreciación del dólar, que les resta competitividad a las exportaciones estadounidenses. En la nueva semana el monitoreo del clima seguirá en el centro de la atención porque siguen vigentes focos de sequía que podrían complicar las aspiraciones de rindes récord que el USDA tiene para los granos gruesos. En el nivel local la comercialización se vio severamente limitada por la brecha que separó las propuestas de los compradores de las necesidades de los vendedores.
Indicadores exógenos que impactan sobre los precios
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Viernes 18 |
Viernes 11 |
Variación en % |
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Petróleo |
71,40 |
70,91 |
+0,69 |
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Dólar/Euro |
1,1863 |
1,2107 |
-2,02 |
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Real/Dólar |
5,0907 |
5,1177 |
-0,53 |
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Peso/Dólar* |
95,17 |
94,93 |
+0,25 |
* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación
SOJA
Los precios de la soja argentina cerraron la semana en baja, en sintonía con el mercado externo. La transición de las ofertas de los compradores fue de 320 a 310 dólares por tonelada (de 30.378 a 29.503 pesos) para la zona del Gran Rosario; de 325 a 305 dólares para Bahía Blanca y de 320 a 300 dólares por tonelada para Necochea.
Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agricultura de la Nación en $ 29.361, mientras que para el lunes fue fijado en 30.324 pesos. Al cierre de la semana la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 301,80 dólares por tonelada, equivalentes a 28.780 pesos. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 536 a 526 dólares por tonelada; el del aceite, de 1200 a 1083 dólares, y el de la harina se mantuvo en 410 dólares por tonelada, según los datos publicados por Agricultura. En el Golfo de México la transición del FOB para el poroto de soja fue de 583,61 a 545,96 dólares por tonelada.
El balance negativo de la soja se reflejó también en el Matba Rofex, donde las pizarras marcaron mermas del 6,24 y de 6,17% para los contratos julio y noviembre, que pasaron de 336,50 a 315,50 y de 342,10 a 321 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 16 de junio al 17 de julio, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 88.000 toneladas de poroto de soja, 1.797.589 toneladas de harina y 494.689 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 75.000 toneladas de poroto y 18.000 toneladas de harina; desde Necochea, 19.677 toneladas de poroto, y desde otros puertos, 45.000 toneladas de poroto.
Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la cosecha de soja sobre el 99,40% del área apta. “Con una producción acumulada de 43,30 millones de toneladas, el rinde medio nacional se ubica en 26,7 quintales por hectárea. Se prevé que la campaña finalice alrededor de los 26,6 quintales, el rinde más bajo desde la campaña 2017/2018. Aún restan por recolectarse unas 95.000 hectáreas, con un 52% de dicha superficie concentrada sobre el sur de Buenos Aires y La Pampa”, dijo la entidad, que mantuvo en 43,50 millones de toneladas su previsión sobre el volumen final de la cosecha.
Muy negativa resultó la semana para los precios de la soja en Chicago, donde los contratos julio y agosto perdieron un 7,46 y un 8,60%, al pasar de 554,28 a 512,94 y de 544,73 a 497,88 dólares por tonelada. La posición noviembre, que marca la entrada de la nueva cosecha, cayó un 8,74%, tras variar de 528,65 a 482,44 dólares por tonelada. Con la excepción de la rueda del viernes, donde las cotizaciones experimentaron un repunte parcial por compras de oportunidad de los fondos de inversión y de los comerciales, las cuatro jornadas precedentes fueron bajistas para la oleaginosa.
Cabe destacar que entre esas operaciones de oportunidad bien podrían anotarse las compras chinas por entre 8 y 10 cargamentos de soja relevadas por los operadores durante la rueda del viernes, para despachos entre octubre/noviembre.
Entre las razones de la caída, que encontró su máxima expresión el jueves, justo en una rueda en la que se ampliaron los límites de movimientos para los precios de todo el complejo sojero –eso habilitó una sangría de contratos en manos de los fondos de inversión casi sin límites–, destacamos tres fundamentos centrales:
- El aceite aparece en el centro de la escena. En efecto, durante la semana la posición julio del subproducto de la soja cayó en Chicago un 13,23%, al pasar de 1476,63 a 1281,31 dólares, pero en las últimas dos semanas el quebranto se amplía al 18,53%, frente a los 1572,76 dólares vigentes al cierre del viernes 4 de junio. Un derrumbe semejante hace mella en los márgenes de industrias que vinieron convalidando valores muy altos por la materia prima durante mucho meses, gracias, en buena medida, a la firmeza que experimentó el aceite.
- Atado a lo anterior, la incertidumbre en el mercado de biocombustibles provocada por la Administración Biden. El hecho de que las promesas de ayudas para las plantas refinadoras de petróleo que acumulan compromisos de corte incumplidos –en forma de créditos que en algún momento deben ser saldados– no trajeran consigo precisiones dejó campo fértil para todo tipo de especulaciones entre los operadores, desde la vuelta de las exenciones otorgadas por Trump hasta la posibilidad de que la Agencia de Protección Ambiental reduzca los porcentajes de corte del combustible fósil con biodiésel o etanol. Cualquiera de las dos opciones que ganaron terreno ante el vacío provocado desde la Casa Blanca implicaría una menor demanda de aceite de soja y de maíz desde las industrias y eso es inexorablemente bajista.
- El clima, o más bien los pronósticos extendidos hacia lo que resta del mes, dieron un vuelco durante la semana hacia un patrón de tiempo con temperaturas más bajas de las normales y con lluvias superiores a los registros usuales para la época sobre buena parte de las zonas productoras de granos gruesos. De concretarse, estas previsiones tendrían un doble efecto positivo: la recomposición del balance hídrico sobre sectores que hoy padecen déficit, como Iowa y Minnesota, y el apuntalamiento de los cultivos cuando se inicia la etapa de floración, vital para comenzar a la formación de rindes, sobre todo si se pretende validar la expectativa fijada por el USDA, de 34,16 quintales por hectárea.
La nueva semana tendrá en el eje de la atención de los operadores al clima, por lo que haya pasado durante el fin de semana y por lo que ocurra desde el lunes. Pese a la tendencia bajista de los precios vale tener presente que hasta el momento lo real es el déficit de humedad sobre zonas clave y en ese sentido el jueves el USDA elevó del 31 al 36% la proporción destinada a la soja con algún grado de sequía. Entonces, no solo es importante que llueva, sino que es igual o más importante ver dónde lloverá, porque si, como ocurre hoy sábado, las precipitaciones se concentran sobre el este y dejan afuera las áreas que en el siguiente mapa aparecen como las más urgidas, el cuadro de situación para los cultivos no se verá mejorado, sino agravado. De hecho, para el informe sobre cultivos que el USDA publicará el lunes la expectativa de los operadores es ver una nueva caída en la condición de la soja.
El lunes pasado, en su reportes semanal, el USDA relevó el progreso de la siembra de soja sobre el 94% del área prevista, frente al 90% de la semana anterior, al 92% de igual momento de 2020 y al 88% promedio de los cuatro ciclos agrícolas anteriores. Ponderó un 62% de las plantas en estado bueno/excelente, por debajo del 67% de la semana anterior y del 72% vigente un año atrás. El dato oficial quedó abajo del 65% previsto en promedio por los privados. Emergió el 86% de los cultivos, contra el 76% de la semana pasada, el 79% de 2020 y el 74% promedio.
En su informe semanal sobre exportaciones estadounidenses para el período del 4 al 10 de junio, el USDA relevó ventas de poroto de soja 2020/2021 por 65.300 toneladas, arriba de las 15.700 toneladas del trabajo anterior y frente a un rango previsto por los privados que fue desde cancelaciones por 100.000 toneladas a ventas efectivas por 200.000 toneladas. Las ventas 2021/2022 fueron reportadas en sólo 6500 toneladas, debajo de las 105.000 toneladas de la semana pasada y del rango estimado por los operadores, de entre 100.000 y 300.000 toneladas.
MAÍZ
Con fuertes pérdidas cerró la semana para el maíz argentino, también en línea con las bajas externas, pero acentuadas por el mayor ingreso de la cosecha local. Las propuestas de los exportadores por el grano disponible cayeron de 205 a 185 dólares por tonelada (de 19.461 a 17.606 pesos) para el Gran Rosario; de 215 a 195 dólares para Bahía Blanca, y de 210 a 195 dólares por tonelada para Necochea
Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 17.750, mientras que para el lunes fue fijado en 18.548 pesos. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó 258 a 241 dólares por tonelada, según lo publicado por Agricultura. En el Golfo de México la transición semanal del FOB del maíz fue de 310,04 a 293,40 dólares por tonelada.
Las mermas se replicaron en el Matba Rofex, donde los ajustes de los contratos julio y septiembre del maíz cayeron un 7,21 y un 5,46%, luego de pasar de 208,10 a 193,10 y de 210,50 a 199 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 16 de junio al 17 de julio, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 1.691.450 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 589.232 toneladas; desde Necochea, 176.846 toneladas, y desde otros puertos, 55.300 toneladas.
Respecto de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 42,3%, todavía muy demorada frente al 70,7% de igual momento de 2020 y al 50% promedio de los últimos cinco ciclos agrícolas. “La cosecha se concentró en el centro y en el norte del área agrícola nacional. A medida que la recolección de lotes de soja transita su tramo final se aceleran las labores sobre el cereal. Los rendimientos relevados durante los últimos siete días continúan superando las expectativas iniciales en Córdoba y en Santa Fe. Frente a este panorama, mantenemos la proyección nacional de producción en 48 millones de toneladas”, dijo la entidad.
Fue bajista el balance de la semana para los precios del maíz en Chicago, donde los contratos julio y septiembre perdieron un 4,27 y un 8,30%, al pasar de 269,48 a 257,96 y de 247,92 a 227,35 dólares por tonelada. Con los fondos de inversión como principales protagonistas del movimiento bajista visto durante la semana en el mercado, en lo que se pareció bastante a un proceso de limpieza de carteras y retiro de ganancias, el maíz evitó el viernes que las caídas resultaran aún mayores gracias a compras de oportunidad de los especuladores, pero, sobre todo, de los comerciales.
A los factores descriptos en el caso de la soja, en cuanto a la influencia negativa de la incertidumbre en el mercado de los biocombustibles y a la chance de un patrón de tiempo más amigable para suelos y cultivos sobre las zonas productoras, sumamos otros, que afectaron tanto al maíz como al resto del mercado:
- Para el caso particular del maíz, el informe de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, que el miércoles relevó la tasa semanal de producción de etanol en 1.025.000 barriles por día, frente a la estimación promedio de los operadores, de 1.063.000 de barriles, y a los 1.067.000 barriles del reporte anterior. Es la primera baja tras varias semanas con este dato de producción en alza. En paralelo, las existencias de etanol fueron reportadas en 20,60 millones de barriles, frente a la estimación promedio de 20,15 millones y a los 19,96 millones relevados la semana anterior. Un reflejo de menor demanda. En este punto volvemos a destacar que el etanol se lleva normalmente entre el 34 y el 36% de la cosecha de maíz estadounidense, por lo que su porvenir repercutirá directamente sobre los precios del grano.
- En la depuración de contratos de los fondos vista el jueves, que afectó al maíz, a la soja, al trigo y a otras materias primas, los operadores creen que tuvo que ver lo reflejado por la agencia Bloomberg en un artículo en el cual contó que el gobierno de China les ordenó a las empresas estatales que “controlen los riesgos y limiten su exposición a los mercados de materias primas en el extranjero”. Frente a este hecho cobran relevancia las palabras del primer ministro chino, Li Keqiang, que el miércoles había advertido su país debería mantener precios razonables para los granos y tratar de frenar la suba del valor de los insumos agrícolas.
- Tras la última reunión de la Reserva Federal quedaron como posibilidades concretas que los planes de estímulo de la economía, muy activos en tiempo de pandemia, comiencen a limitarse y que las tasas de interés podrían ser elevadas. Esto, entre otras reacciones generó el aumento del índice dólar y, por ejemplo, acortó la brecha con el euro, en un movimiento que les resta competitividad a las exportaciones estadounidenses.
Como lo señalamos en el espacio de la soja, es cierto que los pronósticos de tiempo más amigable para suelos y cultivos augurado para lo que resta del mes son bajistas para los precios, pero los mismos en algún momento deben pasar de los papeles a los campos, de lo contario, nada impedirá que los precios vuelvan a fortalecerse. Sobre todo si no se revierte lo planteado el jueves por el USDA, que mostró que el 41% de las áreas destinadas al maíz tienen algún grado de sequía. Ese indicador era del 35% la semana anterior. Y recordemos que el USDA apostó sus fichas a un rendimiento récord, de 112,66 quintales por hectárea.

En cuanto al estado de los cultivos, en su reporte semanal, el lunes el USDA ponderó en estado bueno/excelente el 68% del maíz, por debajo del 72% de la semana pasada y del 71% de igual momento de 2020. El dato oficial quedó abajo del 69% previsto en promedio por los privados. En Iowa, la proporción de maíz en estado bueno/excelente bajó del 77 al 63%. Emergió el 96% de las plantas, contra el 90% de la semana pasada, el 94% a igual fecha del año pasado y el 91% promedio de las cuatro campañas precedentes.
Por último, en su reporte sobre las exportaciones semanales de los Estados Unidos, el jueves el USDA relevó ventas de maíz 2020/2021 por 18.000 toneladas, debajo de las 189.600 toneladas del informe anterior, pero dentro de las posibilidades manejadas por los privados, en un rango que fue desde cancelaciones por 100.000 toneladas a ventas efectivas por 400.000 toneladas. Las ventas 2021/2022 fueron relevadas en 276.100 toneladas, arriba de las 26.400 toneladas de la semana pasada y dentro del rango calculado por los operadores, de entre 100.000 y 500.000 toneladas.
TRIGO
La tendencia negativa del mercado comprendió al trigo argentino. Las ofertas por el grano disponible, atadas a necesidades de embarques muy puntuales, cayeron de 215 a 195 dólares por tonelada (de 20.410 a 18.558 pesos) para el Gran Rosario; de 215 a 200 dólares para Bahía Blanca, y de 205 a 190 dólares por tonelada para Necochea.
Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 21.098, mientras que para el lunes fue fijado en 21.098 pesos. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos se mantuvo en 273 dólares por tonelada, según lo publicado por Agricultura. La transición semanal del FOB en el Golfo de México del trigo pan fue de 300,53 a 288,96 dólares por tonelada.
Las ofertas por el trigo de la nueva cosecha también terminaron la semana con saldo negativo, dado que retrocedieron de 210 a 195 dólares por tonelada para el Gran Rosario; de 210 a 200 dólares para Bahía Blanca, y de 205 a 195 dólares por tonelada para Necochea.
No escaparon a la tónica bajista las pizarras del Matba Rofex, que reflejaron quitas del 4,04 y del 5,63% sobre los contratos julio y diciembre del trigo, cuyos ajustes pasaron de 223 a 214,50 y de 213 a 201 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 16 de junio al 17 de julio, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario, 127.500 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 105.500 toneladas y desde Necochea, 82.710 toneladas.
Acerca de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la siembra de trigo sobre el 57,4% del área prevista, frente al 58% de igual momento de 2020 y al 51,2% promedio de las cinco campañas precedentes. “La ausencia de lluvias de los últimos días permitió retomar la actividad en el centro y en el sur del área agrícola, que hasta la semana pasada se encontraba demorada por falta de piso. El progreso semanal fue de 20,9 puntos porcentuales. El déficit hídrico sobre el noroeste del país impide el cumplimiento de los planteos iniciales, provocando reducciones en el área a sembrar. Sin embargo, en el centro del área agrícola la recuperación de las reservas hídricas incentiva a los productores a incorporar más hectáreas en la rotación, permitiendo sostener la proyección nacional en 6,5 millones de hectáreas”, dijo la Bolsa
El balance semanal fue adverso para los precios del trigo en el mercado estadounidense. En efecto, en Chicago las posiciones julio y septiembre bajaron un 2,64 y un 2,92%, al pasar de 250,13 a 243,52 y de 251,97 a 244,62 dólares por tonelada. En Kansas los mismos contratos retrocedieron un 4,95 y un 4,64%, tras variar de 234,42 a 222,85 y de 237,27 a 226,25 dólares por tonelada.
Como fundamento bajista compartido con el mercado de los granos gruesos, el trigo fue debilitado por el movimiento alcista del dólar, que le resta competitividad en el mercado de exportación, que en el caso particular del grano fino es mucho más heterogéneo que lo que pasa con el maíz o la soja. Como agravante, esta pérdida de competitividad llega cuando arranca la cosecha en los principales competidores de la Unión Europea y en el principal exportador mundial, Rusia.
En ese sentido, si bien está relacionado con el remanente de la cosecha anterior, durante la semana la consultora SovEcon indicó que en junio las exportaciones rusas de trigo se duplicarían hasta llegar a los 2,2 millones de toneladas, después de tres meses en los que las ventas externas oscilaron entre 900.000 y 1.200.000 toneladas. Eso será consecuencia de la entrada en vigor del arancel flotante, que se ubica en torno de los 30 dólares, casi la mitad del nivel del tributo que se pagó hasta el 1º del actual, que estaba fijo en 61 dólares por tonelada.
Dicho eso, veamos cuáles son las lógicas que explican las diferencias entre las dos principales plazas estadounidenses:
- Chicago, que padeció la liquidación de contratos de los especuladores y la influencia bajista del dólar, por ser el mercado del trigo de primavera reflejó bajas menores por la situación que están atravesando los cultivos en Dakota del Norte, el principal Estado productor. Según el último mapa de monitoreo de la sequía allí el déficit hídrico es total, mientras que un 93,46% de suelos reflejan un nivel de sequía grave y un 64,50%, sequía extrema. Estas condiciones de los suelos ya tienen correlación con las plantas. Tanto es así que el lunes el USDA ponderó el 37% del trigo en estado bueno/excelente, por debajo del 38% de la semana pasada y muy lejos del 81% vigente en 2020. Emergió el 96% de los cultivos y está espigado el 8%. Las lluvias deberían llegar pronto para que los cultivos no comience a limitar su potencial de rinde.

- Kansas, que negocia los trigos de invierno, a la influencia de los factores negativos antes descriptos por cuestión estacional sumó el hecho de que la cosecha ya está en marcha en Estados Unidos, con demoras en los Estados del sur, que le semana pasada habían posibilitado un mínimo repunte de los precios. Sin embargo, para la semana que aquí analizamos el factor bajista fue el tiempo seco sobre el Estado de Kansas, que es el principal productor de estas variedades, que responden por más del 70% de la oferta total de trigo estadounidense. En efecto, esas condiciones meteorológicas posibilitaron un acortamiento en plazos que venían demorados y un avance en el tramo inicial de las labores, con la consecuente mayor entrada de grano nuevo en el circuito comercial. Por eso la caída de precios en esta plaza fue más importante. Vale recordar que en el inicio de la semana el USDA marcó el avance de la cosecha en el nivel país sobre el 4% del área apta, frente al 2% de la semana pasada, al 14% de igual momento de 2020 y al 15% promedio. Hasta ese momento la cosecha no había avanzado sobre Kansas, lo que implicaba un atraso frente al 8% de igual momento de 2020 y al 7% promedio. Será importante ver el dato que el USDA releve el lunes.

Por último, en su informe sobre las exportaciones semanales de los Estados Unidos, el USDA relevó el jueves ventas 2021/2022 por 287.100 toneladas, debajo de las 325.900 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango previsto por los privados, de entre 200.000 y 500.000 toneladas.
Granar Research