PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL

PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL

Con muy poca injerencia del informe mensual del USDA sobre el movimiento de los precios en el mercado estadounidense, la semana dejó como hecho destacado la suba mayor al 3,5% para el trigo, que encontró como principal fundamento la tensión en la zona del Mar Negro, a pocos días del primer aniversario de la guerra entre Rusia y Ucrania. Para la soja y el maíz hubo ligeras mejoras, que estuvieron relacionadas con las malas condiciones ambientales para los cultivos en la Argentina y por las demoras en las tareas de campo en Brasil. En el mercado argentino la atención sigue más pendiente del clima que del devenir de los precios, algo que se refleja en un mercado físico con volúmenes operado muy bajos.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Viernes 10

Viernes 3

Variación en %

Petróleo

79,76

73,23

+8,92

Dólar/Euro

1,0677

1,0795

-1,09

Real/Dólar

5,2156

5,1525

+1,22

Peso/Dólar*

190,31

187,82

+1,33

*Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación

SOJA

El balance nominal del valor de la soja en el mercado físico argentino fue positivo, dado que las propuestas de las fábricas crecieron de 72.000 a 75.000 pesos por tonelada para la zona del Gran Rosario donde, sin embargo, los volúmenes comercializados fueron muy reducidos porque quienes aún tienen grano de la vieja cosecha esperan mayores incentivos para volcarlo sobre el mercado, sobre todo cuando siguen los rumores sobre una tercera edición del dólar soja. La transición semanal del valor fijado por la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario fue de 83.250 a 89.000 pesos por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por la Secretaría de Agricultura de la Nación en $ 80.160, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en $ 80.598 pesos.  En su última referencia semanal, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 417,40 dólares por tonelada. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 624 a 627 dólares por tonelada; el del aceite, de 1164 a 1191 dólares, y el de la harina, de 602 a 600 dólares por tonelada.

Levemente bajista fue el saldo de la semana para los precios de la soja en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones marzo y mayo sumaron un 0,38 y un 0,47%, tras variar de 396 a 394,50 y de 383 a 381,20 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 8 al 27 de febrero, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 579.550 toneladas de harina y 139.800 toneladas de aceite; desde Necochea, 23.100 toneladas de poroto de soja; desde Bahía Blanca, 6000 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 16.000 toneladas de harina y 81.000 toneladas de aceite.

En una semana de ajustes para las expectativas productivas argentinas, el miércoles la BCR recortó de 37 a 34,50 millones de toneladas su estimación sobre el volumen de la producción de soja en la Argentina, que así resultaría la segunda peor marca en los últimos 15 años, luego de los 35 millones de toneladas de la campaña 2017/2018. "Lamentablemente, tal como se advertía en enero, se realizó un fuerte ajuste de área, sobre todo en sojas de segunda. Las 504.000 hectáreas de aquel entonces se actualizan ahora a un millón de hectáreas. Buenos Aires encabeza la lista en cuanto a área malograda, con 301.000 hectáreas. Le siguen Córdoba, con 222.000, y Santa Fe, con 160.000 hectáreas. Además, el rinde medio nacional fue recortado de 24 a 23 quintales por hectárea", indicó la entidad. Agregó que un mes atrás se advirtió que ninguna provincia pasaba de los 27 quintales por hectárea, "pero el nuevo recorte baja todavía más la vara de los rindes provinciales. En el podio, otra vez está Córdoba alcanzando justamente 25 quintales, en tanto que Buenos Aires y Santa Fe le siguen con 24,1 y con 21,3 quintales, respectivamente. En términos de producción, y en la comparación con el año pasado, Santa Fe dejaría de producir 6,1 millones de toneladas; Córdoba, 5,3 millones, y Buenos Aires, 4,1 millones".

También el miércoles, en su informe mensual el USDA ajustó su previsión sobre la producción argentina de soja de 45,50 a 41 millones de toneladas, mientras que, sobre las exportaciones, marcó descensos de 5,70 a 4,20 millones para las ventas de poroto; de 26,50 a 26,20 millones para las de harina, y de 5,25 a 5,10 millones para las de aceite.

Y, por último, el jueves, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires achicó (BCBA) de 41 a 38 millones de toneladas su estimación sobre la cosecha argentina de soja en su informe semanal sobre cultivos. "La falta de humedad, junto con las altas temperaturas durante la primera mitad del ciclo del cultivo, mientras las siembras tempranas iniciaban su periodo reproductivo, generó importantes mermas en los rindes. Adicionalmente, dichas condiciones afectaron el establecimiento de cuadros de soja de segunda, con reportes de reiteradas resiembras, extendiéndose incluso, hasta finales de enero sobre el centro del área agrícola", explicó la Bolsa. Además, la entidad ajustó del 54 al 52% la proporción de cultivos en estado bueno/excelente, contra el 81% de igual momento de 2022. En cuanto a la condición hídrica, redujo del 47 al 39% la porción de suelos bajo condición óptima/adecuada, frente al 67% vigente un año atrás.

* * *

Los precios de la soja sumaron la tercera semana positiva en Chicago, aunque las subas en esta ocasión resultaron muy leves. En efecto, luego de dos de cinco ruedas alcistas, las posiciones marzo y mayo sumaron un 0,69 y un 0,52%, al pasar de 562,91 a 566,77 y de 560,53 a 563,46 dólares por tonelada. Entre los factores que mantuvieron la firmeza de las cotizaciones de la oleaginosa se destacaron:

  • Las adversas condiciones ambientales para los cultivos en la Argentina

Como se detalló en el espacio del mercado argentino, tanto la BCR como la BCBA ajustaron sus expectativas sobre el resultado de la cosecha 2022/2023 por las pérdidas ocasionadas por la combinación de elevadas temperaturas y lluvias insuficientes sobre la mayoría de las zonas agrícolas. Hay consenso entre los operadores en cuanto a que los 41 millones de toneladas proyectados por el USDA el miércoles no se lograrán. Atado a esto, la posibilidad de que la menor oferta de soja reduzca la molienda y, con ella, las ventas externas argentinas de harina y de aceite, también tonificaron las cotizaciones de los subproductos de la oleaginosa.

  • La demora de la cosecha en Brasil

El lunes la Conab relevó el avance de la cosecha de soja de Brasil sobre el 8,9% del área apta, frente al 5,2% del reporte anterior y al 16,8% de igual momento de 2022. Este lento progreso está complicado la llegada del grano nuevo a los puertos, tanto es así que la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC) relevó las exportaciones de soja durante enero en 944.385 toneladas, por debajo de las 2.282.275 toneladas del primer mes de 2022. El viernes, el Instituto Mato-Grossense de Economía Agropecuaria (IMEA) reportó el avance de la cosecha de soja en Mato Grosso sobre el 44,10% del área apta, muy demorada frente al 60,74% de igual momento de 2022, pero casi a la par del promedio de los cinco años precedentes, del 44,56%. Un dato importante: la celeridad de las tareas en la última semana, con un progreso de las tareas de 20,50 puntos porcentuales. Esto lleva a reflexionar que si el clima da una tregua, sobre todo en las zonas donde se registran excesos de humedad, las tareas pueden llegar a avanzar en forma presurosa y los granos pueden ingresar en el circuito comercial a modo de aluvión (alarma bajista), en una campaña donde la Conab espera un récord de 152,89 millones de toneladas y el USDA, 153 millones, con la proyección de exportaciones en 93,91 y en 92 millones de toneladas, respectivamente, según los reportes mensuales que ambos organismos publicaron el miércoles. Al respecto, en su proyección para febrero, la ANEC calculó las exportaciones de soja en 9.693.278 toneladas, aunque aclaró que se considera la posibilidad de cargas más cortas, por lo que abrió un rango posible de 7.600.000 y 9.693.278 toneladas, contra las 9.113.470 toneladas de febrero de 2022.

Entre los factores que limitaron la suba del valor de la soja se ubicaron:

  • Bajas exportaciones semanales

En efecto, en su informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, en esta ocasión para el segmento del 27 de enero al 2 de febrero, el USDA relevó el jueves ventas de soja por 459.400 toneladas, por debajo de las 736.000 toneladas del reporte anterior y cerca del mínimo previsto por los privados, en un rango que fue de 400.000 a 1.000.000 de toneladas. Compensando cancelaciones de otros, China, con 518.900 toneladas, incluidas 332.000 toneladas nominadas originalmente a destinos desconocidos, fue el principal comprador. Si bien sobre el cierre de la semana se especuló con compras chinas en la zona del Golfo, tras el cierre de los festejos por el Año Nuevo chino los operadores esperaban una presencia más contundente de la demanda de China.

  • Stocks final estadounidense en alza

En su informe mensual el USDA redujo el miércoles de 61,10 a 60,69 millones de toneladas su previsión sobre la molienda, en tanto que mantuvo en 54,16 millones el cálculo de las exportaciones. Así, las existencias finales las proyectó en 6,13 millones de toneladas, por encima de los 5,72 millones del informe anterior y de los 5,74 millones proyectados en promedio por los privados.

MAÍZ

Con mayoría de bajas cerró la semana para los precios del maíz en el mercado argentino, donde sólo hubo estabilidad para la zona del Gran Rosario, con propuestas que quedaron en 260 dólares por tonelada. En cambio, para Bahía Blanca las ofertas de los compradores retrocedieron de 270 a 265 dólares y para Necochea, de 265 a 255 dólares por tonelada.

De cara a la nueva cosecha, lo más activo fue el segmento de entregas para junio/julio sobre el Gran Rosario, con valores que fluctuaron entre 230 y 240 dólares por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 48.848, mientras que para el inicio de la semana comercial fue fijado en $ 48.847. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 317 a 311 dólares por tonelada.

Negativo fue el balance semanal en el Matba Rofex para el maíz argentino, dado que los ajustes de las posiciones marzo y mayo perdieron un 1,84 y un 0,95%, al pasar de 266,50 a 261,60 y de 263 a 260,50 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 8 al 27 de febrero, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 601.678 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 74.000 toneladas; desde Necochea, 38.650 toneladas, y desde otros puertos, 35.632 toneladas.

Al igual que en el caso de la soja, el prolongado déficit de humedad que vienen padeciendo los cultivos argentinos impulsaron a la BCR a reducir el miércoles su expectativa sobre el volumen de la cosecha de maíz de 50 a 42,50 millones de toneladas. Además, indicó que de los 7,92 millones de hectáreas sembrados, 1,30 millones no llegarán a la cosecha. "El desastre productivo empieza por Entre Ríos, sigue por todo Santa Fe y se extiende al oeste y a buena parte de la franja central cordobesa. También se extiende hacia el sur: Buenos Aires está afectado, sobre todo el norte y el centro-este. En términos de rindes, Entre Ríos alcanzaría un promedio de sólo 30 quintales por hectárea y Santa Fe, 55 quintales, en tanto que Buenos Aires obtendría 67 quintales. Córdoba, gracias a su cultivo insignia, el maíz tardío, alcanza la punta de este rating de rindes con solo 75 quintales. En términos de producción y en la comparación con 2022 (año que también fue alcanzado por la falta de agua) Santa Fe dejará de producir 3,1 millones de toneladas; Córdoba 2,2 millones, y Buenos Aires, 1,6 millones", detallo la entidad. Añadió que en términos de rinde promedio nacional, con 64,1 quintales por hectárea, esta es la cuarta peor marca en 15 años, a pesar del enorme salto tecnológico del cultivo, de las crecientes dosis de fertilización y del hecho inédito de que las siembras tardías ocupan casi el 75% del área de siembra nacional.

Horas después, el USDA también ajustó su previsión sobre la cosecha argentina de maíz, de 52 a 47 millones de toneladas, en tanto que el cálculo de las exportaciones para el tercer proveedor mundial lo redujo de 38 a 35 millones de toneladas.

En su informe semanal la BCBA no modificó su estimación de cosecha de maíz argentino desde los 44,50 millones, pero redujo del 68 al 66% la proporción de cultivos en estado excelente/normal, contra el 75% de igual momento de 2022. Y acerca de la condición hídrica de los suelos, ajustó la porción óptima/adecuada del 56 al 54%, frente al 76% vigente un año atrás. "Las lluvias relevadas durante los informes previos mejoran el estado de los planteos tardíos y de segunda ocupación del cereal. Esta mejora se da al mismo momento en el cual gran parte de los lotes comenzaron a transitar el período de definición de rendimiento en el oeste y sur del área agrícola nacional. A pesar de esto, las altas temperaturas que se vienen registrando durante los últimos días generan un aumento en la demanda evapotranspirativa que deberá ser compensada con nuevas lluvias en los que resta de febrero. En paralelo, la cosecha de planteos tempranos en Santa Fe y en Entre Ríos, refleja rindes por debajo de las expectativas iniciales, producto del estrés termo-hídrico que sufrieron gran parte de los cuadros. En los Núcleos Norte y Sur gran parte de los planteos tardíos y de segunda ocupación requieren de nuevas lluvias para mantener su potencial de rendimiento", indicó la entidad.

* * *

Luego de transitar tres de cinco ruedas positivas, el balance semanal dejó ligeras subas para los precios del maíz en Chicago, con alzas del 0,44 y del 0,41% sobre las posiciones marzo y mayo, que pasaron de 266,72 a 267,90 y de 265,93 a 267,01 dólares por tonelada. Entre los factores que posibilitaron las mejoras destacamos:

  • La falta de humedad en el sur de Brasil y atraso de la safrinha

Rio Grande do Sul sigue sin humedad y en medio de una ola de calor que llevará las temperaturas hasta los 42ºC, según pronosticó el viernes el Instituto Nacional de Meteorología. Allí ya se registra el impacto de las malas condiciones ambientales sobre la primera cosecha de maíz. Y ahora, como consecuencia del atraso en la cosecha de soja, la safrinha también parece arrancar con el pie izquierdo la campaña con la demora en la siembra. El lunes la Conab relevó su progreso sobre el 10,7% de la superficie prevista, contra el 3,9% de la semana pasada y el 22,4% de igual momento de 2022. El viernes el IMEA relevó el avance de la siembra en Mato Grosso sobre el 34,09% del área prevista, contra el 57,09% de igual fecha de 2022 y el 48,47% promedio de los últimos cinco años. En la semana el progreso de las tareas fue de 17,68 puntos porcentuales. Vale destacar que el miércoles, en su informe mensual, la Conab redujo de 125,06 a 123,74 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha total de maíz brasileño, con un ajuste de la safrinha de 96,27 a 94,97 millones. El cálculo de las exportaciones, sin embargo, fue elevado de 45 a 47 millones de toneladas. También el miércoles, el USDA mantuvo en 125 millones de toneladas su proyección sobre la producción de maíz brasileño y elevó de 47 a 50 millones de toneladas sus ventas externas.

  • El déficit de humedad que afecta los cultivos en Argentina

Al igual que en el caso de la soja, los cultivos argentinos de maíz siguen bajo una intensa ola de calor y sin la humedad necesaria para aliviar el déficit hídrico. Con ese marco, y como se detalló en el espacio del mercado argentino, las expectativas sobre el volumen de la cosecha caen. Los operadores estadounidenses se ubican más próximos a los 42,50 millones de toneladas previstos por la BCR que a los 47 millones proyectados el miércoles por el USDA.

  • Suba del petróleo y tensiones en la zona del Mar Negro

Tras variar de 73,23 a 79,76 dólares por barril, el valor del petróleo aumentó un 8,92% en Estados Unidos, lo que siempre es una noticia positiva para la industria de los combustibles alternativos a los fósiles. Y en cuanto a las tensiones en la zona del Mar Negro, sobre lo que se amplía en el espacio del trigo, tras la mayor injerencia en la guerra de países como Alemania, Inglaterra o Estados Unidos, por la provisión de tanques y armas sofisticadas, crece la batalla dialéctica, con reclamos del Kremlin hacia la Unión Europea por el sostenimiento de sanciones que afectan sus exportaciones, y con acusaciones de Ucrania por misiles rusos que habrían invadido espacio aéreo de la OTAN. Todo, a pocos días del primer aniversario trágico del conflicto bélico.

La suba de los precios en Chicago no fue mayor por:

  • Un mayor stock en EE.UU. por la menor demanda para etanol

En su reporte mensual, el miércoles el USDA redujo de 133,99 a 133,36 millones de toneladas la previsión sobre el volumen de maíz que iría a la industria del etanol y, por ello, elevó de 31,54 a 32,17 millones de toneladas el cálculo sobre las existencias finales, un dato que quedó a la par de los 32,16 millones pronosticados por los privados. Siguiendo con la industria del etanol, también el miércoles la Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos, donde redujo de 1.028.000 a 1.000.000 de barriles la producción diaria de etanol, un volumen que quedó arriba de los 994.000 barriles de igual momento de 2022, y ajustó levemente, de 24.442.000 a 24.417.000 barriles, las existencias del biocombustible, una cifra que quedó abajo de los 24.799.000 millones de barriles de igual momento del año pasado.

  • Más competencia en el mercado de exportación

Además del incremento previsto por el USDA de las exportaciones de Brasil, de 47 a 50 millones de toneladas, dato que, de concretarse implicaría ubicar al país sudamericano como el principal exportador mundial del cereal al superar los 48,90 millones calculados para las ventas de Estados Unidos. El organismo también proyectó en alza, de 20,50 a 22,50 millones de toneladas, las exportaciones de Ucrania. Cabe tener en cuenta que desde fines de 2022 Brasil está acelerando su presencia en China y que Ucrania fue antes del inicio de la guerra con Rusia el principal abastecedor de la demanda china.

Fue neutro para el mercado el reporte semanal sobre las exportaciones estadounidenses, donde el jueves el USDA relevó ventas de maíz por 1.160.300 toneladas, por debajo de las 1.593.200 toneladas del informe anterior, pero dentro del rango previsto por los operadores, de entre 600.000 y 1.200.000 toneladas. Con 388.200 toneladas, Japón fue el principal comprador. 

TRIGO

Hubo bajas durante la semana para los precios del trigo argentino, con propuestas de los exportadores que descendieron de 308 a 302 dólares por tonelada para la zona del Gran Rosario y de 295 a 290 dólares para Bahía Blanca. En Necochea se pasó de los 315 dólares ofertados para marzo a 310 dólares para abril.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 56.323, mientras que para el inicio de la semana comercial fue fijado en $ 56.646. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos para embarques en febrero/marzo pasó de 373 a 365 dólares por tonelada.

La tónica bajista de los precios del trigo se replicó en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones marzo y julio perdieron un 2,21 y un 1,71%, tras variar de 312,50 a 305,60 y de 316,50 a 311,10 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 8 al 27 de febrero, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 30.000 toneladas.

Sin cambios, el USDA mantuvo su previsión sobre la cosecha y sobre las exportaciones de trigo de la Argentina en 12,50 y en 7,50 millones de toneladas, respectivamente.

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Los precios del trigo terminaron la semana con saldo positivo en el mercado estadounidense. En efecto, en Chicago las posiciones marzo y mayo sumaron un 3,87 y un 3,58%, al pasar de 278,06 a 288,81 y de 282,28 a 292,39 dólares por tonelada. En Kansas, los mismo contratos ganaron un 4,12 y un 3,52%, tras variar de 320,77 a 334 y de 318,29 a 329,50 dólares por tonelada. De los factores que habilitaron las mejoras destacamos como fundamento casi excluyente:

  • El incremento de las tensiones en la zona del Mar Negro

El viernes, tras una nueva ofensiva rusa sobre Ucrania, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski denunció que algunos de los misiles lanzados por Rusia ingresaron en el espacio aéreo de Rumania, país integrante de la OTAN, y afirmó: “Estos misiles son un desafío para la OTAN y para la seguridad colectiva. Este es un terror que puede y debe detenerse. El mundo debe detenerlo”. Sin embargo, el Ministerio de Defensa de Rumania negó lo afirmado por el mandatario ucraniano: “El sistema de vigilancia aérea detectó un proyectil lanzado desde un barco ruso situado en el mar Negro en dirección a Ucrania, pero en ningún momento entró en el espacio aéreo rumano”. Estas idas y vueltas dialécticas, mientras las bombas siguen afectando objetivos estratégicos ucranianos, como centrales eléctricas, y matando civiles, son combustible alcista para el mercado a pocos días del primer aniversario trágico de la guerra por las consecuencias que una escalada todavía mayor a la actual podría generar sobre el comercio agrícola en la región. Cabe recordar que el miércoles el Kremlin se quejó por el incumplimiento de la Unión Europea a lo acordado para prolongar la vigencia del corredor seguro sobre el Mar Negro para las exportaciones ucranianas, en referencia al levantamiento de sanciones a entidades financieras que resultan clave para el comercio desde Rusia. Un día después del reclamo ruso, Zelenski se presentó en el Parlamento Europeo y afirmó que su país “será miembro de la Unión Europea”.

  • Falta de humedad para los trigo de invierno en EE.UU. y en Rusia

Salvo por algunas lluvias registradas el jueves sobre el sudeste de las Grandes Planicies, los trigos de invierno estadounidenses siguen muy necesitados de humedad para aliviar el mal estado que presentan los cultivos, por ejemplo, en Kansas, el principal Estado productor del cereal, que mantiene casi todo su territorio bajo condiciones de sequía.  Y en cuanto a Rusia, las condiciones siguen siendo secas en el sur del país, una importante región productora de trigo. Por esta situación, recientemente la consultora IKAR redujo de 87 a 84 millones de toneladas su estimación sobre la cosecha 2023/2024 de trigo ruso. Por su parte, SovEcon mantuvo en 86 millones de toneladas su previsión y el Ministerio de Agricultura de Rusia proyecta un volumen de entre 80 y 85 millones de toneladas, muy lejos de los 104,40 millones que el organismo reportó en la campaña 2022/2023, un dato cuestionado por buena parte del mercado.

Y entre los factores que limitaron las subas del trigo se destacó:

  • Un mal informe semanal sobre las exportaciones de Estados Unidos

En efecto, volvió a decepcionar en el mercado de trigo el informe semanal sobre las exportaciones, dado que el jueves el USDA relevó ventas por 131.400 toneladas, casi a la par de las 136.400 toneladas del reporte anterior y cerca del mínimo previsto por los privados, en un rango que fue de 125.000 a 450.000 toneladas. México, con 76.000 toneladas, fue el principal comprador. 

Granar Research


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