PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL

PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL

La segunda semana de 2023 mostró subas para los precios de la soja y del maíz en Chicago como respuesta del mercado al sorpresivo recorte hecho el jueves por el USDA sobre las cifras de cosecha de ambos granos en Estados Unidos. También aportaron a las subas las malas condiciones ambientales para los cultivos de granos gruesos en Argentina y en el sur de Brasil. El trigo apenas pudo levantar la cabeza en Kansas, con un repunte muy parcial por la sequía que persiste en casi todo el territorio del principal Estado productor del cereal. En el mercado argentino la falta de humedad que afecta los cultivos sigue estando en el centro de la escena y limitando ventas por parte de los productores.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Viernes 13

Viernes 6

Variación en %

Petróleo

79,86

73,73

+8,31

Euro/Dólar

1,0830

1,0644

+1,75

Real/Dólar

5,1027

5,2259

-2,36

Peso/Dólar*

181,07

179,05

+1,13

*Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación

SOJA

Positivo fue el balance de la semana para los precios de la soja en el mercado argentino donde, sin embargo, el movimiento fue mínimo y casi reservado en modo exclusivo a las fijaciones, como parte de la parálisis pos dólar soja II. Las propuestas de las fábricas para la zona del Gran Rosario crecieron de 71.000 a 74.000 pesos por tonelada, lejos de lo que esperan recibir quienes aún tienen soja 2021/2022 almacenada. Como en las semanas precedentes, no hubo ofertas abiertas de los exportadores para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por la Secretaría de Agricultura de la Nación en $ 76.948, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en $ 76.279 pesos.  En su última referencia semanal, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 420,60 dólares por tonelada. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 612 a 626 dólares por tonelada; el del aceite, de 1200 a 1191 dólares, y el de la harina, de 587 a 594 dólares por tonelada.

También fue alcista el saldo semanal para la soja en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones enero y mayo sumaron un 6,14 y un 2,25%, tras variar de 470,70 a 499,60 y de 400,50 a 409,50 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 11 al 29 de enero, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 678.500 toneladas de harina y 202.530 toneladas de aceite, y desde Necochea, 4000 toneladas de harina.

Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) redujo del 8 al 4% la proporción de cultivos de soja en estado excelente/bueno, contra el 33% vigente un año atrás. La siembra progresó sobre el 88,1% de un área ahora estimada en 16,2 millones de hectáreas frente a los 16,7 millones previstos hasta la semana pasada, demorada frente al 97,5% de igual momento de 2022 y al 97,1% promedio de las cinco campañas precedentes. "La ausencia de lluvias, la pérdida de cuadros como consecuencia de las altas temperaturas y el cierre de la ventana de siembra sobre el centro del área agrícola", fueron las razones dadas por la Bolsa para ajustar su proyección de superficie. En este escenario, la entidad proyectó el volumen de la cosecha argentina de soja en 41 millones de toneladas.

Menos optimista fue la nueva estimación de producción de la BCR el miércoles. "Argentina sufre un gravísimo escenario: ya se estima una caída del 25% en la producción respecto de los 49 millones de toneladas que se esperaban con un escenario climático normal en diciembre. Ya se dan por perdidos 12 millones de toneladas de la oleaginosa y se estima una cosecha de 37 millones de toneladas, que será la tercera peor cosecha argentina de los últimos 15 años", dijo la entidad en su informe mensual, donde ponderó una superficie sembrada de 15,97 millones de hectáreas, un área perdida de 500.000 hectáreas y un rinde promedio nacional de 23,96 quintales por hectárea.

Por su parte, en su reporte mensual, el USDA redujo el jueves de 49,50 a 45,50 millones de toneladas su proyección sobre el volumen de la cosecha argentina de soja. En cuanto a las exportaciones, el organismo estadounidense ajustó de 7,70 a 5,70 millones de toneladas las ventas de poroto, de 27,60 a 26,50 millones las de harina y de 5,50 a 5,25 millones las de aceite.

* * *

Luego de hilvanar tres ruedas alcistas seguidas, la soja cerró la semana con saldo positivo en Chicago, donde los contratos marzo y mayo sumaron un 2,36 y un 1,92%, tras variar de 548,40 a 561,35 y de 550,60 a 561,17 dólares por tonelada.

Entre los fundamentos que alentaron las subas destacamos:

De manera sorpresiva, en su revisión final del volumen de la cosecha 2022/2023 en Estado Unidos el organismo la redujo de 118,27 a 116,38 millones de toneladas, frente a los 118,72 millones previstos por el mercado. Esto fue consecuencia de rindes ajustados de 33,76 a 33,29 quintales por hectárea. Y pese a un recorte en la expectativa de exportaciones –de 55,66 a 54,16 millones de toneladas–, las existencias finales fueron proyectadas en 5,72 millones de toneladas, por debajo de los 5,99 millones de diciembre y de los 6,42 millones calculados por los operadores en la previa del reporte oficial. Así, el remanente de la campaña se mantiene como el más bajo desde los 5,35 millones de toneladas del ciclo 2015/2016.

  • El déficit hídrico en Argentina

La sequía sigue siendo un factor de impulso alcista para los precios de la soja, porque mantiene bajo revisión constante las previsiones de cosecha en el principal proveedor mundial de harina y de aceite de la oleaginosa. Al respecto, el mercado considera que el volumen final estará debajo de los 45,50 millones proyectados el jueves por el USDA. La estimación de 37 millones de toneladas hecha por la BCR aportó a las subas en Chicago.

  • La apreciación del real contra el dólar

Tanto para la soja como para el maíz, en la semana resultó un factor alcista la apreciación del real, dado que redujo la competitividad de las exportaciones brasileñas y quitó incentivo para vender a los productores de ese país. En las últimas semanas la moneda de Brasil registró una importante volatilidad, derivada del agitado pulso político que atraviesa ese país tras el reciente cambio de gobierno. El escenario de enfrentamiento entre la administración Lula y el sector agropecuario está bajo el análisis del mercado por las implicancias que podría tener sobre cuestiones como la comercialización de la nueva cosecha.

Del lado de la presión bajista se ubicó:

  • El incierto rumbo de la demanda de China

Más allá de que su liderazgo como comprador central de soja está fuera de discusión, lo que sí está en el ojo de la tormenta en medio de brotes de Covid que no logran ser contenidos es si China podrá acompañar con su demanda el crecimiento que experimenta la oferta de soja, en particular con Brasil apuntando a una producción por encima de los 150 millones de toneladas –153 millones según el USDA y 152,71 millones según la Conab–. Al respecto, en su informe mensual el jueves el USDA redujo de 98 a 96 millones de toneladas su previsión sobre las importaciones chinas en la campaña 2022/2023.

Fue neutral el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, en esta ocasión para el segmento del 30 de diciembre al 5 de enero. En él, el USDA relevó ventas de soja 2022/2023 por 717.400 toneladas, casi a la par con las 721.000 toneladas del reporte anterior y dentro del rango esperado por los privados, de entre 500.000 y 1.200.000 toneladas. China, con 676.600 toneladas, incluidas 372.000 toneladas nominadas a destinos desconocidos, fue el principal comprador.

MAÍZ

Mayoría de alzas dejó el balance de la semana para los precios del maíz argentino en el mercado físico. Las propuestas de los exportadores subieron de 250 a 255 dólares por tonelada para la zona del Gran Rosario y de 255 a 260 dólares para Necochea, mientras que para Bahía Blanca se mantuvieron estables, en 260 dólares por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 46.013, mientras que para el inicio de la semana comercial fue fijado en $ 47.013. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 307 a 314 dólares por tonelada.

En línea con las subas externas, fue positivo el balance de la semana para los precios del maíz en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones enero y marzo sumaron un 3,88 y un 2,12%, luego de pasar de 255 a 264,90 y de 259,50 a 265 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 11 al 29 de enero, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 450.000 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 78.800 toneladas; desde Necochea, 35.000 toneladas, y desde otros puertos, 2300 toneladas.

En su reporte semanal sobre cultivos la BCBA redujo el jueves del 13 al 7% la proporción de cultivos de maíz en estado excelente/bueno, contra el 23% vigente un año atrás. La siembra progresó sobre el 83% de un área ahora estimada en 7,1 millones de hectáreas frente a los 7,3 millones previstos hasta la semana pasada, demorada frente al 86,4% de igual momento de 2022 y al 89,1% promedio de las cinco campañas precedentes. "A pesar de las lluvias relevadas desde nuestra publicación previa no se lograron incorporar la cantidad de cuadros presupuestados en Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y en Entre Ríos. Unas 200.000 hectáreas que estaban destinadas al maíz tardío finalmente no pudieron ser sembradas ya que se superó la ventana de siembra ideal para el cereal", indicó la entidad.

Por su parte, en su trabajo mensual, la BCR indicó que los retrasos en las siembras y la severa falta de agua que vienen sufriendo Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires recortan 600.000 hectáreas a la superficie de maíz. "De esta manera, de una siembra total de 7,9 millones de hectáreas esperada en diciembre, ahora se estiman 7,3 millones. Con un escenario normal podrían esperarse unos 50 millones de toneladas. Sin embargo, los graves problemas en la siembra, el crecimiento detenido que se observa en los lotes tardíos, más las enormes pérdidas productivas de los maíces tempranos, hacen prever un escenario más cercano a los 45 millones de toneladas", elucubró la entidad.

Por último, el jueves el USDA ajustó su estimación de producción de maíz argentino de 55 a 52 millones de toneladas y redujo el cálculo para las exportaciones de 41 a 38 millones.

* * *

Luego de las leves bajas del lunes, el maíz completó cuatro ruedas alcistas y logró terminar la semana con saldo a favor en Chicago, donde las posiciones marzo y mayo ganaron un 3,21 y un 3,02%, al pasar de 257,47 a 265,74 y de 257,47 a 265,24 dólares por tonelada.

De los fundamentos que posibilitaron las subas destacamos:

  • El informe mensual del USDA

Al igual que en el caso de la soja, resultó sorpresivo el recorte hecho por el organismo sobre el volumen de la cosecha 2022/2023 de maíz estadounidense, de 353,84 a 348,75 millones de toneladas, frente a los 353,91 millones previstos por los privados. La razón del ajuste fue el achique del área cosechada de 32,70 a 32,02 millones de hectáreas, pero no los rindes que, de hecho, fueron elevados de 108,15 a 108,77 quintales por hectárea. Recortes en el uso forrajero de 134,63 a 133,99 millones de toneladas y en el uso total de 305,45 a 304,56 millones –la demanda para etanol se mantuvo en 133,99 millones y esto también fue considerado alcista–, además de una fuerte reducción en la expectativa de exportaciones de 52,71 a 48,90 millones de toneladas –esto estaba dentro de las previsiones del mercado–, dejaron como resultado un stock final de 31,54 millones de toneladas, por debajo de los 31,93 millones de diciembre y de los 33,38 millones previstos por los operadores. El remanente de la actual campaña se mantiene como el más bajo desde los 31,29 millones del ciclo 2013/2014.

  • El mal clima para los cultivos en Argentina y en el sur de Brasil

El déficit hídrico persiste en buena parte de las zonas agrícolas de la Argentina, donde la proporción de cultivos tempranos pierde contra los tardíos y donde las previsiones de cosecha están bajo permanente actualización por la falta de lluvias capaces de revertir el grave cuadro de sequía actual. Como en el caso de la soja, el mercado considera improbable que se logren recolectar los 52 millones previstos el jueves por el USDA y se ubica más cerca de los 45 millones pronosticados el miércoles por la BCR. Y por el lado de Brasil, la atención de los operadores está puesta sobre Rio Grande do Sul, un Estado muy importante para la primera cosecha del cereal –ya está en marcha– que arrastra un déficit de humedad preocupante. Al respecto, el jueves la Conab redujo de 27,23 a 26,46 millones de toneladas esa primera cosecha por la falta de humedad en el sur brasileño y de 125,83 a 125,06 millones de toneladas su cálculo sobre la producción total. En línea con esto, el USDA ajustó su expectativa de 126 a 125 millones. Cabe señalar que tanto la Conab como el USDA dejaron sin variantes sus expectativas sobre las exportaciones de Brasil, en 45 y en 47 millones de toneladas, respectivamente, lo que restó algo de firmeza a la noticia, porque garantiza una fuerte competencia para las aspiraciones de los exportadores estadounidenses, tal como ocurre actualmente. En ese sentido, la Asociación de Exportadores de Cereales de Brasil proyectó las ventas externas de enero en 5,02 millones de toneladas, por debajo de los 7,29 millones de diciembre, pero muy por encima de los 2,22 millones de enero de 2022.

  • Mejores cifras desde la industria del etanol

Dentro de un panorama que no fue alentador en las semanas precedentes, el miércoles el informe semanal de la Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos dejó datos positivos. En efecto, el organismo elevó de 844.000 a 943.000 barriles la producción diaria de etanol, un volumen que igualmente quedó debajo de los 1.006.000 barriles de igual momento de 2022. Además, redujo de 24.444.000 a 23.800.000 barriles las existencias del biocombustible, una cifra que también se mantuvo por encima de los 22.911.000 millones de barriles de igual momento del año pasado. Como se indicó anteriormente, el hecho de que el USDA haya mantenido en 133,99 millones de toneladas su expectativa sobre la demanda de maíz por parte de la industria del etanol fue considerado alcista. Ahora ese sector resulta el destinatario del 38,42% de la cosecha estadounidense. El transcurso de las semanas dirá si esta meta es sustentable o si el organismo deberá ajustarla en sus próximos informes.

Del lado de la presión bajista se ubicaron:

  • Malas noticias desde China

El Ministerio de Comercio de China informó que seguirá imponiendo aranceles antidumping y anti subvenciones a los DDGS, o granos secos de destilería estadounidenses, derivados de la industria del etanol y utilizados como ingredientes para la alimentación animal. La medida, que busca preservar la oferta de los productores chinos, impone aranceles de hasta el 66% para la importación de dicho producto, lo que hace casi inviable el negocio, por lo que fue una muy mala noticia para los exportadores de Estados Unidos.

  • No repuntan las exportaciones

Ratificando el ajuste hecho por el USDA en su expectativa de exportaciones estadounidenses, el reporte semanal sobre las ventas externas fue bajista para el mercado, dado que allí el organismo relevó el jueves operaciones por 255.700 toneladas, por debajo de las 319.200 toneladas del informe anterior y del rango estimado por los operadores, de entre 300.000 y 1.000.000 de toneladas. México, con 223.500 toneladas, fue el principal comprador.

TRIGO

En el cierre de una pésima cosecha como resultado de la secuencia de sequía y heladas tardías, los precios del trigo argentino cerraron la semana en baja, con propuestas de los exportadores que retrocedieron de 305 a 300 dólares por tonelada para la zona del Gran Rosario y de 305 a 295 dólares para Bahía Blanca. Para Necochea no hubo interesados en grano con entrega inmediata.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 53.891, mientras que para el inicio de la semana comercial fue fijado en $ 54.752. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos para embarques en enero/marzo pasó de 374 a 370 dólares por tonelada.

El balance de la semana dejó leves altibajos para los precios del trigo en el Matba Rofex, donde mientras el ajuste de la posición enero sumó un 0,32%, al pasar de 308 a 309 dólares por tonelada, marzo perdió un 0,71%, tras variar de 312 a 309,80 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 11 al 29 de enero, la BCR marcó que deben salir de Bahía Blanca 57.000 toneladas de trigo y desde Necochea, 13.450 toneladas.

En cuanto a la cosecha argentina, luego de la recolección de los últimos cuadros sobre el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires y sobre el Sudeste de Buenos Aires, la BCBA estimó el volumen obtenido en 12,40 millones de toneladas, 8,10 millones por debajo de su proyección inicial, con un rendimiento medio nacional de 22,8 quintales por hectárea.

En su informe mensual, el jueves el USDA mantuvo sin cambios sus estimaciones sobre la producción argentina de trigo y sobre las exportaciones, en 12,50 y en 7,50 millones de toneladas, respectivamente.

* * *

Luego de caer más del 6% durante la semana anterior, el trigo cerró el segmento comercial con valores que siguen debilitados. Tanto es así que en Chicago no hubo cambios, con ajustes para las posiciones marzo y mayo que variaron apenas de 273,19 a 273,28 y de 276,13 a 276,31 dólares por tonelada. En Kansas, al menos hubo un ligero repunte para estos contratos, con mejoras del 1,41 y del 1,48%, tras variar de 305,71 a 310,02 y de 304,24 a 308,74 dólares por tonelada.

Entre los factores que influyeron sobre el mercado destacamos:

  • La persistente falta de humedad en Kansas y otras zonas de cultivos de invierno

Según el último mapa de monitoreo de la sequía en Estados Unidos, el 99,50% del territorio de Kansas, que es el principal Estado productor de trigo, presenta déficit de humedad y las condiciones de sequía van desde moderada hasta excepcional. Más de la mitad del Estado –57,07%– registra una condición de sequía extrema. Bajo esa situación de estrés hídrico hay 3,04 millones de hectáreas cubiertas con trigos de invierno, según el informe de áreas sembrada publicado el jueves por el USDA. En una situación algo mejor se encuentra Texas, que tiene la segunda mayor área sembrada, con 2,71 millones de hectáreas. Allí el déficit de humedad afecta al 73,17% del territorio y la sequía extrema la padece el 7,70% de sus suelos. Mientras que Oklahoma, que ostenta el tercer lugar de siembras de trigos de invierno, con 1,86 millones de hectáreas, padece una situación similar a la de Kansas, con un 97,46% de su territorio con déficit de humedad y con 57,21% de suelos bajo condiciones de sequía extrema. Con cultivos que todavía podrían sufrir el impacto de temperaturas muy bajas en lo que resta del invierno, la primavera adquiere un papel relevante para la suerte de la cosecha de invierno. La misma deberá ser generosa en lluvias para salvar el potencial de rinde de las plantas. Quizás porque a esta historia le resta tiempo para resolverse es que el mercado aún no tomó debida cuenta de ella. Sin embargo, está ahí, en pleno desarrollo.

  • Siembra mayor a la prevista

En su informe sobre área sembrada con trigos de invierno para el ciclo 2023/2024, donde se incluyeron los datos dados en el párrafo anterior, el USDA proyectó 14,95 millones de hectáreas, por encima de los 13,96 millones previstos por los privados y de los 13,46 millones cubiertos en la campaña anterior. Justamente si este dato no tuvo el impacto bajista que podría haber tenido fue por todo lo explicitado en cuanto a las malas condiciones ambientales vigentes en los principales Estados productores del grano fino.

  • Ventas más agresivas por parte de Rusia

Gracias a la debilidad del rublo frente al dólar y las existencias dejadas por una cosecha récord, Rusia está concentrando toda la atención de la demanda de trigo, luego de que la Unión Europea lo hizo durante el primer semestre del ciclo comercial –julio/diciembre–. Sorprendió el jueves que el USDA mantuviera en 91 millones de toneladas su estimación sobre el volumen de la producción rusa, cuando los privados la ubicaron en torno de los 100 millones varios mese atrás. También los estimadores privados prevé exportaciones superiores a los 43 millones calculados por el organismo estadounidense.

  • Magras exportaciones estadounidenses

Como complemento del párrafo anterior, las ventas estadounidenses no repuntan, incluso con la competitividad dada por la caída de precios y por la apreciación del euro frente al dólar vista esta semana. En otro informe semanal de exportaciones estadounidenses decepcionante para los operadores el USDA relevó el jueves ventas por 90.800 toneladas, apenas por encima de las magras 47.100 toneladas del informe anterior y cerca del mínimo previsto por los privados, dentro de un rango que fue de 75.000 a 450.000 toneladas. Cabe no perder de vista que los 21,09 millones de toneladas que el USDA proyecta como exportaciones durante el ciclo 2022/2023 son la marca más baja desde los 16,31 millones de la campaña 1971/1972.

Granar Research


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