PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL
La semana en la que el USDA ratificó que las existencias finales estadounidenses 2022/2023 de soja, maíz y trigo se mantendrán en niveles muy ajustados, los precios de los granos gruesos registraron leves mejoras, mientras que las cotizaciones del grano fino cerraron con bajas, aunque sin comprometer un nivel aún elevado en las comparaciones históricas. Además del informe mensual del USDA, durante el segmento comercial tuvieron influencia las noticias originadas en la zona del Mar Negro y cuestiones exógenas, como los temores de los inversores a un proceso recesivo en EE.UU. y la caída del valor del petróleo. En el mercado local la atención –y la tensión– está puesta sobre el clima, que le sigue restando millones de toneladas al trigo por la falta de humedad y por las heladas tardías.
Indicadores exógenos que impactan sobre los precios
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Viernes 14 |
Viernes 7 |
Variación en % |
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Petróleo |
85,55 |
93,20 |
-8,21 |
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Dólar/Euro |
0,9721 |
0,9745 |
-0,25 |
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Real/Dólar |
5,3271 |
5,2023 |
+2,40 |
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Peso/Dólar* |
151,44 |
149,00** |
+1,64 |
*Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación **Cierre del jueves 6
SOJA
El mercado argentino de soja sigue atado a las consecuencias del dólar soja, con compradores transitoriamente abastecidos y con vendedores que hicieron la "caja" necesaria poder mantener el resto a buen resguardo hasta que las condiciones comerciales les resulten satisfactorias o, mejor, hasta que surjan nuevas necesidades financieras.
En ese clima, con muy pocas operaciones concertadas, para la zona del Gran Rosario la transición semanal de las propuestas de las fábricas fue de 315 dólares, equivalentes a 46.935 pesos, a 52.000 pesos, equivalentes a 343,37 dólares. Cabe destacar que el miércoles la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) confirmó una oferta abierta por soja disponible por 400 dólares por tonelada, que en esa jornada fue equivalente a 60.336 pesos. Para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea la semana transcurrió con pocas operaciones y con valores que estuvieron atados a necesidades concretas de los exportadores, que llegaron a proponer, también, hasta 400 dólares por tonelada.
Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por la Secretaría de Agricultura de la Nación en $ 56.040, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en $ 55.564 pesos. En su última referencia semanal, la BCR relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 371,70 dólares por tonelada, equivalente a 56.162 pesos. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 565 a 589 dólares por tonelada; el del aceite, de 1263 a 1236 dólares, y el de la harina, de 466 a 495 dólares por tonelada.
En el Matba Rofex el balance de la semana fue levemente bajista para los precios de la soja, dado que los ajustes de las posiciones noviembre y mayo resignaron un 1,28 y un 0,81%, tras variar de 392 a 387 y de 372 a 375 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 12 al 31 de octubre, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 668.000 toneladas de poroto, 1.165.650 toneladas de harina y 226.551 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 286.460 toneladas de poroto, 22.000 toneladas de harina y 16.000 toneladas de aceite; desde Necochea, 257.556 toneladas de poroto, y desde otros puertos, 109.000 toneladas de poroto y 25.000 toneladas de harina.
En su informe mensual, el miércoles el USDA mantuvo sin cambios, en 51 millones de toneladas, su previsión sobre el volumen de la cosecha de soja argentina, pero elevó de 4,70 a 7 millones la estimación sobre las ventas externas de grano sin procesar; redujo de 28,50 a 28,20 millones las exportaciones de harina, y de 5,80 a 5,70 millones las de aceite.
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Con un balance levemente alcista cerró la semana la soja en Chicago, donde los contratos noviembre y enero sumaron un 1,22 y un 0,98%, al pasar de 502,29 a 508,44 y de 506,79 a 511,75 dólares por tonelada. Las bajas recientes le brindaban a la oleaginosa chances de recuperación y las mismas estuvieron relacionadas con los siguientes fundamentos:
En efecto, y comenzando de atrás para adelante, el organismo ratificó en su trabajo mensual que las existencias estadounidenses de soja serán al termino de la actual campaña, con 5,44 millones de toneladas, las más bajas desde los 2,50 millones dejados por el ciclo 2013/2014. El viernes los operadores estimaron un avance de la cosecha sobre cerca del 60% del área apta, frente al 44% reportado el martes por el USDA, es decir que no hay mucho margen para nuevos recortes productivos, pero el dato sobre el acotado stock mantendrá sensible al mercado ante cualquier eventual nuevo ajuste.
Ahora, retomando la noticia, el USDA sorprendió al mercado al reducir –por segundo mes consecutivo– su estimación sobre el volumen de la cosecha estadounidense de soja de 119,16 a 117,38 millones de toneladas, frente a los 119,23 millones previstos por los privados. Eso ocurrió en función de un rinde promedio ajustado a 33,49 quintales por hectárea respecto de los 33,96 quintales de septiembre. El recorte productivo amortiguó el impacto de las mayores existencias iniciales que el organismo había adelantado –con su consecuente efecto bajista– el 30 de septiembre, en su reporte trimestral. Además, para resguardar el ya bajo stock final, el USDA achichó su expectativa sobre las exportaciones, de 56,74 a 55,66 millones de toneladas.
- El retorno de la demanda china
Tras los feriados de la semana pasada, China volvió a la actividad y eso incluyó a los compradores de soja estadounidense. Al respecto, en sus partes diarios, el USDA confirmó nuevas ventas a China el miércoles, el jueves y el viernes, por un total de 1.182.000 toneladas. Además, el organismo reportó ventas por otras 440.000 toneladas hacia destino desconocidos, que generalmente terminan siendo puertos chinos. Estas operaciones se verán reflejadas en los próximos informes semanales. En ese sentido, el reporte semanal sobre las exportaciones estadounidenses publicado el viernes por el USDA, con operaciones hechas entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre, relevó ventas de soja por 724.400 toneladas, por debajo de las 777.100 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango previsto por los privados, de entre 600.000 y 1.400.000 toneladas. Del total, 622.300 toneladas se correspondieron con compras chinas, incluidas 251.000 toneladas nominadas a destinos desconocidos.
Pero la semana de la soja también contó con fundamentos bajistas adicionales a la presión ejercida por el avance de la cosecha, como la caída del valor del petróleo y los renovados temores de los inversores por el futuro de la economía de los Estados Unidos, en medio de un proceso inflacionario que todavía no parece controlado, lo que podría volver más agresiva la política de suba de tasas de la Reserva Federal y, ello, generar un cuadro de recesión. Pero en lo estrictamente agrícola, el principal fundamento bajista fue:
- La perspectiva favorable para la producción en Brasil
El clima sobre el principal productor y exportador de soja en el nivel mundial se mantiene favorable en el arranque de la campaña 2022/2023, con lluvias copiosas sobre los Estados del Sur, que eventualmente serían los más afectados en los próximos meses por los efectos de La Niña, que reduciría los aportes de humedad sobre esa región brasileña. Este estado de situación fue el que la semana anterior llevó a la Conab a estimar en 152,35 millones de toneladas el volumen de la cosecha, un récord histórico, y que el miércoles hizo que el USDA elevara de 149 a 152 millones de toneladas su proyección sobre la producción brasileña.
El lunes la Conab relevó el avance de la siembra de soja brasileña sobre el 11% de los 42,89 millones de hectáreas previstos, contra el 4,6% de la semana pasada y el 12,4% de igual momento de 2021. El jueves, por su parte, el Instituto Mato Grosso de Economía Agropecuaria relevó que en el Estado de Mato Grosso, el mayor productor brasileño, se implantó el 41,35% del área prevista, contra el 18,61% de la semana anterior, el 45,06% de igual momento de 2021 y el 24,18% promedio de los cinco años precedentes.
Para completar la influencia bajista de Brasil durante la semana que aquí analizamos, la relación entre el real y el dólar marcó una devaluación de la divisa brasileña del 2,4%, movimiento que le brinda mayor competitividad a las exportaciones de la súper potencia sojera mundial.
MAÍZ
Sin una tendencia definida cerraron la semana los precios del maíz en el mercado disponible argentino, donde la transición de las ofertas de los exportadores mostró una mejora de 245 a 250 dólares por tonelada (de 36.505 a 37.860 pesos) para la zona del Gran Rosario; estabilidad en 270 dólares por tonelada para Bahía Blanca, y una baja de 265 a 260 dólares para Necochea.
Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 39.103, mientras que para el inicio de la semana comercial fue fijado en $ 39.062. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 307 a 312 dólares por tonelada.
El balance de la semana fue alcista para el maíz en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones diciembre y abril sumaron un 2,73 y un 4,69%, al pasar de 256 a 263 y de 256 a 268 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 12 al 31 de octubre, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 955.350 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 279.000 toneladas; desde Necochea, 20.229 toneladas, y desde otros puertos, 64.000 toneladas.
En cuanto a los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la siembra de maíz para grano comercial sobre el 16,4% de los 7,5 millones de hectáreas previstos, con una demora interanual de 7,2 puntos porcentuales. "Desde nuestro informe previo, la falta de precipitaciones en el centro del área agrícola nacional continuó demorando el avance de las sembradoras. Solo restan dos semanas para concluir la ventana de siembra temprana y son necesarias lluvias durante los próximos siete días", advirtió.
Para la Argentina el USDA estimó sin variantes el miércoles en su informe mensual la producción de maíz, en 55 millones de toneladas, y las ventas externas las mantuvo en 41 millones.
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El maíz completó la tercera semana consecutiva con leves alzas en Chicago, donde los contratos diciembre y marzo sumaron un 0,95 y un 0,76%, al pasar de 268,98 a 271,54 y de 272,03 a 274,10 dólares por tonelada. Al igual que el trigo, el maíz estuvo muy influenciado por las noticias originadas en la zona del Mar Negro, que fueron muy alcistas en el arranque de la semana por la voladura del puente que une Crimea con Rusia y por la represalia rusa con bombardeos sobre infraestructura energética, militar y de comunicaciones de Ucrania, país que antes de la guerra era el cuarto proveedor mundial del cereal. Las noticias alcistas fueron perdiendo fuerza –y habilitando toma de ganancias– por la chance de que se renueve el acuerdo de Estambul –vence el 22 de noviembre– que posibilitó los embarques ucranianos. Igualmente, sobre este tema se hablará muchos en las próximas semanas, sobre todo por la reticencia de Rusia a volver a validarlo, como se amplía en el espacio del trigo.
Fuera de la volátil situación en la zona del Mar Negro, parte de las alzas estuvieron relacionadas con:
- El informe mensual del USDA publicado el miércoles
Y esto lo destacamos pese a que en la rueda del miércoles los precios del maíz cerraron casi sin cambios, en buena medida por lo comentado anteriormente en cuanto a las noticias en torno del conflicto entre Ucrania y Rusia. Pero, en concreto, el USDA ratificó el miércoles que la relación muy ajustada entre la oferta y la demanda se prolongará. En efecto, al ajustar su previsión sobre la cosecha estadounidense de 354,19 a 352,95 millones de toneladas, contra los 352,69 millones previstos por los privados, y al asumir las menores existencias dejadas por la campaña 2021/2022, el organismo debió hacer una serie de retoques, entre ellos la reducción de las exportaciones de 57,79 a 54,61 millones de toneladas, para no golpear de lleno sobre el stock final, que finalmente fue ajustado de 30,95 a 29,77 millones de toneladas, un volumen que si bien quedó arriba de los 28,55 millones calculados por los operadores, resulta el más bajo desde los 20,86 millones de toneladas del ciclo 2012/2013.
Como en el caso de la soja, el mercado se mantendrá sensible a eventuales mayores recortes productivos durante lo que resta de la cosecha. En ese sentido, el viernes los operadores estimaron el progreso de las labores sobre el 50% del área apta, frente al 31% reportado el martes por el USDA en su informe semanal, donde reflejó un avance más lento de lo previsto.
Entre los factores que limitaron las ganancias, además de la posibilidad aún incierta de la renovación del acuerdo de Estambul más allá del 22 del mes próximo, se ubicaron la caída del valor del petróleo, la firmeza del dólar contra monedas clave para el comercio agrícola como el real y el euro, y los temores de los inversores en cuanto al rumbo de la economía estadounidense y a las chances de un proceso recesivo.
Y un factor bajista para el maíz fue el viernes:
- El informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses
En efecto, en su reporte semanal el USDA relevó el viernes ventas de maíz por 200.200 toneladas, por debajo de las 227.000 toneladas del informe anterior y del rango previsto por los operadores, que fue de 300.000 a 900.000 toneladas. Los operadores esperan ver más compras chinas, dadas las restricciones vigentes para el abasto desde Ucrania, país que supo ser el principal proveedor de la demanda china. De momento eso no está pasando y como agravante se agrega la posibilidad de que hacia fin de año Brasil esté en condiciones de comenzar a enviar maíz a China tras haber sido superadas las restricciones sanitarias que limitaban el comercio entre ambos países
Por último, resultó neutro para el mercado de maíz el informe semanal de la Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos, dado que en él, el organismo elevó hoy de 889.000 a 932.000 barriles la producción diaria de etanol, un volumen que igualmente resultó inferior a los 1.032.000 barriles de igual momento de 2021. Además, incrementó las existencias del biocombustible de 21.685.000 a 21.863.000 barriles y las mantuvo arriba de los 19.847.000 barriles de igual momento del año pasado.
TRIGO
En sus últimas semanas, el trigo de la campaña 2021/2022 se negoció con firmeza en la zona del Gran Rosario, producto de necesidades puntuales de exportadores, que elevaron sus propuestas de 318 a 340 dólares por tonelada (de 47.382 a 51.490 pesos) para procurar completar despachos. Algo similar ocurrió en Necochea, donde la mejora de la oferta de los compradores fue de 315 a 325 dólares por tonelada, en tanto que para Bahía Blanca el precio del trigo con entrega inmediata se mantuvo en 320 dólares. En todos los casos, las operaciones fueron por volúmenes muy pequeños.
Respecto del complejo mercado de trigo nuevo, el balance de la semana fue negativo para los precios, no porque no exista necesidad del lado comprador, sino porque no hay oferta, como consecuencia de la incertidumbre en la que quedó el resultado productivo por la falta de humedad en el centro y el norte agrícola, y por las consecuencias de heladas tardías que afectaron también zonas del sur que venían esquivando la problemática del déficit hídrico. Con ese cuadro, las propuestas de los exportadores por el grano con entrega entre noviembre y diciembre sobre el Gran Rosario retrocedieron de 345 a 343 dólares por tonelada, en tanto que por la mercadería para enero sobre los puertos del sur las ofertas descendieron de 340 a 330 dólares para Bahía Blanca y de 335 a 330 dólares por tonelada para Necochea.
Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 52.243, mientras que para el inicio de la semana comercial fue fijado en $ 52.360. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos para embarques en octubre/noviembre pasó de 420 a 421 dólares por tonelada, mientras que para despachos en diciembre/marzo, pasó de 416 a 415 por tonelada.
La tónica bajista para los precios del trigo nuevo se advirtió también en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones diciembre y enero perdieron un 2,57 y un 1,85%, al pasar de 350 a 341 y de 351 a 344,50 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 12 al 31 de octubre, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 57.000 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 25.000 toneladas, y desde Necochea, 11.000 toneladas.
La BCBA indicó el jueves que tras una nueva semana sin precipitaciones, y luego de registrarse heladas de variada intensidad sobre el centro y el sur del área agrícola, "la estimación de producción de trigo se redujo de 17,50 a 16,50 millones de toneladas, dato que iguala la proyección hecha recientemente por la BCR. A la fecha, el 9% del área se encuentra en plena floración, con un 53% de los 6,1 millones de hectáreas cubiertos reportando una condición hídrica regular/sequia". La entidad detalló que sobre el centro, heladas durante el pasado fin de semana afectaron los cuadros que se encuentran entre espigazón e inicio de llenado de grano. "Los daños serán evaluados a lo largo de la próxima semana, sin embargo, al coincidir con estadios reproductivos sensibles a las bajas temperaturas y, junto al prolongado déficit hídrico, se prevén mermas adicionales a las inicialmente esperadas. Y en cuanto al sur, las reiteradas heladas y la falta de humedad demoran la recuperación del cultivo, siendo el sudeste y el centro de Buenos Aires las áreas más afectadas. Los cuadros se encuentran en plena encañazón y dependen de lluvias en el corto plazo que mejoren la condición del cultivo y que permitan alcanzar los rendimientos inicialmente proyectados", dijo la Bolsa.
En medio de los replanteos comerciales que se vienen como consecuencia de una cosecha que amenaza con seguir achicándose, vale tener en cuenta que al 14 del actual los exportadores anotaron 8.850.464 toneladas de trigo 2022/2023 en el registro de declaraciones juradas de ventas al exterior, en tanto que el 5 del actual concretaron compras por 5.300.800 toneladas, de las cuales 2.195.100 toneladas, es decir, el 41,41%, se mantienen a fijar. A finales de marzo pasado Agricultura fijó en 10 millones de toneladas el volumen que los exportadores podía registrar. Hoy eso ya está en entredicho y seguramente en breve habrá definiciones al respecto.
En su informe mensual el USDA tuvo en cuenta el tiempo adverso para los cultivos que se registra en la Argentina y redujo de 19 a 17,50 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha, en tanto que las exportaciones las ajustó de 13 a 12 millones de toneladas, un volumen que resulta muy improbable de alcanzar.
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Los precios del trigo cerraron en baja por segunda semana consecutiva en el mercado estadounidense, donde igualmente se mantienen en niveles históricamente elevados. Los contratos diciembre y marzo descendieron en Chicago un 2,33 y un 2,01%, al pasar de 323,44 a 315,90 y de 328,86 a 322,24 dólares por tonelada. En Kansas, las mismas posiciones resignaron un 1,70 y un 1,61%, tras variar de 355,95 a 349,89 y de 355,04 a 349,34 dólares por tonelada.
Como se indicó en el espacio del maíz, el trigo se vio muy influenciado por las noticias originadas en la zona del Mar Negro, polo muy importante para el comercio de cereales. Aunque suene reiterativo en nuestros informes, la rapidez de los acontecimientos y lo imprevisible de los mismos hacen que la región un día resulte un fundamento alcista excluyente y, al siguiente, un factor de bajas. Lo que sí garantiza esta situación es la volatilidad de las cotizaciones del trigo que, como lo indicamos en el párrafo anterior, se mantienen en un nivel históricamente elevado.
El lunes el mercado registró alzas superiores al 6,5% tras los bombardeos rusos sobre infraestructura energética, militar y de comunicaciones de Ucrania luego de que el sábado un camión bomba estalló sobre el puente que une la península de Crimea con Rusia. "En caso de un nuevo acto de terrorismo en el territorio de Rusia, la respuesta rusa será dura y se corresponderá con el nivel de amenaza para la Federación Rusa, no tengan ninguna duda", advirtió el presidente ruso, Vladimir Putin.
Luego, avances de las tropas ucranianas sobre algunos de los territorios recientemente anexados por Rusia y las declaraciones de funcionarios ucranianos dispuestos a extender el acuerdo de Estambul más allá del 22 de noviembre, dieron paso a toma de ganancias de los inversores y a la caída de los precios del trigo entre el martes y el miércoles.
Ese proceso se interrumpió el jueves cuando el embajador de Rusia ante la ONU, Gennady Gatilov, le dijo a la agencia Reuters que Rusia podría abandonar el acuerdo de Estambul. "Existe una posibilidad... No estamos en contra de las entregas de granos, pero este acuerdo debería ser equitativo, debería ser justo e implementado equitativamente por todas las partes", declaró el funcionario, en referencia a las sanciones que –según el Kremlin– restringen las exportaciones rusas de granos y de fertilizantes.
Y el viernes, tanta incertidumbre, sumada a los temores financieros de los inversores y a la fortaleza del dólar, terminaron por inclinar la balanza de los precios del trigo hacia el lado negativo.
Entonces, con la certeza de que la volatilidad continuará en las próximas semanas para el trigo, destacamos como un hecho de firmeza estructural para el mercado:
- La caída de las existencias en Estados Unidos
En su informe mensual, el miércoles el USDA redujo de 16,60 a 15,68 millones de toneladas su previsión sobre las existencias finales en Estados Unidos, un volumen que si bien quedó arriba de los 15,08 millones previstos por los privados resulta el más bajo desde los 8,32 millones de toneladas del ciclo 2007/2008. El dato es demasiado relevante como para soslayarlo por la influencia inmediata que hoy concentran las noticias de la guerra en Ucrania. Además, no hay que perder de vista que hoy, en plena siembra de trigos de invierno –el martes el USDA relevo su avance sobre el 55% del área prevista–, aproximadamente el 66% de la superficie destinada a esas variedades experimenta algún nivel de sequía, contra el 42% de igual momento del año pasado, según informó el USDA. Y más en detalle, Kansas, que es el principal Estado productor de trigo de Estados Unidos hoy tiene déficit de humedad en el 98,52% de sus suelos y condiciones de sequía que van desde moderada a excepcional. Es cierto que para el tiempo de la cosecha falta mucho –fin de mayo/principios de junio–, pero no es menos cierto que el arranque de la campaña dista mucho de ser el ideal si lo que se busca es recomponer existencias.
Más en detalle sobre el informe mensual que el USDA publicó el miércoles, como se esperaba tras el reporte de finales de septiembre, el volumen de la producción 2022/2023 en EE.UU. fue ajustado de 48,52 a 44,90 millones de toneladas; el stock inicial fue elevado de 17,96 a 18,21 millones y las importaciones, de 2,99 a 3,27 millones; el uso forrajero fue ajustado de 2,18 a 1,36 millones, el uso total de 30,43 a 29,61 millones y las exportaciones, de 22,45 a 21,09 millones de toneladas.
Sin cambios en las previsiones de ventas externas de Rusia (42 millones de toneladas); de Canadá (26 millones); de Australia (25 millones), y de Ucrania (11 millones), se destacó al incremento previsto para la Unión Europea, de 33,50 a 35 millones de toneladas. Ese bloque resulta el más favorecido por la caída de las ventas ucranianas.
Entre las razones de la caída de los precios el viernes también se incluyó el reporte semanal sobre las exportaciones de Estados Unidos, donde el USDA relevó ventas de trigo por 211.800 toneladas, por debajo de las 229.400 toneladas del reporte anterior y cerca del mínimo esperado por el mercado, en un rango que fue de 200.000 a 500.000 toneladas.
Granar Research
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