SUPLEMENTOS RURALES

Innovación. Impulsan un modelo para el desarrollo y la expansión de las autógamas

“Sembrá Evolución” nació hace pocos años, pero no para de crecer. Se trata de un modelo de negocios integral de comercialización de semillas de especies autógamas sustentado en el acuerdo entre privados con un claro posicionamiento: asegurar en la semilla innovación, desarrollo y calidad, sumándole un servicio premium al productor que decida reconocer la propiedad intelectual.

Conformado por las principales marcas semilleras del país —ACA, Bioceres, BASF, Klein, Buck, Limagrain, DonMario, NK, Nidera, Neogen, Brevant, Pioneer, Illinois, MacroSeed y Stine—, “Sembrá Evolución” no solo proporciona acceso a lo último en genética y biotecnología, sino también asegura la confiabilidad y el soporte de las marcas más prestigiosas del sector, explican en la industria.

“Estamos consolidando un sistema transparente para que las empresas que invierten en genética y biotecnología puedan contar con un marco regulatorio que estimule el desarrollo y la innovación”, dice Patricio Munilla, gerente de marca de DonMario, para quien el reconocimiento de la propiedad intelectual es un paso fundamental para la cultura agrícola del país.

En tan sólo dos años ya son más de 14.000 productores y 800 comercios los que eligen este sistema. En la última campaña la cobertura fue de dos millones de hectáreas sembradas y estiman que en la próxima siembra se podrían alcanzar cuatro millones de hectáreas con variedades de la oleaginosa que se comercializan dentro del sistema. “El crecimiento que estamos experimentando es exponencial, y eso entusiasma a la industria a seguir compitiendo e invirtiendo para proveer al mercado de mejores variedades”, enfatiza Munilla.

“Sembrá Evolución” fue concebido como un sistema para todos los cultivos de autógamas. “Se lanzó en soja, pero rápidamente se incorporó el trigo y en breve se estarán agregando cultivos regionales”, revela Victoria Serigos, líder de licencias de Soja Enlist en Corteva

Agriscience. En lo que hace específicamente a la oleaginosa, a las ya consolidadas tecnologías Enlist E3® y Conkesta E3®, se suman a su paleta de Enlist más de 110 variedades, en 15 marcas de semillas.

Ahora, ¿cómo es esto de que empresas que compiten en el mercado de las semillas lleven adelante en conjunto un sistema de comercialización? “Todas las marcas que comercializan bajo “Sembrá Evolución” cuentan con una plataforma única de gestión a través de la cual los productores, los comercios y multiplicadores pueden adherir al sistema y al Programa de Pre Certificación de Hectáreas, comprar Hectáreas Tecnológicas, consultar sus créditos entre otros”, explica Serigos.

En este punto, Otto Tomás Goedelmann, gerente comercial de autógamas para nidera Semillas, sostiene que el hecho de que la industria colabore para desarrollar un sistema integral de comercialización es muy positivo, porque simplifica el acceso a los últimos desarrollos genéticos y biotecnológicos, además de sentar las bases para nuevas tecnologías.

Para Munilla, este tipo de iniciativas pueden achicar la brecha que existe con otros países líderes en desarrollo de genética. “Hoy tenemos diferencias significativas con Brasil y Estados Unidos, que tienen entre cinco y siete biotecnologías respectivamente para el cultivo de soja, mientras que Argentina cuenta solamente con tres”, lamenta. “En los últimos 20 años, nuestro país tan solo sumó 20 kilos por hectárea por año, mientras que Brasil y Estados Unidos ganaron anualmente más de 45 kilos por hectárea”, resalta el ejecutivo de DonMario.

“Un programa que protege la propiedad intelectual implica que todos los actores de la cadena se vean beneficiados. Desde las empresas semilleras, que a través de sus investigaciones agregan valor, a los multiplicadores y comercios que interactúan en un escenario más favorable para las ventas de semillas fiscalizadas”, remarca Goedelmann.

Campo – La Nación