COMENTARIOS DE MERCADO

El clima, fundamento clave para la producción estadounidense y para los precios

La evolución de las condiciones climáticas en los próximos dos meses determinará el volumen de las cosechas de maíz y de soja en los Estados Unidos y el movimiento de los precios en Chicago. Actualmente el maíz atraviesa las primeras etapas de la polinización y la soja, el período de floración, por lo que en un escenario ideal, los aportes de humedad deberían ser regulares para acompañar los requerimientos de cultivos que comienzan a definir el potencial de rinde futuro.

Y por qué es tan relevante esto, simple, porque el USDA fundamentó las proyecciones de las variables comerciales 2021/2022 sobre rindes de tendencia récord, de 112,66 quintales por hectárea para el maíz y de 34,16 quintales para la soja. Entonces, si el clima se aleja de un escenario ideal, que debería mostrar suelos y cultivos bien abastecidos, el organismo podría (o, debería) verse obligado a recalcular sus cifras y a decidir si raciona demanda interna y externa o si ajusta aún más las proyecciones sobre existencias finales que hoy ya están en niveles históricamente bajos, con 34,47 millones de toneladas para el maíz y con 4,22 millones para la soja.

La relevancia de esta situación se vio acentuada el miércoles pasado cuando el USDA contrarió al mercado al estimar la superficie sembrada con soja en 35,43 millones de hectáreas, contra los 36,10 millones esperados por los operadores. Lo mismo corre para el maíz, con una superficie proyectada por el organismo en 37,51 millones de hectáreas, debajo de los 37,95 millones pronosticados por los privados. Sobre este último dato hay que aclarar que pese a que la diferencia entre la cifra actual y la de marzo resulta de 640.000 hectáreas, a la cosecha para grano comercial sólo llegarían 410.000 hectáreas.

En este escenario, la semana que pasó volvió a mostrar parámetros climáticos errantes para las lluvias, con los mayores acumulados concentrados sobre el sur y el este del cordón sojero/maicero estadounidense. Esto favoreció a Missouri, el este de Iowa, Illinois, Indiana y Ohio. Pero perjudicó el centro-oeste de Iowa, Minnesota, partes de Wisconsin y de Michigan. Además, fuera del Medio Oeste, las lluvias también dejaron afuera de su cobertura el noreste de Nebraska y el este de Dakota del Sur y de Dakota del Norte, donde la producción de granos gruesos también es relevante.

Y lo que vino/viene no parece traer soluciones al déficit de humedad que persiste en las últimas regiones citadas, dado que los pronósticos extendidos de 6 a 14 días auguran las mayores chances de lluvias concentradas sobre el sur y el este del Medio Oeste estadounidense, en tanto que para el oeste y para el norte las chances son menores a los promedios normales. Esto mismo se prevé para el centro-norte de las Grandes Planicies donde, además, las temperaturas se ubicarían por encima de las marcas normales.

Con datos al 29 de junio, el jueves pasado el USDA indicó que el 38% del área cubierta con maíz y el 33% cubierto con soja padecen algún grado de sequía. En ambos casos, Iowa, Minnesota, Nebrasha y las Dakotas concentran las tierras con condiciones de sequía, que van de moderada a severa sobre los Estados del Medio Oeste, hasta extrema en el norte de las Grandes Planicies. 

Para tener una referencia de cómo viene influyendo el clima sobre los cultivos, y en la espera de los nuevos datos de mañana, vale recordar que el lunes pasado, en su informe semanal sobre cultivos, el USDA ponderó en estado bueno/excelente el 64% del maíz, por debajo del 65% de la semana anterior y del 73% de igual momento de 2020. En cuanto a la soja, relevó un 60% en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana pasada, pero por debajo del 71% vigente un año atrás. Como lo destacamos en nuestro PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL, en la campaña 2020/2021 los rindes promedio estadounidenses en maíz y soja fueron 107,96 y 33,76 quintales por hectárea, respectivamente.

El trigo de primavera, en riesgo

Con la cosecha de los trigos de invierno en franco progreso, favorecida también por la falta de nuevas lluvias sobre el centro de las Grandes Planicies, las miradas se concentran sobre el estado de situación del trigo de primavera en el norte. Y allí la situación es crítica. La falta de lluvias y las helevadas temperaturas sobre Dakota del Norte, que concentra el 51,4% de las siembras se reflejan sobre el muy mal estado de las plantas. En efecto, en su último reporte el USDA ponderó apenas el 20% del trigo de primavera en estado bueno/excelente, por debajo del 27% de la semana pasada y del 69% vigente en 2020.

Granar Research