El Niño. Las lluvias no dan tregua y en el sur bonaerense hay hasta 20 días de atraso en la siembra: “Vamos lerdo”
Las lluvias frecuentes, los días nublados y las bajas temperaturas complican la siembra de maíz y girasol en buena parte del sur y el oeste de la provincia de Buenos Aires. En el sudeste bonaerense hay sembradoras que tardaron 20 días en completar trabajos que normalmente demandan cuatro. Además, algunos productores podrían dejar lotes de girasol sin sembrar por el exceso de humedad. A las demoras se suman dificultades para el nacimiento de los cultivos y la aparición de plagas favorecidas por el tiempo húmedo.
En la zona comprendida entre Madariaga, Miramar y Balcarce, José María Martínez Leanes, de Ceres Tolvas, calculó que la siembra de girasol lleva unos 20 días de atraso. “Tengo campos que estuve sembrando. Terminé ayer y estuvieron con la máquina 20 días para hacer 200 hectáreas”, contó. En condiciones normales, explicó, esa superficie se completa en cuatro días. Las lluvias intermitentes, los caminos complicados y la falta de sembradoras disponibles cuando el suelo permite trabajar hicieron que se acumularan las tareas.
Según sus estimaciones, en su zona se sembró alrededor del 60% del girasol previsto, aunque el avance varía entre localidades. La intención era comenzar a principios de octubre, pero ahora las labores podrían extenderse hasta el 25 de noviembre. Con el maíz, la situación es menos preocupante: estimó un avance de entre el 30% y el 40%, pero recordó que los planteos tardíos pueden sembrarse entre el 10 de noviembre y el 10 de diciembre. De todos modos, algunos lotes de alto potencial que estaban previstos para principios de octubre recién pudieron sembrarse ahora.
En el sudoeste bonaerense, las bajas temperaturas y la falta de sol también retrasan el nacimiento y el desarrollo de los cultivos. Según explicó Gabriel Ábregos, responsable de Estudios Agronómicos de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, en Salliqueló y Tres Lomas se observaron maíces más bajos de lo habitual y con hojas amarillentas. “Lo que está condicionando la siembra y la emergencia del cultivo es la baja temperatura del suelo y la falta de radiación solar”, señaló. En el caso del girasol, las plantas también tardan más de lo habitual en nacer. “Nos han comentado que los girasoles están tardando de 10 a 14 días en emerger”, agregó.
En esa región, alrededor del 90% del maíz se siembra de manera tardía, por lo que la mayor parte de las labores todavía están por comenzar. Ábregos indicó que la próxima semana podrían registrarse temperaturas cercanas a los 30 grados, después de un octubre con una temperatura media inferior a los 20 grados. El cambio ayudaría a secar los suelos y mejorar las condiciones para la siembra.
En los partidos de Balcarce, Lobería, Tandil y Mar Chiquita, las lluvias también dejaron consecuencias en la campaña de trigo y cebada. Según explicó Daniel Scioli, que trabaja en esa región, las dificultades comenzaron durante la cosecha de los cultivos de verano y continuaron con la siembra de invierno. Algunos productores no pudieron completar la superficie prevista de trigo y cebada y ahora destinarán esos lotes a la campaña de gruesa. “La falta de sol, las lluvias y lloviznas interrumpen permanentemente la posibilidad de los laboreos”, señaló.
Scioli aclaró que no se trata de un problema generalizado de campos inundados. Salvo algunos sectores bajos del nordeste de Balcarce, no se registran anegamientos importantes y los caminos rurales siguen transitables, aunque deteriorados por la humedad. Por eso, consideró que todavía hay margen para recuperar el tiempo perdido. “El atraso es real, o sea, estamos atrasados, pero con mucha posibilidad de recuperar el ritmo de trabajo”, afirmó.
Sin embargo, Jesús Petrantonio, asesor agronómico de Balcarce que trabaja en un radio de 50 a 60 kilómetros de la ciudad, advirtió que el girasol podría perder superficie en algunos establecimientos. “Lo óptimo que era el mes de octubre para el sudeste, no se ha sembrado todo lo proyectado”, señaló. Hay lotes con tanta humedad que podrían destinarse a otros cultivos, aunque estimó que la siembra de girasol continuará durante noviembre.
Petrantonio también alertó por las babosas y los bichos bolita, plagas que encuentran condiciones favorables con la humedad y los días nublados. “Hay lotes que por más que se hayan hecho monitoreos, control con cebos, igual sigue la plaga trabajando”, explicó. En los cultivos de invierno, el panorama es mejor porque el trigo y la cebada presentan un buen estado general, aunque en los últimos 10 a 12 días avanzó la ramularia, una enfermedad que afecta a la cebada incluso en lotes tratados con fungicidas.
En Azul, Gabriel Palmisano, presidente de la Sociedad Rural local, contó que las lluvias fueron muy desparejas y que las tareas también vienen atrasadas. “La siembra viene atrasada, no se están haciendo los barbechos en tiempo y forma, vienen como preparando tierra y la máquina sembrando por atrás”, señaló. Para mostrar lo ajustados que son los tiempos, recordó el caso de un aplicador que esperaba lluvias para las 10 de la noche y recibió 40 milímetros a las 9 de la mañana, sobre un lote recién fumigado. Tendrá que volver a aplicar.
“Está compleja la situación. Vamos lerdo”, resumió Palmisano. En Azul ya hay lotes de maíz y girasol nacidos y comenzó la siembra de soja, aunque hasta ahora se trabajó una superficie menor que en otros años. El trigo y la cebada, en tanto, se encuentran en buen estado, pero una helada tardía podría haber afectado algunos lotes; los posibles daños se conocerán más cerca de la cosecha.
La Nación