Los futuros de soja registran SUBAS, impulsados por la activa demanda externa para la oleaginosa estadounidense. Los futuros de maíz operan con BAJAS, debido a una rueda de toma de ganancias por parte de los fondos de inversión. Los contratos de trigo cotizan con GANANCIAS, producto de la decisión de Rusia de limitar las exportaciones.